TEORIA
DE
CASI
TODO
ESPACIO-TIEMPO
VELOCIDAD DE
VIDA-MUERTE
PODER Y VALOR
CIENCIA
LEYES
CARLOS ALBERTO TANCO LOPEZ
1
INDICE.
1.
INTRODUCCION.
(2)
2.
ESPACIO-TIEMPO/LIMITE VELOCIDAD DE
ESPACIO-TIEMPO/LIMITE
VIDA-MUERTE (et/lvm).
3.
TIEMPO/LIMITE VELOCIDAD DE
4. HACER EN EL
TIEMPO.
. (11)
5. ESPACIO.
(16)
6. LEYES o
REGLAS DE JUEGO.
(19)
7. CIENCIA y
PODER/VALOR (p/v).
(21)
7.bis ESQUEMA I. (26bis)
8. APLICACION
DE
ET/LVL y
ET/LVM y CIENCIA
y PODER/VALOR: (27)
8.1 Ejemplos. (27)
8.2 Filosofía.
(31)
8.3 Matemáticas (36)
8.4 Física.
(41)
8.5 Derecho. (45)
8.6 Economía. (47)
8.7 Politología.
(51)
8.8 Psicología.
(55)
8.9 Sociología.
(58)
8.10 Historia. (61)
9. APLICACION
EN EL PENSAMIENTO DE ALGUNOS AUTORES: (63)
9.1 José
Ferrater Mora. (63)
9.2 Sigmund
Freud. (68)
9.3 Karl
Marx. (73)
9.4 Karl Popper. (82)
2
En el siglo XX se produjo una gigantesca
revolución en las ciencias físicas: atómica, cuántica y relativista, que tuvo efectos
de la misma envergadura en la química, cosmología, biología, genética y demás
ciencias naturales.
En consecuencia, y ya hace más de
cuarenta años, me hice un par de preguntas al respecto:
¿Por qué esa espectacular revolución no
había producido el más mínimo efecto en las ciencias sociales o humanas?
Cabían dos alternativas: faltaba la
teoría que las vinculara o no todas eran ciencias.
Si la primera parece imposible de
encontrar (no hay una sola investigación seria que esté buscando dicha teoría) nos
queda sólo la segunda alternativa como válida.
Y entonces: ¿qué son en realidad las mal
llamadas “ciencias” sociales o humanas?
Creo que hoy tengo la respuesta para
ambas preguntas:
Se trata de una teoría que pretende
demostrar la existencia del espacio-tiempo/límite velocidad de la luz (et/lvl)
y del espacio-tiempo/límite vida-muerte (et/lvm) como realidades radicalmente
diferentes y, en consecuencia que, si el conocimiento de los sucesos del
Universo/Naturaleza (U/N), del et/lvl, es ciencia, los estudios humanistas y
sociales de las relaciones humanas, del et/lvm, no son científicos.
Esta teoría reconoce:
Límites del tiempo:
El tiempo tiene dos límites:
la velocidad de la luz
y la vida-muerte;
-el límite velocidad de la luz impide que exista la transmisión instantánea de
fenómenos o señales: hace que entre suceso y suceso el tiempo transcurra
inevitablemente, no esté “congelado”, no se detenga;
-el límite vida-muerte acota el tiempo para todos los seres humanos: hace que
el tiempo tenga un comienzo y un final;
Transformación.
En el U/N solo existen los sucesos y reglas de juego
naturales, su propio hacer, no existen los fenómenos y leyes científicos, ni el
hacer del hombre.
En realidad, y aunque utilice la ciencia,
el hombre no actúa directamente en la transformación del U/N, siempre es el propio et/lvl que se
transforma a sí mismo, de acuerdo a lo que establecen sus reglas de juego. Incluso
la mano humana cuando hace directamente (ejemplo, ahorca) siempre es Naturaleza
contra Naturaleza (mano contra cuello).
Constante de transformación.
Tanto el et/lvl como el et/lvm existen en
permanente transformación.
La constante de transformación:
-en el U/N establece la tendencia al desorden: el et/lvl se transforma desordenándose;
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-en la relación entre los seres humanos
establece la tendencia al orden: el et/lvm
se transforma ordenándose;
Leyes y libertad.
En su relación con el U/N, cuando actúa
en el et/lvl, el hombre sólo puede hacer lo que sus reglas de juego establecen,
son determinantes para él, no puede crearlas, ni modificarlas, ni violarlas.
En
el et/lvl el ser humano
practica solo el “juego” permitido: no
es libre.
El hombre, en su relación con el hombre,
cuando actúa en el et/lvm, puede hacer lo que sus leyes humanas establecen,
pero, como no son determinantes para él que es quien las crea, también puede
modificarlas y violarlas.
En el et/lvm el ser humano practica tanto el “juego” permitido como
el prohibido: es libre,
Descubrimientos. Navaja de Tanco. Revelación salvadora.
Durante estos 40 años hubo tiempo también
para:
-tres descubrimientos precisamente sobre
el tiempo y un cuarto sobre la relación del poder con el valor,
-la creación de la navaja de Tanco,
-y una revelación sobre los graves
errores que se pueden cometer cuando se aplican las matemáticas a las
relaciones humanas, cuando se usan en el et/lvm.
Tiempo.
1) Distinguimos dos límites: el
tiempo/límite velocidad de la luz y el tiempo/límite vida-muerte
y descubrimos
dos espacio-tiempo:
-espacio-tiempo/límite
velocidad de la luz (et/lvl)
-espacio-tiempo/límite
vida-muerte (et/lvm)
2) Distinguimos el transcurso de la
transformación
y descubrimos
dos flechas del tiempo:
una, la tradicionalmente conocida, que
opera en lo que llamamos transcurso del tiempo y apunta desde el pasado al
futuro,
el
tiempo transcurre: pasadoàpresenteàfuturo
y otra, que opera en lo que llamamos
transformación del tiempo y apunta en la dirección exactamente contraria,
opuesta, desde el futuro al pasado,
el
tiempo se transforma: pasadoßpresenteßfuturo.
3) Distinguimos que el presente es el
tiempo del hacer: ni en el pasado (cerrado/imposible) ni en el futuro
(abierto/posible) se puede hacer porque el primero ya existió y el segundo no
ha existido, el primero ya fue y el segundo no ha sido, el presente es el
tiempo del hacer porque es el único que existe, el presente es, está siendo
y descubrimos
que, desde su punto de vista, el ser
humano: conoce el pasado, ignora el presente y hace en el futuro del et/lvl.
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El ser humano solo puede observar,
conocer, el pasado del et/lvl. El presente del et/lvl es un “punto ciego”, es
imposible percibirlo, porque cuando el fenómeno del U/N se registra en el
cerebro, transcurrió un tiempo velocidad de la luz suficiente como para que el
hecho haya dejado de estar en el presente y se encuentre en el pasado del
et/lvl. Pero, como solo se puede hacer en el presente: el ser humano hace “a
ciegas” en el presente del et/lvl de acuerdo al futuro que prevé.
Poder y Valor (p/v).
El ser humano es como el rey Midas: todo lo que toca
lo convierte en poder y valor.
En el et/lvm todos los objetos e instrumentos, sean
materiales o inmateriales, corporales o incorporales, cosas o ideas, tienen
poder y valor.
Los propios et/lvm, sean individuales o comunes,
también tienen poder y valor.
No existen ni el “puro” poder ni el “puro” valor, todos
los hechos del et/lvm participan del carácter de poder y valor que les da el
ser humano.
Descubrimos que
es imposible separar, disociar el poder del valor, poder y valor (p/v) están
indisolublemente unidos, son las “dos caras de una misma medalla”.
Navaja de Tanco.
Todos estos años he aplicado lo que
cariñosa y pedantemente llamo la “navaja
de Tanco” y me he divertido mucho: frente
a un hecho cualquiera, se trata de
ubicar en que espacio-tiempo se produce y encontrar la ley que lo rige, si
es un suceso del et/lvm serán leyes creadas por el ser humano modificables y
violables; si es un fenómeno del et/lvl serán reglas de juego creadas por el
U/N no modificables ni violables,
La revelación salvadora.
También estos cuarenta años, me
permitieron vivir una experiencia que no terminó en bancarrota porque, poco
antes de que tal sucediera, se me reveló el grueso error de aplicar las
matemáticas a las relaciones financieras en el et/lvm.
Había creado una empresa de crédito,
creía que la tasa anual efectiva (TAE) de las matemáticas financieras existe en
la realidad y esperaba ganar lo que ella establece.
Algo tan sencillo y con tan pocas
variables en juego como la fórmula de
Sirva como ejemplo lo que me pasó: como todos
los vales que tenía firmados por mis deudores eran con plazo de un mes y por un
monto con un 10 % de interés simple de recargo, por cada € 100 que prestaba ganaba
solo € 10 en un año y no los € 427 que establece
La conclusión se reveló obvia:
las
matemáticas no son el lenguaje en que se expresan las leyes del et/lvm ni, en
consecuencia, las “ciencias” humanas o sociales que las estudian.
(Si le interesa el tema, su explicación
técnica la encuentra en la pág. 36 y sig.).
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Esta teoría permite plantear y explicar ciertas paradojas:
-por qué fenómenos fundamentales del et/lvl
no son poderes/valores en el et/lvm y sucesos de inmenso poder/valor en el
et/lvm no existen en el et/lvl;
-cómo es posible que, actuando
científicamente, cumpliendo estrictamente lo que las leyes del et/lvl
determinan, se produzca, sin embargo, la violación de una ley del et/lvm;
-por qué, adelantos científicos, mejores
conocimientos del et/lvl, pueden producir retrocesos humanos, peores
condiciones de vida en el et/lvm.
-por qué, por más
que “rasquemos” un cohete con ojiva nuclear no aparece una lanza, pero a poco “rascar”
un hombre de hoy sale un Cromagnon.
Abreviaturas usadas.
U/N: Universo/Naturaleza.
et/lvl: espacio-tiempo/límite velocidad de la luz.
et/lvm: espacio-tiempo/límite
vida-muerte.
p/v:
poder/valor.
Horóscopo Chino.
En su momento, una amiga me leía con especial cuidado
y mucho énfasis el Horóscopo Chino con las predicciones para 1992, “año del
Mono” (obviamente yo soy mono y de ahí la importancia que le daba) “en su
conjugación con el horóscopo occidental” (en mi caso Sagitario):
“El mono.
Será noticia, esté donde esté, no pasará inadvertido.
Su luz iluminará el universo. …
Mono sagitario: Sentirá alas en los pies y no dejará
nada por hacer. … sentará un precedente en su profesión, inventando una teoría
revolucionaria.” (Subrayado y negrita del original)
(Ludovica Squirru. Horóscopo Chino. Predicciones 1992.
Basadas en el I Ching. Edición Internacional. Editorial Planeta. Buenos Aires,
septiembre 1991, págs. 299 y 302)
Como, para ese entonces, ya había hecho los
descubrimientos, creado la navaja y vivido la revelación, mientras leía, yo
pensaba que la predicción se refería a mi teoría, esta teoría, pero como no me
animaba a comunicarla, decidí esperar por si aparecía otra con mayores méritos
para ser la “teoría revolucionaria”.
Gracias a “Dios” y a la “paciencia China” dieciséis
años después, en agosto del año 2008, decidí hacerla pública, y aquí estamos,
mi teoría y yo.
¿Será, por fin, esta teoría la que cumpla la predicción?
¿Habrá alguien por ahí que esté de acuerdo y la
confirme?
He andado y leído mucho y, por suerte, también he
olvidado mucho.
Soy selectivo: recuerdo lo que ha ido confirmando mi
teoría.
¡Bienvenidos los que tengan recuerdos diferentes!
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2. ESPACIO-TIEMPO/LIMITE VELOCIDAD DE
ESPACIO-TIEMPO/LIMITE VIDA-MUERTE (et/lvm).
La historia del ser humano se conoce como
la historia de las relaciones del hombre con la naturaleza y del hombre con el
hombre, aunque le haya llevado la mayor parte de su existencia distinguirlas.
El ser humano llama ciencias físicas o
naturales a las que estudian la relación hombre-naturaleza: los hechos del
Universo/Naturaleza (U/N) y las reglas de juego que los regulan.
Hoy sabemos que el U/N es un continuo de
espacio-tiempo indisolublemente ligado, que no se puede fracturar, separar,
con una constante: la velocidad de la luz.
Ningún suceso se puede producir o
trasmitir a mayor velocidad que la de la luz, en menor tiempo del que tarda la
luz en hacerlo.
Es decir, el U/N es un continuo de
espacio-tiempo en el cual el tiempo tiene un límite insuperable: la velocidad
de la luz.
Podemos entonces establecer que los
fenómenos del Universo/Naturaleza y las leyes que los rigen existen en el
espacio-tiempo/límite velocidad de la luz.
El espacio-tiempo/límite velocidad de la
luz es el conjunto de los sucesos que se producen en, o transforman el,
Universo/Naturaleza y de las reglas de juego que los regulan.
Y llama ciencias sociales o humanas a las
que estudian la relación hombre-hombre, la relación del hombre consigo mismo y
con los demás hombres: los hechos del ser humano individual o social y las
leyes que los regulan.
Los hombres existen como hombres vivos y
no como muertos o no nacidos, porque el ser humano antes de nacer no existe y
después de morir tampoco existe.
(En la legislación uruguaya, para que el
concebido adquiera derechos, debe nacer viable y vivir 24 horas de vida natural
y el muerto pierde todos sus derechos y obligaciones que pasan a sus
sucesores).
El hombre tiene conciencia, sabe, que el “mundo”
(U/N y demás hombres) existía antes de él nacer: lo “ve” en el mar, el campo y
el sol por un lado, y en padres y abuelos por otro; y sabe que el mundo va a
seguir existiendo después de él morir: quedarán flores, ríos y estrellas por un
lado, e hijos y nietos por otro.
Pero, a su vez, el hombre tiene
conciencia, sabe, que él, como ser humano individual, antes de nacer no existía
y después de morir dejará de existir, que el hombre existe entre dos límites:
el de la vida y el de la muerte.
Y esos límites son total y absolutamente
intransferibles: ningún ser humano puede nacer ni morir por otro; en su
nacimiento y en su muerte el ser humano está solo, nadie puede ocupar su lugar
y hacerlo por él.
(Todos sabemos hoy que no es sacrificando
doncellas que vamos a evitar ni la peste ni la muerte).
Para cada ser humano individual, la
existencia del hombre (él mismo y los otros) y la existencia del U/N (su
totalidad) tienen un límite insuperable: su propia vida-muerte.
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Y el hombre tiene conciencia, sabe,
además, que ese límite vida-muerte lo tienen todos los seres humanos sin
excepción.
El hombre es el único animal que tiene
conciencia, sabe, que se muere y que es capaz de decírselo a sí mismo y a los
demás.
¿De qué límite se trata? ¿Que limita la
vida-muerte?
Evidentemente limita el tiempo, el
tiempo de existencia del hombre y de su posibilidad de relacionarse con los
demás hombres. En el continuo espacio-tiempo como existencia del hombre y de la
relación hombre-hombre, el tiempo también tiene un límite insuperable: la
vida-muerte.
Nos hemos encontrado con el tiempo/límite
vida-muerte, que podemos llamar, metafóricamente, tiempo/límite “velocidad” de
la vida-muerte, para que se haga más evidente, su radical diferencia con el
tiempo/límite velocidad de la luz.
¿Donde lo ubicamos?
Vimos que el U/N (incluido el hombre como
un fenómeno de su auto-transformación) existe en el espacio-tiempo/límite
velocidad de la luz.
Evidentemente, no podemos sustituir el
tiempo/límite velocidad de la luz por el tiempo/límite vida-muerte y sostener
que, a partir de la aparición del hombre, el U/N existe en el continuo
espacio-tiempo/límite vida-muerte (et/lvm).
El U/N todavía no se ha “enterado” de que
el hombre existe, y el hombre desaparecerá sin que el U/N se llegue a enterar
que alguna vez existió.
En el caso del individuo y no de la
especie, esto es siempre patéticamente cierto. El individuo ni siquiera logra
que todos los demás seres humanos se enteren de su existencia, por mayor que
sea su fama.
Por lo tanto, el tiempo/límite
vida-muerte no puede sustituir el tiempo/límite velocidad de la luz.
Podríamos plantear, entonces, que el U/N
sigue existiendo en el e-t /lvl, y que el hombre en su relación con el hombre
existe en el espacio-tiempo/límite velocidad de la luz/límite vida-muerte
(et/lvl/lvm).
Pero no parece más acertado que el
planteo anterior de sustitución.
Porque no es posible la existencia de un
continuo espacio-tiempo con dos tiempos/límites radicalmente diferentes “al
mismo tiempo”, si el espacio-tiempo es un continuo inquebrantable, no puede “admitir”
dos tiempos distintos simultáneamente.
Por lo tanto, el tiempo/límite vida-muerte
no puede estar agregado en el et/lvl, (más adelante veremos que la vida y la
muerte si están en el et/lvl como suceso, pero no como tiempo/límite).
No hemos logrado ubicar el tiempo/límite
vida-muerte ni como sustituto de, ni sumado al, tiempo/límite velocidad de la
luz. Nos ha quedado “colgado en el aire”, “fuera” del único espacio-tiempo
reconocido.
¿Es posible la existencia de un fenómeno
fuera de todo espacio-tiempo?
No, no es posible.
Los hechos existen siempre y cuando
exista el espacio-tiempo, y el espacio-tiempo existe siempre y cuando existan
los fenómenos: son condición necesaria y suficiente de su mutua existencia.
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Por lo tanto, debemos reconocer que
existe otro espacio-tiempo diferente del espacio-tiempo/límite velocidad de la
luz, un nuevo espacio-tiempo creado por el hombre, al que podemos llamar:
espacio-tiempo/límite vida-muerte (et/lvm).
Podemos entonces establecer que los
fenómenos de la relación del ser humano consigo mismo y con los demás y las
leyes que los rigen existen en el espacio-tiempo/límite vida-muerte.
El
espacio-tiempo/límite vida-muerte es el conjunto de los sucesos que se
producen en, o transforman la, relación del hombre con el hombre, sea consigo
mismo o con lo demás y de las reglas de juego que los regulan.
El hombre descubre que no solo puede
matar al hermano (según
En el reconocimiento y comunicación por
el hombre de la muerte propia y del otro, y de que puede provocar ambas, es
posible que se encuentre el origen del et/lvm.
Creemos que fue su primer descubrimiento
científico y su primer poder/valor creado.
La ciencia y el poder/valor nacen juntos
y todavía permanecen juntos, confundidos.
El et/lvl es único para todo el U/N.
Las leyes que rigen el et/lvl son las mismas
en toda su extensión.
El et/lvm es múltiple: existen tantos
et/lvm (individuales) como seres humanos existen, y además, todos los et/lvm (comunes) creados en las relaciones
entre los hombres.
En la relación mínima entre dos seres
humanos, ya existen, por lo menos, tres et/lvm: el individual de cada uno y el
común a ambos, cada uno con sus propias reglas de juego.
Las leyes que rigen los et/lvm son
diferentes para cada uno.
El hombre existe en un pequeñísimo
intervalo del et/lvl mientras existe en la totalidad de su et/lvm (individual).
Para el hombre ningún hecho de su et/lvm (individual) le es “ajeno”, está “fuera”,
mal que bien los conoce a todos y cada uno, mientras ignora prácticamente todos
los sucesos que se producen en el et/lvl, en el U/N.
El hombre “recorre” todo su et/lvm (individual),
una parte más o menos importante de los et/lvm (comunes) que integra y una
parte prácticamente despreciable del et/lvl, del U/N.
El ser humano se separa del U/N, se
independiza de sus reglas de juego, creando un “mundo” diferente al que
pertenece como especie natural, otro mundo “fuera” del et/lvl, crea un mundo a
su “gusto y medida” del cual es “dueño y
señor”: el et/lvm con sus propias leyes que el hombre establece, modifica y
viola por sí y ante sí.
El hombre existe, simultáneamente, en el
equilibrio inestable del et/lvl y el et/lvm, con la pretensión siempre “latente”
de crear en el et/lvm leyes inmodificables y determinantes como las del
et/lvl, y de poder crear, modificar o violar las reglas de juego del et/lvl como
lo hace con las del et/lvm.
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3. TIEMPO/LIMITE VELOCIDAD DE
La vida y la muerte son fenómenos del
U/N, del et/lvl, regidos por sus leyes.
Que el hombre logre
impedir la vida y producir la muerte, no significa que pueda crear la vida y
prohibir la muerte.
Impedir la vida es impedir el nacimiento.
El hombre lo logra a través del mal
llamado control de la natalidad (en realidad es control/impedimento de la
concepción) que va de la esterilización al cálculo del período de ovulación
pasando por los dispositivos intrauterinos y las pastillas, y a través del
aborto (control/impedimento de la natalidad en sentido estricto) que no es
legalmente aceptado, pero si practicado, en todas las sociedades. (Es
importante destacar que aún las que consideran el aborto como delito no lo tipifican
como homicidio, es decir, el feto no es considerado un ser humano).
Después del nacimiento no se trata de
impedir la vida, sino de provocar la muerte, habida cuenta que en las
sociedades modernas no es de recibo la solución espartana de arrojar por el monte
Taigeto a los niños nacidos con malformaciones o tarados.
El hombre puede impedir la vida y
producir la muerte, porque en ningún caso está violando, modificando o creando
una ley natural: todas las técnicas de impedimento de la vida y de provocación
de la muerte son leyes y hacer del et/lvl, del U/N.
El ser humano no puede crear la vida por sí
mismo, a pesar del bebé de probeta, porque, una vez más, es el U/N el que
produce las células y hace que su unión se transforme en un ser humano vivo.
El et/lvl no solo establece las
condiciones para la existencia de la vida, sino que también, es quien la crea.
Tampoco puede prohibir la muerte por más
longevo que se haga, y aunque no abandone nunca su sueño de inmortalidad.
La inmortalidad que no logra en el U/N,
en el et/lvl, el ser humano la crea en el et/lvm, en la relación entre los
hombres: es posible que se mantenga el conocimiento/representación de su
existencia, su recuerdo, en las generaciones venideras, en los et/lvm futuros,
posteriores a su existencia en el et/lvl.
(Aquiles ya eligió morir joven en el
et/lvl y transformarse en “inmortal” en el et/lvm, a morir viejo en el et/lvl y
dejar también de existir como recuerdo en el et/lvm.)
La vida y la muerte son fenómenos del
U/N, del et/lvl, que hacen posible que exista el et/lvm. El et/lvm no es una
entelequia, no es una creación del hombre desligada, fuera del et/lvl, sino que
hunde sus raíces en él: si no existe el hombre en el et/lvl tampoco existe el
et/lvm.
La vida-muerte produce el límite del
tiempo en la relación entre los hombres en el et/lvm, nuevamente es el “ancla”
en el et/lvl que en este caso impide que el hombre cree para él un tiempo sin
límite.
Pero el tiempo en “si mismo”, la “esencia”
del tiempo, el tiempo que se crea en la relación del hombre con el hombre
cuando sabe que su existencia tiene un comienzo y un fin, un extremo inicial
que es el nacimiento y otro final que es la muerte, es tiempo/límite
vida-muerte. Su transcurso y su transformación se realizan en el et/lvm y no en
el et/lvl.
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¿Por qué límite vida-muerte y no límite
vida o límite muerte simplemente?
Porque no existe la vida sin la muerte,
ni la muerte sin la vida, ambas son mutuamente condición necesaria y suficiente
de la existencia de la otra.
¿No serán dos límites en lugar de uno?
La vida en un extremo y la muerte en el
otro, que el tiempo sea lo que “queda en el medio”, “entre” el límite vida (en
realidad límite nacimiento) y el límite muerte. Creemos que no, que siempre se
trata de un solo y único límite, que una vez “actúa” como vida y otra como
muerte, porque al ser humano no le queda el límite vida en una “punta” y el límite
muerte en la otra, sino que pasa toda su existencia con el límite vida-muerte “a
cuestas”, forman un todo inescindible, infracturable, no puede “andar” la vida
por un lado y la muerte por otro.
De cualquier manera, creemos también, que
hablar de límites vida-muerte no quita ni agrega nada más que la “s”.
El tiempo/límite vida-muerte no es
homogéneo, no es uniforme, no es fraccionable en unidades iguales, por lo tanto
no es posible cuantificarlo, ni medirlo. Cada et/lvm tiene su propio tiempo,
que además varía permanentemente de acuerdo a múltiples circunstancias, por lo
que existen “infinitos” tiempos/límite vida-muerte, sin patrón o unidad de
medida común, (de ahí “las horas que se hacen eternas y los años que pasan
volando”).
El tiempo límite/velocidad de la luz es
homogéneo, es uniforme, es fraccionable en unidades iguales, por lo tanto es
posible cuantificarlo y medirlo.
En los et/lvm (comunes), se usan
generalmente fracciones del tiempo/límite velocidad de la luz, para medir los
intervalos de tiempo: año, día, hora, segundo, etc.
(Permiten, por ejemplo, darle un orden
temporal a la relación entre los seres humanos, del que ella misma carece: dos
personas no quedan de encontrarse cuando, de acuerdo a su tiempo/límite
vida-muerte es el momento adecuado, porque es muy difícil que coincida y
prácticamente no se encontrarían nunca, sino que lo hacen estableciendo día y
hora determinados del tiempo/límite velocidad de la luz para el encuentro. Ni
que hablar que fábricas, comercios y oficinas, no podrían funcionar si quienes
en ellas trabajan no lo hicieran de acuerdo al tiempo/límite velocidad de la
luz).
En los et/lvm (individuales) también se
usan, pero con mayor dependencia del tiempo/límite vida-muerte.
(De ahí que, el comienzo de las dietas
para adelgazar o el dejar de fumar, siempre quedan para un día y hora que
sistemáticamente se va postergando).
Hay una expresión que dice: “el tiempo lo
cura todo, hay que darle tiempo al tiempo para superar una aflicción”, que
parece una redundancia, pero que en realidad no significa más que el distingo
del tiempo/límite velocidad de la luz y el tiempo/ límite vida-muerte: hay que
esperar que transcurra un tiempo/límite velocidad de la luz suficiente, como
para que, el suceso, que ya se lo reconoce superado en él, pueda también
aceptárselo como superado en el tiempo/límite vida-muerte.
La expresión entonces debería decir: “hay
que darle tiempo/límite velocidad de la luz al tiempo/límite vida-muerte para
superar una aflicción”.
El Diccionario de
Debería decir: “esperar en el
tiempo/límite velocidad de la luz la oportunidad o coyuntura en el
tiempo/límite vida-muerte para una cosa”.
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4. HACER EN EL TIEMPO.
Al tiempo se lo conoce como tiempo
pasado, tiempo presente y tiempo futuro. Tratemos de ubicar en cuál de ellos se
realiza el hacer. Hasta que no los distingamos, estaremos hablando de et/lvl y
et/lvm indistintamente.
Comencemos con el tiempo pasado.
¿Que es el pasado?
El pasado es el tiempo de los hechos que
ya fueron: no es posible impedirlos en el pasado, no es posible modificarlos en
el pasado, no es posible crearlos en el pasado. En el pasado los sucesos fueron
exactamente los que fueron y no es posible que sean otros.
El pasado es el tiempo de lo imposible.
En el pasado no es posible “entrar” ni a
repetir, ni a impedir, ni a modificar, ni a crear fenómenos.
El tiempo pasado está “cerrado”.
El suceso pasado, como pasado, ya no
existe.
Por lo tanto, en el tiempo pasado no es
posible que se realice el hacer.
Continuemos con el tiempo futuro.
¿Que es el futuro?
El futuro es el tiempo de los sucesos que
serán: es posible repetirlos o modificarlos, es posible impedir que se
produzcan y es posible crear nuevos. En el futuro el hecho será siempre otro y
es posible que sea cualquiera.
El futuro es el tiempo de lo posible.
En el futuro es posible “entrar” a
repetir, a impedir, a modificar y a crear fenómenos.
El tiempo futuro está “abierto”.
En el futuro todo es posible, pero, al
mismo tiempo, nada es posible: el hecho futuro, como futuro, todavía no existe.
Por lo tanto, en el tiempo futuro tampoco
es posible que se realice el hacer.
Finalicemos con el tiempo presente.
¿Que es el presente?
El presente es el tiempo de los fenómenos
que son: repitiendo, impidiendo, modificando y creando hechos. El tiempo
presente es “lo que es”, es “lo que está siendo”, no se trata del total de las
posibilidades, pero tampoco de la total imposibilidad.
El presente es el tiempo de lo
imposible-posible.
El presente no está totalmente cerrado
como el pasado ni totalmente abierto como el futuro: el presente está cerrando
lo que ya fue (pasado) y abriendo lo que será (futuro).
El tiempo presente está “cerrado-abierto”.
El presente está haciendo imposible,
cerrando, lo pasado que, como tal, ya no
existe; y está haciendo posible, abriendo, lo futuro que, como tal, todavía no
existe. El presente es el cruce de la existencia del pasado y del futuro,
existen como presente-pasado y como presente-futuro.
El hecho presente, como presente, existe.
En realidad, en el presente es en el
único tiempo que el fenómeno existe.
El presente es el tiempo del hacer.
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En el pasado los hechos ya fueron (cuando
fueron presente) y en el futuro los sucesos serán (cuando sean presente), es
decir, entre el pasado y el futuro existe una radical diferencia: el pasado ya
transcurrió por el presente, el futuro todavía no lo ha hecho.
El pasado fue, transcurrió, y el futuro
será, transcurrirá: el pasado es siempre anterior al futuro, el futuro es
siempre posterior al pasado.
El pasado anterior y el futuro posterior,
el pasado antes y el futuro después, establecen la dirección del transcurso del
tiempo: desde el pasado hacia el futuro.
El tiempo transcurre pasadoàpresenteàfuturo.
El presente es:
imposible (presente-pasado) - posible
(presente-futuro) y
cerrado (presente-pasado) - abierto
(presente-futuro).
Si el presente es
cerrado/imposible-abierto/posible y el transcurso del tiempo se realiza en la dirección pasadoàpresenteàfuturo: ¿como se transforma el pasado en
presente y éste en futuro?. Creemos que es igualmente pertinente plantear la
pregunta en el sentido inverso: ¿como se transforma el futuro en presente y
éste en pasado?.
En realidad, ésta es la forma correcta de
plantear la pregunta, porque nos permite ubicarnos en el presente
abierto/posible (presente-futuro), mientras que la pregunta anterior, que
parece más lógica porque se plantea en los términos en que el tiempo
transcurre, no tiene respuesta posible: nos ubica en el presente
cerrado/imposible (presente-pasado).
Al ser el tiempo de lo cerrado/imposible,
el pasado no puede transformarse, al ser el tiempo de lo abierto/posible el futuro
si puede transformarse.
Por lo tanto hacer, estrictamente hacer,
solo se puede hacer en el presente-futuro, en el tiempo de lo posible, y no en
el presente-pasado, en el tiempo de lo imposible.
El pasado ya hecho y el futuro por hacer,
el pasado terminado y el futuro por empezar, establecen, en sentido opuesto al
anterior, la dirección de la transformación del tiempo: desde el futuro hacia
el pasado.
El tiempo se transforma pasadoßpresenteßfuturo.
El tiempo transcurre pasadoàpresenteàfuturo.
El tiempo se transforma pasadoßpresenteßfuturo.
En el tiempo como transcurso el pasado “empuja”
el presente hacia el futuro y en el tiempo como transformación el futuro “remolca”
el presente desde el pasado.
El pasado como transcurso “expulsa” el presente
y el futuro como transformación lo “atrae”.
Repitamos entonces, la pregunta correcta:
¿como se transforma el futuro en presente y éste en pasado?.
Si el futuro es abierto y el pasado
cerrado, la respuesta es por demás obvia: “cerrándose”.
Y el hacer, que solo es posible en el
presente, para producir el fenómeno que se propone, debe cerrar el futuro.
Se producirá exactamente el hecho
proyectado si logra cerrar el futuro desde el presente, haciendo imposible que
se produzca un suceso distinto.
¿Que hacer para cerrar el futuro desde el
presente?.
Ahora sí, corresponde, que hagamos el
distingo entre et/lvl y et/lvm.
13
¿Que hacer para cerrar el futuro desde el
presente en el et/lvl?
A pesar de que el futuro es el “reino” de
las posibilidades, en el et/lvl solo son posibles los fenómenos que sus leyes
establecen, y será la ciencia la que nos permitirá conocerlas.
Para la ciencia, es decir, para el
hombre, las reglas de juego del U/N son inmodificables y determinantes: no
puede crear, ni modificar, ni violar las leyes que rigen el et/lvl, se
producirán, estrictamente, los hechos que ellas establezcan. Lo que, a primera
vista, parece una gran limitación, pero que, en el tema que nos ocupa, se
transforma en una gran ventaja.
Si la ciencia conoce la regla de juego
del et/lvl que rige el suceso que se propone producir, éste será estrictamente
el propuesto, y será imposible que se produzca otro diferente.
La ciencia “trae” al presente el fenómeno
futuro, que de acuerdo a la ley del et/lvl correspondiente está
inmodificablemente determinado, y logra lo que pretendíamos: cerrar el futuro
desde el presente.
La ciencia cierra el futuro desde el
presente “trasladando” el futuro al presente: pre-ve, pre-dice, pre-cierra,
pre-determina en el presente el suceso que se ha de producir en el futuro.
En el cierre del futuro por traslado del
futuro al presente se origina el carácter predictivo de la ciencia: la predicción se realiza.
Y ese futuro pre-visto, pre-dicho,
pre-cerrado, pre-determinado, desde el presente, ve, dice, determina, cierra, a
su vez, el hacer del presente: para que se produzca el suceso futuro, la ley
del et/lvl establece, también determinada y estrictamente, que fenómenos se
deben producir previamente.
De ahí surge, se origina, el carácter experimental
de la ciencia: se pueden producir repetidamente los mismos hechos previos, para
comprobar si se produce siempre o no, el fenómeno, pre-visto, pre-dicho, pre-cerrado,
pre-determinado.
¿Que hacer, para cerrar el futuro desde
el presente, en el et/lvm?
La respuesta parece obvia: hagamos lo
mismo que en el caso de la ciencia, conocer la regla de juego del et/lvm que
rige el hecho propuesto y “traerlo” al presente, para cerrar el futuro
trasladando el futuro al presente.
Pero, en el et/lvm, la ley que rige sus
fenómenos es modificable y no determinante: en el et/lvm es posible que el
suceso que se produzca no sea estrictamente el propuesto, es posible que sea
distinto, sea otro.
En el et/lvm, hasta el instante en que el
futuro se transforma en presente, la ley puede ser violada, modificada, y el
suceso no ser el que ella establece.
En el et/lvm no es posible cerrar el
futuro desde el presente trasladando el futuro al presente.
No se puede cerrar totalmente el futuro
con el simple traslado del futuro al presente, siempre queda el “hueco”, “agujero”
de la posible modificación o violación de las leyes y, llegado el caso, que el
fenómeno que se produce sea diferente del propuesto.
El conocimiento/representación del et/lvm
es no predictivo: como no existe el cierre del futuro por traslado del futuro
al presente, como siempre es posible la modificación o violación de la ley, el
futuro pre-visto, pre-dicho, no está pre-cerrado, pre-determinado desde el
presente, y es posible que la predicción no se realice.
Y ese futuro pre-visto, pre-dicho, no
cerrado, no determinado desde el presente, ve, dice, pero no cierra, no
determina, el hacer del presente: para
que se produzca el suceso futuro, la regla de juego no establece, determinada y
estrictamente, sin posibilidad de modificación o violación, que fenómenos se
deben producir previamente.
14
El conocimiento/representación del et/lvm
es no experimental: no se pueden producir repetidamente los mismos fenómenos
previos, ni comprobar si se produce siempre o no el hecho pre-visto, pre-dicho,
porque es posible que todos ellos sean distintos, diferentes cada vez que se
realiza el experimento.
Se pueden producir tanto el traslado del
futuro como del pasado al presente. Y ambos son posibles, porque el tiempo transcurre
en la dirección pasadoàpresenteàfuturo y se transforma en la dirección
pasadoßpresenteßfuturo.
Cuando el hombre traslada el pasado al
presente, conoce/representa los fenómenos como (durante el) transcurso del
tiempo, y cuando traslada el futuro al presente conoce/representa los fenómenos
como (durante la) transformación del tiempo.
Cuando se traslada el pasado al presente
se habla de las causas (motivos) de los fenómenos, se los relaciona como causas
(motivos) unos de otros (se trata del por qué).
Cuando se traslada el futuro al presente
se habla de los efectos (fines) de los hechos, se los relaciona como efectos
(fines) unos de otros (se trata del para qué).
En el transcurso del tiempo, la causa, el
motivo (el pasado) produce el efecto, el fin (transcurre hacia el presente), y
en la transformación del tiempo, el efecto, el fin (el futuro) se realiza
creando su causa, motivo (se transforma en presente).
Cuando se proyecta la construcción de un
avión o un automóvil, se traslada del futuro el vehículo “terminado”, y se lo
va transformando en piezas y elementos cada vez más simples que corresponden
a futuros más cercanos, hasta llegar a aquéllas por las cuales comenzar a
producirlo en el presente.
No se comienza proyectando las tuercas y
tornillos sino el avión o automóvil que las usará, no se comienza produciendo
el avión o el automóvil sino las tuercas y tornillos que usará.
Navaja de Tanco.
El et/lvm (individual), el ser humano,
hace para producir efectos en el espacio-tiempo.
Para realizar el hecho que se propone debe
aplicar la “navaja de Tanco”: ubicar en que espacio-tiempo se produce y encontrar
la ley que lo rige, si es un suceso del et/lvm serán leyes humanas modificables
y/o violables; si es un fenómeno del et/lvl serán reglas de juego naturales no
modificables ni violables.
Es imposible actuar eficazmente sin la
previa determinación del espacio-tiempo en que se produce el hecho y la
identificación de la ley que lo regula, para saber que hacer es fundamental
distinguir el et/lvm del et/lvl.
Parafraseando a Jesús: “dad al hombre lo
que es del hombre y al Universo/Naturaleza lo que es del
Universo/Naturaleza “.
El ser humano decide que hacer de acuerdo a lo que
necesita o desea:
--si se trata de un hecho del et/lvm, conocida la ley
que lo rige, elige libremente una de tres alternativas:
1) aceptarla, 2) modificarla (si tiene el p/v de
hacerlo) o 3) violarla (siempre tiene el p/v de hacerlo).
--si se trata de un hecho del et/lvl, conocida la ley
que lo rige, no tiene libertad de elegir alternativas:
solo puede aceptarla, no puede modificarla ni
violarla.
15
(Las historias de Moisés y
Relación del et/lvm (individual) con el tiempo del
et/lvl: conocer y hacer.
En el fútbol, si el portero espera ver por donde pasa
la pelota la línea del arco, cuando se entera ya se produjo el gol. Durante el
tiempo que transcurre para que la señal luminosa llegue al cerebro y se
transforme en percepción del lugar y velocidad de la pelota, ésta siguió su
trayectoria y está dentro del arco: la posibilidad de atajarla quedó en el
pasado. El portero debe anticiparse, debe hacer de acuerdo al futuro, “volar”,
antes de tener la información de donde estará exactamente la pelota en el
preciso momento en que pueda interceptarla, para que, cuando ese suceso se haga
presente en el et/lvl, si calculó bien y en su trayecto no hubo jugadores que
la desviaran, la atrape o la rechace.
Ello se debe a que el límite velocidad de la luz “obliga”
al tiempo a transcurrir e impide observar el presente de los sucesos del
et/lvl: siempre transcurre tiempo desde que se produce el hecho hasta que el
cerebro lo percibe.
Desde su punto de vista el et/lvm (individual) no
puede conocer el presente del et/lvl, es un “punto ciego” que tiene “prohibido”
percibir.
La percepción del fenómeno del et/lvl nunca es
simultánea con su presente, siempre es posterior, se produce cuando el suceso
ya está en el pasado del et/lvl.
Desde su punto de vista, el et/lvm (individual) solo puede conocer el pasado del
et/lvl.
Es imposible conocer el presente del et/lvl.
Pero, solo se puede hacer en el presente.
Desde su punto de vista, el et/lvm (individual) hace “a ciegas”, actúa
en el futuro del et/lvl: el portero debe “volar” cuando la llegada de la pelota
todavía está en el futuro, para que cuando se ponga a su alcance en el presente
pueda atajarla.
Desde su punto de vista el et/lvm (individual), el ser
humano: conoce el pasado, ignora el presente y hace en el futuro del et/lvl.
El conocimiento/representación transforma el hecho de
cualquier espacio-tiempo en un suceso presente del et/lvm (individual)
cognoscente.
El et/lvm (individual) puede conocer y hacer en su
propio presente.
Pero, como para comunicar, transmitir a los demás
et/lvm necesita hacer en el et/lvl, es imposible que el et/lvm (individual)
perciba el presente de todos los demás et/lvm, siempre conoce los hechos cuando
ya están en el pasado de éstos.
En el único presente que puede conocer y hacer el
et/lvm (individual), el ser humano, es en el suyo propio, de todos los demás
et/lvm y del et/lvl solo puede conocer el pasado, ignorar el presente y hacer
en el futuro.
16
5. ESPACIO.
Así como el tiempo indica el momento del hacer, el
espacio es el lugar donde se hace: espacio y tiempo son lugar y momento del
hacer, de la acción.
El espacio es el lugar donde se producen los fenómenos
del et/lvl y el et/lvm y donde actúan los sentidos para captarlos: se ven,
escuchan, gustan, olfatean, tocan, en fin, se perciben, se sienten, los hechos.
El espacio en el et/lvl.
El conocimiento/representación del espacio del U/N es
matemático y geométrico.
Las matemáticas son el lenguaje en que se comunican
las ciencias naturales o físicas que estudian el et/lvl.
De acuerdo a las matemáticas, el espacio en el et/lvl
tiene tres dimensiones visibles: es alto, ancho y profundo. En él se producen
los hechos y existen los objetos del U/N.
A pesar que es imposible de imaginar o “ver” más de
tres dimensiones, como las matemáticas
lo permiten, la teoría física de las supercuerdas (que pretende ser una teoría
del “Todo”) establece un espacio/tiempo de once dimensiones, de las cuales: una
corresponde al tiempo, tres al espacio que vemos y siete al espacio que no
vemos porque se encuentran “curvadas”, “plegadas” o “enrolladas”.
Todavía se discute si el espacio existe sin materia, si
se crea junto con la materia o es independiente. La materia y la energía
(recordar su íntima relación según la ecuación e=mc2) constituyen el espacio
del U/N (los últimos cálculos darían: 4,5 % materia visible, 0,5 % neutrinos,
23 % materia oscura y 72 % energía oscura) y se transforman de acuerdo a sus
propias leyes.
Si, parece hoy aceptado por la cosmología, que el
espacio (en realidad el et/lvl) se encuentra en expansión, es decir, que el U/N
se expande y lo hace a velocidad creciente.
Y debemos recordar que hay nuevas teorías que
sostienen que el big bang, el origen del et/lvl, se produce en un U/N
previamente existente, lo que supone hablar de Multiverso en lugar de
Universo.
En la física cuántica, el principio de “incertidumbre”
o “indeterminación” de Heissenberg establece la imposibilidad de
conocer/representar simultáneamente el lugar y el momento, la posición y
velocidad, de una partícula: cuanto con mayor precisión conocemos su posición más
“difuso” se nos hace su momento, y a la inversa.
La observación afecta el suceso, nunca podemos saber
exactamente cuál hubiera sido de no ser observado: solo conocemos la
probabilidad con la que se puede producir de acuerdo al momento y lugar de que
se trate, en algunos la probabilidad será casi nula (estará cercana al 0%) y en
otros será muy alta (cercana al 100%), pero nunca la podremos conocer con total
certeza (nunca será del 0% o del 100%).
El hombre es materia (literalmente polvo de
estrellas), y, en cuanto tal, se encuentra inmerso en el espacio del et/lvl y
sometido a todas sus leyes.
17
Pero, afortunadamente, en su diario quehacer, en las
físicas relativista y clásica que son las que se aplican al
conocimiento/representación del espacio donde se mueve y actúa normalmente el
ser humano, no se trata de la probabilidad, es posible conocer con certeza el
momento y el lugar, saber cuando y donde se pueden producir los hechos, por
ejemplo, conocer con exactitud el lugar y la hora de llegada de un avión.
El espacio en el et/lvm.
El conocimiento/representación del espacio de la
relación entre los hombres no es matemático ni geométrico.
Las matemáticas no son el lenguaje en que se comunican
las ciencias humanas o sociales que estudian el espacio del et/lvm.
El espacio en el et/lvm no tiene nada que “ver” con
las dimensiones, no tiene dimensiones: no es alto, ancho ni profundo.
Es un espacio creado por el ser humano en su relación
con los demás.
Todo espacio físico (et/lvl) necesita la presencia del
hombre para que se transforme en un espacio humano (et/lvm).
El espacio sigue siendo el lugar donde se sienten los
sucesos. Nuevamente, para no ser una entelequia, el espacio del et/lvm hunde
sus raíces en el espacio del et/lvl.
La materia no necesita p/v porque existe independiente
de la existencia del hombre.
En cambio, el p/v necesita todo tipo de materia para
transformarla en sus instrumentos y objetos (edificios, vehículos, armas,
libros, bastón de mando, etc.), aunque solo una le es indispensable: la materia
hecha ser humano.
El espacio del et/lvm incluye también objetos e instrumentos
de p/v inmateriales, que no existen en el espacio del et/lvl: nación, honor,
amistad, familia, derechos de autor, de crédito, de marca, de llave, de
clientela, software, etc.
Los objetos e instrumentos de p/v materiales
(incluidos los hombres) e inmateriales y su orden jerárquico, constituyen el espacio de las
relaciones humanas y se transforman de acuerdo a sus propias leyes.
Espacio del Estado.
En la actualidad, el espacio más grande continua
siendo el que constituye el Estado, como lo demuestra
Materialmente, se integra con el espacio terrestre (es
el territorio dentro de sus fronteras con subsuelo incluido), el espacio
marítimo (se extiende hasta
Inmaterialmente se integra con el Derecho y los órganos
que crea, tiene dos monopolios: 1) de dictar la ley y hacerla cumplir, a través
del Gobierno (Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial) y
18
Se establecen sus límites físicos y legislativos a través
del Derecho Internacional y la guerra.
Espacio de la familia.
Es el más inmediato, el primer espacio material y
normativo donde actúa el ser humano después de nacer. Al comienzo su
comportamiento es casi exclusivamente biológico, mientras se va produciendo su
incorporación al et/lvm a través del aprendizaje del lenguaje y las reglas de
juego.
Cuando ya mayores dejan la vivienda familiar y crean
un nuevo hogar, lo que hacen es abandonar el espacio físico (del et/lvl), pero
se llevan “a cuestas” parte del espacio familiar (del et/lvm) con los p/v, su
orden jerárquico y las leyes que lo integran.
Habíamos visto que, para ordenar, organizar el et/lvm,
era fundamental el tiempo del reloj del et/lvl y, ahora vemos, que también lo
es su espacio, el Estado necesita de territorio, las fábricas y oficinas de
locales, la familia de vivienda, etc.
(Un ejemplo que permite recordar la importancia del
espacio a quienes llegan tarde a sus citas: en la ciudad de Madrid, España, si
para ti es igual llegar una hora después a un encuentro porque desprecias el
tiempo, entonces, yo desprecio el espacio, te cito en
19
6. LEYES O REGLAS DE
JUEGO.
Las leyes o reglas de juego son las que ordenan,
regulan, rigen los fenómenos, hechos, sucesos, tanto en el et/lvl como en el
et/lvm.
Pero, que se las llame igual no quiere decir que sean
iguales.
La ley en el
et/lvl se aplica a la materia, a lo que hace, a su comportamiento.
La ley en el
et/lvm se aplica al ser humano, a lo que hace, a su conducta.
Leyes o reglas de juego en el espacio-tiempo/limite
velocidad de la luz (et/lvl).
Son las que regulan los sucesos del et/lvl.
Las establece el propio U/N, y por eso, generalmente,
se las llama leyes naturales.
El hombre no tiene “ni arte ni parte” en su creación.
No puede crearlas, ni modificarlas, ni violarlas, no
puede producir un fenómeno diferente al que la ley establece, ni impedir que se
produzca.
El ser humano en su relación con el U/N, cuando actúa
en el et/lvl, solo puede hacer lo que las leyes naturales le permiten, lo que
ellas establecen.
Practica solo el “juego” permitido.
Para el ser humano las reglas de juego del et/lvl, del
U/N, son inmodificables, inviolables y determinantes.
(Ejemplos:
Hay una ley del et/lvl que establece que el hombre no
puede volar. Pero el hombre vuela y parece que ha podido producir un fenómeno
que viola lo que ella establece. En realidad no lo ha logrado: desde el módulo
que va a
En el et/lvl hay una ley que establece que los rayos X
afectan el organismo del hombre. Pero el hombre no es afectado y parece que ha
podido impedir que se produzca el fenómeno establecido por ella. En realidad no
lo ha logrado: es el plomo que lo protege el que impide que sea afectado,
porque una regla de juego del et/lvl establece que los rayos X no atraviesan el
plomo.)
De ahí surgen el carácter predictivo y experimental de
la ciencia.
En el et/lvl los sucesos se producen continuamente,
no “paran” nunca. El U/N se encuentra en permanente transformación. Y la
segunda ley de la termodinámica establece que, la constante de transformación,
es el crecimiento de la entropía, el aumento del desorden.
El U/N, el et/lvl se transforma permanentemente
desordenando.
Las leyes son las mismas para todo el et/lvl.
Es imposible que existan reglas de juego diferentes
para regir los mismos fenómenos del U/N.
De ahí surge el carácter acumulativo de la ciencia,
del conocimiento/representación del et/lvl: cada ley que se conoce, se “suma”,
se acumula al conocimiento anterior.
El U/N no tiene
prevista ninguna sanción para quien viole sus leyes porque no la necesita: las
leyes del et/lvl son inviolables.
20
Leyes o reglas de juego en el espacio-tiempo/limite
vida-muerte (et/lvm).
Son las que rigen, ordenan, regulan los fenómenos,
hechos, sucesos, del et/lvm.
Las establece el propio hombre. Por eso, generalmente,
se las llama leyes humanas.
En su creación se trata de la “lucha” entre los et/lvm
que son capaces de crearlas.
Pueden ser muchos (parlamento con pluralidad de
partidos políticos) pocos (familia) o uno (empresa unipersonal).
Una vez dictadas las reglas de juego se trata de su
cumplimiento: el ser humano cuando actúa en el et/lvm puede hacer lo que sus
leyes establecen pero también puede violarlas.
Practica tanto el “juego” permitido como el
prohibido.
Para el ser humano, las leyes del et/lvm, son modificables,
violables y no determinantes.
No cualquier et/lvm (individual o común) puede crear o
modificar directamente cualquier regla de juego: cada et/lvm en particular
siempre tendrá, simultáneamente, la posibilidad de hacerlo con algunas y la
imposibilidad de hacerlo con otras.
Pero, al ser las leyes del et/lvm modificables y no
determinantes, siempre habrá un et/lvm que pueda crearlas o modificarlas
directamente y, de acuerdo a lo abierto o cerrado que sea su acceso, los demás
et/lvm podrán participar o no, con sus poderes/valores, en la lucha por
establecerlas.
De ahí surgen el carácter no predictivo y no
experimental de las ciencias sociales.
Las leyes son las que regulan la existencia, capacidad
y ámbito de los objetos e instrumentos de p/v, los valores que se pueden
obtener, lograr y los poderes que se puede detentar, ejercer, en un et/lvm
determinado.
Son las que establecen, para cada et/lvm, sus
poderes/valores y escala u orden jerárquico.
Pero las reglas de juego se crean por la “lucha” de
los poderes/valores, y un cambio en éstos o en su orden jerárquico puede llevar
a la modificación de aquéllas.
También en el et/lvm los hechos se producen
continuamente, no “paran” nunca. El et/lvm se encuentra también en permanente transformación.
Pero, la constante que opera es diametralmente opuesta a la del et/lvl:
establece la tendencia al orden.
La relación entre los seres humanos, el et/lvm, se
transforma permanentemente ordenando.
(De ahí que todas las revoluciones, por más
radicalmente libertarias que se propongan ser, terminan siempre con la creación
de un “nuevo orden”).
Cada et/lvm tiene sus propias leyes, distintas a las
de los demás et/lvm. Los mismos hechos están regidos por diferentes reglas de
juego.
De ahí surge el carácter no acumulativo del conocimiento/representación
del et/lvm: conocer las leyes de un et/lvm determinado, no significa conocer
las de otro; por mayor que sea la cantidad de reglas de juego que se conozcan
de un et/lvm determinado, no se está sumando, acumulando conocimiento con
respecto a los demás et/lvm.
(Por eso, cuanto con más detalle conozco la historia,
psicología, sociología, política, economía de los habitantes de Uruguay menos
conozco la de los habitantes de China).
En el et/lvm la ley debe establecer la sanción
aplicable para el caso de incumplimiento porque es violable.
21
7. CIENCIA Y
PODER/VALOR.
La ciencia es una creación del hombre en el et/lvm.
Las llamadas ciencias naturales o físicas le permiten
conocer/representar el et/lvl, sus fenómenos y las reglas de juego que los
rigen.
Si generalmente se llama ciencia a ese conocimiento,
pensamos que no corresponde llamar también ciencia, al conocimiento/representación
del et/lvm.
Olvidarnos que se trata de dos espacio-tiempo radicalmente
diferentes, y hablar de ciencias sociales o humanas, nos “lleva de la mano” a
una pretensión imposible: encontrar en el et/lvm leyes del tipo de las
naturales, que sean inmodificables y determinantes para el hombre.
(Con la salvedad de las teorías reduccionistas, que al
intentar reducir las ciencias sociales a las ciencias físico-químicas (vía la
ciencia biológica), sostienen que la relación del hombre consigo mismo y con
los demás hombres, existe sólo en el et/lvl).
Ciencia.
La ciencia, el conocimiento científico, existe en el
et/lvm. Desde el lenguaje y la escritura, hasta los símbolos lógicos y
matemáticos, todos son objetos e instrumentos que existen sólo en la relación
entre los hombres: el et/lvl no se
entera de su existencia.
La ciencia es una creación humana que solo tiene
significado para los seres humanos.
Los et/lvm (individuales) de los científicos, crean un
et/lvm (común) científico con sus hechos regulados por sus propias reglas de
juego.
La propia ley científica, como suceso del et/lvm (común)
científico, está regida por las leyes de éste. Son las reglas de juego de la
comunidad científica las que establecen si una ley es científica o no.
Las llamadas revoluciones científicas no “revolucionan”
en realidad el et/lvl, sino el et/lvm (común) científico: la nueva ley
científica descubierta, por ser conocimiento de una ley del et/lvl, debe ser, más
tarde o más temprano, reconocida por la comunidad científica.
Las revoluciones científicas las pueden producir,
tanto un et/lvm que forme parte del et/lvm (común) científico, como uno que
esté “fuera” de él.
La ciencia es el conocimiento/representación de los
sucesos y reglas de juego del U/N.
La ciencia es el conocimiento/representación en el
et/lvm del et/lvl.
El hombre no puede por intermedio de una ley
científica crear, modificar o violar una ley del U/N: las reglas de juego del
et/lvl son inmodificables, inviolables y determinantes para el hombre.
Los fenómenos y las leyes científicas deben
corresponderse unívocamente con los fenómenos y las leyes naturales, de no
hacerlo, pierden su carácter científico, dejan de ser conocimiento del et/lvl;
mientras que los fenómenos y leyes naturales no pierden su carácter de tales,
aunque no se correspondan puntualmente con los hechos y reglas de juego
científicos.
La objetividad de la ciencia deriva, precisamente, de
esta asimetría.
A pesar de que existe en el et/lvm, la ciencia siempre
es objetiva, porque es el conocimiento de fenómenos y leyes que no crea, ni
modifica, ni viola; si pretende que puede hacerlo, se subjetiviza y deja de ser
ciencia.
22
En realidad, y aunque utilice la ciencia, el hombre no
actúa directamente en la transformación del U/N, siempre es el propio et/lvl
que se transforma a sí mismo, de acuerdo a lo que establecen sus reglas de
juego: desde el primitivo que lascando
piedra contra piedra es naturaleza “contra” naturaleza, hasta la máquina
robotizada, que no es otra cosa que un “pedazo” de naturaleza transformando la
naturaleza. Incluso la mano humana, cuando hace directamente (ejemplo, ahorca)
siempre es naturaleza contra naturaleza (mano contra cuello).
La ciencia no crea la ley natural ni transforma el suceso:
cuando el hombre actúa científicamente en el et/lvl no es su hacer el que crea
o transforma, sino que es siempre y únicamente el hacer del U/N.
La ciencia, el suceso y ley científicos, le permiten
al hombre elegir, entre los hechos y leyes naturales, los más útiles para la
satisfacción de sus deseos, intereses, necesidades, los más apropiados para la
producción de objetos e instrumentos de poder/valor.
Pero en el et/lvl, el fenómeno y la ley que lo rige no
se transforman en científicos, siguen siendo tan naturales como si el hombre
no hubiera intervenido, siguen siendo hacer del et/lvl y no hacer del
hombre.
En el U/N solo existen los sucesos y reglas de juego
naturales, su propio hacer, no existen los fenómenos y leyes científicos, ni el
hacer del hombre.
(En el et/lvl el vuelo del Challenger es tan natural como el de un
pájaro, su explosión, tan natural como la de una supernova, son todos fenómenos
que se producen y se rigen por sus leyes, siempre se trata de su hacer).
Desde el punto de vista del ser humano, en cambio,
existen ambos, los hechos y reglas de juego naturales como hacer del U/N en el
et/lvl, y los sucesos y leyes científicas como hacer del hombre en el et/lvm.
Cuando aplica la ciencia, cuando usa la técnica, el
hombre hace hacer al U/N, hace que el et/lvl (de acuerdo a sus propias leyes)
produzca el fenómeno que él se propone: aquél que mejor satisfaga su deseo,
aquél que sea más útil, más apropiado como instrumento u objeto de poder/valor.
(Desde la manipulación genética al uso de satélites,
desde la producción de alimentos a la de puentes, desde el palo de amasar a la
máquina, desde la energía nuclear al molino de viento, siempre es
transformación del U/N realizada por el propio et/lvl, nunca es realizada por
el hombre.)
El conocimiento/representación del et/lvl, la ciencia,
es acumulativa, predictiva y experimental.
Poder/valor (p/v).
El ser humano es como el rey Midas: todo lo que toca
lo convierte en poder y valor (p/v).
En el et/lvm todos los objetos e instrumentos, sean
materiales o inmateriales, corporales o incorporales, cosas o ideas, tienen
poder y valor.
Los propios et/lvm, sean individuales o comunes,
también tienen poder y valor.
No existen ni el “puro” poder ni el “puro” valor,
todos los hechos del et/lvm participan del carácter de p/v que les da el ser
humano.
Es imposible separar, disociar el poder del valor,
poder y valor (p/v) están indisolublemente unidos, son las “dos caras de una
misma medalla”.
23
(Ejemplos:
El dinero, instrumento
creado para cuantificar el valor, cuando alguien lo posee en gran
cantidad no se le llama valioso sino poderoso, porque el dinero tiene valor y
otorga poder.
El arte, que se lo supone puro valor, pero que le
otorga al artista el poder de la fama.
El valor del sujeto-objeto amado y el poder que tiene
sobre el amante.
Las religiones, de un enorme valor espiritual y de un
tremendo poder material.
El gobierno argentino, como poder, empeñado en una
guerra “sucia” (que simultáneamente es una lucha de valores) contra su
población, con más de 10.000 desaparecidos en su haber, logra la adhesión de
todo el pueblo en su defensa de los valores de integridad y soberanía (que
simultáneamente es poder Etático) frente a Inglaterra en la guerra de las
Malvinas).
El poder es la posibilidad de crear, modificar y/o
violar, las reglas de juego de otro et/lvm (individual o común) diferente del
propio.
También es el poder de satisfacer el deseo, necesidad,
placer, interés del et/lvm (individual o común) de que se trate.
El valor es la aptitud, cualidad, utilidad, propiedad
de satisfacer el deseo, necesidad, placer, interés del et/lvm (individual o
común) de que se trate.
También es el valor de la posibilidad de crear,
modificar y/o violar las leyes de otro et/lvm (individual o común) diferente
del propio.
El valor del poder hace que el objetivo del et/lvm
cuyo poder es mayor sea obtener el p/v de que se trate, y no, simplemente,
destruirlo.
El poder del valor hace que el objetivo del et/lvm
cuyo poder es menor sea ofrecer algún p/v a cambio ya que, no puede,
simplemente, apropiárselo.
En la relación entre los seres humanos, lo destacable
no es que un et/lvm reconozca el poder, sino que esté dispuesto a obedecerle,
lo considere un valor a respetar; lo destacable no es que reconozca el valor,
sino que, para lograrlo, esté dispuesto a dar otro valor a cambio, lo considere
un poder a respetar.
Los p/v son objetos e instrumentos creados por el
hombre en el et/lvm, que le permiten actuar en su transformación, en su
relación consigo mismo y con los demás.
El p/v del objeto o instrumento, debe ser reconocido
por un et/lvm diferente del propio, para que pueda ser utilizado en la relación
del hombre con el hombre.
(Ejemplo: esta teoría debe ser reconocida válida por un et/lvm diferente del mío, para que
pueda utilizarla como objeto o
instrumento de p/v en mi relación con los seres humanos, aunque todo indica que
va a ser difícil que tal suceda: un sociólogo pedida su opinión contestó “no
puedo estar de acuerdo, vivo de sostener que la sociología es una ciencia” y un
economista comentó “no puedo opinar, porque la teoría se desarrolla a un nivel
de abstracción mucho más alto que el de la economía”.).
Los p/v están ordenados en una escala u orden jerárquico,
que va del “superior”, más importante y
menos modificable, al “inferior”, menos importante y más transable.
Permanentemente pueden incorporarse nuevos p/v, variar
su ubicación en la escala e incluso desaparecer del orden jerárquico.
Por un principio de “economía”, cambiarlos siempre
resulta “oneroso”, los p/v y su escala tienden a quedar fijos, a quedar
establecidos “de una vez para siempre”, aunque nunca puedan
24
transformarse en inmodificables. Los p/v y su orden
jerárquico son esencialmente modificables, aunque su fijeza, su transformación en
principios o paradigmas por un prolongado período haga parecer lo contrario.
No existen los p/v y orden jerárquico indiscutibles,
absolutos, verdaderos para todos los et/lvm que han sido, son y serán, ni
tampoco para un mismo et/lvm a través de toda su existencia: los p/v y su
escala, así como las leyes, son distintos de un et/lvm a otro y en cada et/lvm
están en permanente transformación.
(De ahí que cada ser humano es un “mundo” distinto a
los demás).
Los et/lvm tienen la posibilidad de que sus p/v y
escala sean diferentes a los que establecen las leyes de los et/lvm en que
participan.
(De ahí la posibilidad de las vidas ocultas y la
sorpresa cuando se hacen públicas).
Los et/lvm intentan integrar o relacionarse con los
et/lvm que tienen sus mismas reglas de juego, p/v y orden jerárquico, y de no
encontrarlos o no lograrlo, intentan imponerlos a los et/lvm con los que se
vinculan.
(De ahí la permanente pretensión, de cada uno de sus
integrantes, que el otro miembro de la pareja cambie).
En el et/lvm se trata de la lucha permanente de los
p/v.
El p/v hace las veces de “átomo” en el et/lvm.
En el et/lvl no existen ni el poder ni el valor, el
U/N no se entera de su existencia, ni registra su significado.
(
Si el p/v no es un fenómeno del et/lvl regido por sus
leyes, la ciencia no es el instrumento adecuado para su
conocimiento/representación.
Si en el et/lvm todo es p/v, el instrumento adecuado
para conocer/representar sus hechos y reglas de juego será, indefectiblemente,
un p/v.
En el et/lvm todo es p/v y su conocimiento/representación
también es p/v: en el et/lvm, aparentemente, “todos los gatos son pardos”, todo
es igual, es lo mismo.
Si así fuera en realidad, el conocimiento sería
imposible, porque se basa, precisamente, en las diferencias.
Por ejemplo, si reconocemos los objetos es porque los colores son
distintos, si todo fuera del mismo color y tono, no distinguiríamos nada, los
objetos se confundirían unos con otros y con el fondo; bien que lo saben los
magos, que permanentemente lo usan como recurso.
Pero, no todo es igual, no todo es lo mismo.
Por el contrario, cada et/lvm (individual o común)
tiene sus propios p/v, escalas y leyes diferentes de las que tienen los demás,
son todos p/v pero p/v distintos: los gatos no son todos pardos.
Todos los bienes y fenómenos del U/N usados en el et/lvm
son instrumentos u objetos de p/v.
En el et/lvm
incluso el hombre es un instrumento u objeto de p/v.
Así como en el et/lvl el hombre no hace directamente
sino que hace hacer al U/N, también en el et/lvm el hombre no hace directamente
como ser humano “desnudo”, sino como el instrumento u objeto de p/v que es.
25
(Ejemplo. Juan Carlos de Borbón sale a conjurar el “Tejerazo”,
con un mensaje televisado dirigido a la población y especialmente a las FFAA,
vestido de militar: no es el ser humano Juan Carlos de Borbón el que hace, sino
el instrumento u objeto de p/v Rey de España y supremo comandante de las FFAA y
cuando Juan Carlos hace en su casa tampoco es el ser humano que hace, sino el
p/v padre o esposo).
El conocimiento/representación del et/lvm es no
acumulativo, no predictivo y no experimental, no es ciencia.
Ciencia del poder/valor y poder/valor de la ciencia.
Ciencia es el conocimiento/representación en el et/lvm
del et/lvl.
La ciencia es un fenómeno del et/lvm.
Poder/valor es todo fenómeno del et/lvm.
Como ciencia es el conocimiento/representación de los
hechos del et/lvl y los poderes/valores son fenómenos del et/lvm:
no existe la ciencia del poder/valor, el poder/valor
no es científico.
Como la ciencia es un fenómeno del et/lvm y todo
suceso del et/lvm es poder/valor:
la ciencia es poder/valor, existe el poder/valor de la
ciencia.
La ciencia que conoce/representa el
et/lvl no invoca a Einstein como autoridad para que se acepte una ecuación,
sino que a la inversa, es la ecuación la que hace de Einstein un científico
respetado, no se trata de la lucha de p/v sino de conocer/representar la ley
que rige el fenómeno y es la ecuación la que lo hace, no Einstein.
A los físicos les alcanza con una
ecuación para ponerse todos de acuerdo, a los cientistas sociales no les
alcanza con ríos de tinta para ponerse de acuerdo solo dos de ellos.
En las ciencias sociales o humanas que
estudian el et/lvm, siempre se invoca algún científico con “autoridad” dentro
de la ciencia de que se trate, para respaldar lo dicho, sea a favor o en
contra, porque se trata de conocer/representar los p/v y las leyes que los
rigen, que son creaciones humanas.
Como consecuencia, el conocimiento del et/lvm
crea “escuelas” con seguidores más o menos fanáticos: anarquismo, marxismo,
freudismo y muchísimos “ismos” más.
Mientras que en las ciencias físicas no
existe, ni existió, ni existirá nunca una escuela newtoniana o einsteniana, es
imposible crear el feynmanismo, porque se trata del conocimiento del et/lvl que
establece sus propias leyes en forma totalmente independiente del p/v que les
pueda adjudicar el hombre.
Los “verdes”, el ecologismo, ambientalismo,
adjudicando especiales p/v al conocimiento científico crean una catarata de
nuevos “ismos” donde no corresponde. La discusión científica si
Por el lado de la ciencia, del
et/lvl, hace poco tiempo nos pusimos de
acuerdo: sus teorías, leyes y ecuaciones son inmodificables e inviolables y,
para que sean válidas, es necesario que su aplicación haga que el U/N se
transforme de acuerdo a ellas.
26
Hoy, un niño de 12 años puede tener
mayores y mejores conocimientos científicos que los que tuvo Leonardo da Vinci
en toda su vida.
De ahí que en la segunda mitad del siglo XX se
encontraban vivos el 99 % de todos los científicos que han existido.
(Por más que “rasquemos”
un cohete con ojiva nuclear no aparece una lanza).
Por el lado de
los p/v, del et/lvm, nunca nos hemos puesto de acuerdo: como son esencialmente
modificables, siempre estamos hablando de los mismos p/v (moral, ética, bien,
mal, verdad, falsedad, libertad, amor, felicidad, religión, justicia, etc.) aunque
les adjudiquemos distinto contenido, se trata siempre del “mismo perro con
distinto collar”.
Hoy un niño de 12
años puede tener p/v iguales a los de
los primeros homínidos.
De ahí que
sigamos invocando como autoridades en p/v a quiénes vivieron hace 2.500 años.
(A poco “rascar”
un hombre de hoy sale un Cromagnon).
Este libro.
-como tal, como
libro, como creación en el et/lvm: es p/v;
-en todo lo que
trata de los sucesos y reglas de juego del et/lvl: es ciencia;
-en todo lo que
se refiere a los hechos y leyes del et/lvm: es p/v.

27
8.1 APLICACION EN EJEMPLOS.
Gravedad.
Se trata de un fenómeno del et/lvl
establecido por una ley natural y, en consecuencia, reconocido por una ley
científica, que establece la atracción universal de los cuerpos según las
ecuaciones de Newton y la curvatura del espacio-tiempo de acuerdo a las de Einstein.
Como fenómeno del U/N siempre existió,
independientemente de que el hombre la conociera. Hoy: 1) junto con las
fuerzas nuclear fuerte, nuclear débil y electromagnetismo integra las únicas
cuatro fuerzas conocidas que actúan en el et/lvl y 2) las leyes de Newton se
aplican a distancias relativamente cercanas y velocidades muy inferiores a la
de la luz y las de Einstein continúan confirmándose, agujeros negros mediante.
En el et/lvm no hay ninguna ley humana
que establezca la gravedad. Es un hecho no significativo para el et/lvm, que ni
se entera si se produce o no. No existe ningún instrumento de p/v que permita
crear, modificar o violar la ley natural que la establece.
Por lo tanto, la gravedad es un fenómeno
exclusivo del et/lvl.
“Mi reino por un caballo”. (Ricardo III, W.
Shakespeare).
No es un hecho producido por la
transformación del U/N. En el et/lvl no existe ninguna ley natural que lo establezca,
y en consecuencia, tampoco existe una ley científica. Es un suceso no
significativo para el et/lvl, ni la naturaleza ni la ciencia se enteran si se
produce o no.
Por lo tanto, se trata de un fenómeno
exclusivo del et/lvm.
No existe una ley humana que lo establezca,
pero se pretende crear una que lo haga.
Se produce un cambio en la escala de
poderes/valores, el p/v montar un caballo pasa a ocupar el primer lugar
desplazando al p/v ser rey.
Se propone un intercambio de p/v, que en
una situación normal se consideraría una locura o un “soberano” disparate.
En el et/lvm (batalla) se crean reglas de
juego propias, que no puede cambiar el rey por si solo, que establecen que
montar un caballo sea la diferencia entre la vida y la muerte: que un caballo
tenga más p/v que un reino. Se puede ejercer/tener mayor p/v montando un
caballo que siendo rey.
Cuanto más cerca del tiempo límite
vida-muerte se plantea una situación, más claramente se aprecia que en el
comportamiento, en la conducta, en la relación entre los seres humanos, en el
et/lvm, todo gira en torno al p/v.
Petróleo.
El petróleo existe en el et/lvl. De
acuerdo a lo que la ley natural establece y la ley científica reconoce, el
petróleo es producto 100 % de la auto-transformación durante millones de años
del U/N (de ahí su condición de no renovable) y 0 % del trabajo del hombre (de
ahí que los países que lo poseen carecen de argumentos que justifiquen o
validen su existencia).
Su extracción y elaboración de derivados,
es producto de la transformación realizada por la máquina, que sigue siendo transformación realizada por el propio
U/N y no por el trabajo del hombre.
28
En el et/lvm el petróleo satisface
múltiples necesidades humanas y su apropiación/posesión lo transforma en un
objeto o instrumento de p/v con valor de cambio totalmente independiente del
ínfimo valor del trabajo humano invertido y con poder de intervenir en la
creación de las reglas de juego y lucha de p/v que regulan su intercambio.
Los et/lvm (Estado) que tienen el
monopolio de la producción de petróleo, pueden establecer, a su arbitrio, su
valor de cambio dentro de sus fronteras (precios bajos).
Un grupo de ellos crea
Pero, en este caso opera el mercado, porque
la demanda se encuentra en otros Estados que simultáneamente pretenden lo
contrario, lograr la baja del precio del petróleo, y lo intentan mediante el aumento
de su stock y su sustitución por objetos-instrumentos de p/v tales como fuentes
energéticas alternativas, derivados hechos con materiales de otro origen, etc.
En consecuencia, el et/lvm (mercado
internacional) del petróleo logra precarios equilibrios porque la magnitud
mundial de los p/v que luchan en él lo hacen inestable y volátil.
Homicidio.
Un hombre mata a otro, que duerme,
partiéndole el corazón de varias cuchilladas.
En el et/lvl no se crea, modifica, ni
viola ninguna ley natural, sino que, por el contrario, el homicida cumple con
la que establece que el ser humano indefectiblemente se muere: al et/lvl y sus
leyes le resultan indiferentes el momento y lugar, la causa y las
circunstancias de la muerte.
Desde el punto de vista de la ciencia que
es conocimiento/representación de las reglas de juego del et/lvl, se usa uno de
los tantos procedimientos que la ley científica establece como idóneos para
producir la muerte: se le destroza el corazón.
El homicida actúa de acuerdo a las leyes
natural y científica y por eso logra matar.
En el et/lvm (Estado) de que se trata,
Uruguay, el homicida viola la ley humana que establece la prohibición del
homicidio y por eso se le sanciona con la pena de penitenciaría. Con las
agravantes de premeditación y alevosía: para el et/lvm y sus leyes son
fundamentales el momento y lugar, la causa y circunstancias de la muerte.
En el et/lvm (individual): para el
matador se trata del p/v de violar las reglas de juego en un et/lvm diferente
del propio, mientras que para el muerto (y sus deudos) significa la pérdida de
su existencia, la desaparición de su propio et/lvm (individual) con sus p/v.
Explosión demográfica.
En unos et/lvm (Estado) el hombre descubre
leyes y fenómenos del et/lvl que le permiten producir medicamentos que curan
y/o evitan enfermedades, disminuyendo la mortalidad infantil y adulta, y
haciendo que aumente el número de los et/lvm (individuales) que existen simultáneamente,
que aumente la población.
En dichos Estados, la posibilidad de que
los seres humanos no mueran prematuramente, no se transforma en un crecimiento
explosivo de la población: el orden jerárquico de sus p/v establece las
familias poco numerosas, con dos o tres hijos a lo sumo y aún la libertad de
elegir no dejar descendencia: cuando se logra disminuir significativamente la
tasa de mortalidad, la tasa de natalidad ya ha bajado o está haciéndolo también
de igual manera, hasta
29
que ambas casi se equilibran y la
población de dichos Estados deja prácticamente de crecer.
En otros et/lvm (Estado) sus reglas de
juego y p/v establecen la procreación sin límite y la paternidad irresponsable
de sus habitantes por la vida-muerte de los niños que traen al mundo,
produciendo una tasa de natalidad muy alta, porque la limitación del
crecimiento de la población la realiza el et/lvl con la muerte por enfermedad o
por hambre, produciendo una tasa de mortalidad también muy alta.
Como los medicamentos son fenómenos del
et/lvl regidos por sus leyes y actúan como hacer del U/N en el ser biológico
del hombre, se los puede usar en cualquier et/lvm (individual),
independientemente de a que et/lvm (Estado) pertenece, se los puede usar
incluso, en aquellos et/lvm donde no son conocidos ni científicamente ni como p/v:
se puede vacunar sin que quien reciba la vacuna entienda de que se trata.
Cuando en dichos et/lvm (Estado) se usan
los medicamentos que evitan la muerte prematura por enfermedad, se logra
disminuir mucho y muy rápidamente la tasa de mortalidad, pero, al no modificarse
simultáneamente los p/v de los et/lvm (individuales) no se logra otro tanto con
la elevada tasa de natalidad, la población comienza a crecer muy rápidamente y
se produce lo que se llama “explosión demográfica”, con una patética consecuencia:
queda la muerte por hambre como único límite establecido por el U/N al
crecimiento demográfico.
(El hambre es un suceso del et/lvl que
puede producir la muerte, tanto por falta de alimento (también un fenómeno del
et/lvl, sequía, plagas, etc.) como por una decisión del et/lvm (individual) de
que se trate: al usarse como p/v en la lucha por modificar leyes, como en el
caso del ayuno de los militantes del IRA en su enfrentamiento con Margaret
Tatcher, o al no poder cambiar sus p/v y orden jerárquico de acuerdo a las
nuevas reglas de supervivencia, como en el caso de los que se negaron a comer
carne humana en la tragedia de los Andes.)
Cuando emigran, pueden crear dentro de la
sociedad receptora, et/lvm (comunes) marginales con un crecimiento “explosivo”
de su “población”, iguales a los existentes en los países de donde provienen.
En los et/lvm (Estado) modernos se crean
reglas de juego que establecen una paradójica solidaridad: a los et/lvm
(individuales) que limitan su procreación porque son responsables por sus hijos
(aunque pueden desear tener más), por medio de los impuestos, se los hace
también responsables de los hijos en demasía de los et/lvm (individuales) de
paternidad irresponsable.
(Chile, con notorios avances en sus
variables macro-económicas, no ha logrado bajar su tasa de natalidad en los
et/lvm de menores recursos, comprometiendo la posibilidad de una rápida y
significativa mejora de sus variables sociales.
En la segunda mitad del siglo XX los
et/lvm (Estado) más poblados del mundo trataron de detener su crecimiento
explosivo sin lograrlo:
China, estableció leyes que obligan a
casarse después de los 28 años de edad y prohíben tener más de un hijo, que son
permanentemente violadas y hoy se ignora cuantos millones de chinos existen
que no figuran en ningún registro oficial.
India, que en los años 1950/60 fracasó en
su intento de estirilización masiva de los hombres y a partir del 2020 se transformará en el país más poblado de
30
Compromiso de celebrar matrimonio y
construcción de la casa para futuro hogar.
Dos et/lvm (individuales) crean la ley
(el contrato es ley entre las partes) en su et/lvm(común) que establece que
ambos van a celebrar matrimonio e inician simultáneamente en el et/lvl la construcción
de una casa donde ir a vivir después de contraídas las nupcias.
El casamiento no se celebra y la casa se
termina.
Uno de los et/lvm (individual) desiste
del matrimonio y no se produce el suceso establecido por la regla de juego del
et/lvm (común), que es, para el ser humano, violable, modificable y no
determinante.
El otro et/lvm (individual) no puede
celebrar el casamiento pre-acordado pero logra terminar la casa pre-vista: el
et/lvm (individual) que pudo cambiar o violar en el et/lvm (común) la ley que
establecía el casamiento, no logra cambiar en el et/lvl las reglas de juego que
rigen la construcción de la casa.
“En las relaciones humanas la realidad siempre supera
la ficción”.
Es inevitable que así sea.
En el et/lvm (sociedad) -por más “calenturienta” que
pueda ser la imaginación del et/lvm (individual) creador de la ficción- entre
los miles de millones de seres humanos que la integran siempre habrá otro que
la supere en los hechos: creando desconocidos, originales p/v y normas o
violando de manera increíble las leyes establecidas.
En el et/lvm el ser humano es libre.
31
Conocimiento.
Frente a un hecho cualquiera se trata de aplicar la
navaja de Tanco: ubicarlo en el espacio-tiempo que se produce, límite velocidad
de la luz o límite vida-muerte, usar la ciencia o poder/valor según corresponda
y encontrar la ley que lo rige.
El conocimiento, ya sea del et/lvl o del et/lvm,
siempre es representación en el et/lvm, regido por sus propias leyes, con sus
propios p/v.
En el caso de la ciencia, es
conocimiento/representación en el et/lvm del et/lvl, y en el caso del p/v, es
conocimiento/representación en el et/lvm del propio et/lvm.
Si dos o más et/lvm tienen un
conocimiento/representación diferente de un mismo fenómeno y su respectiva ley,
dependerá de que et/lvm logre imponer sus objetos e instrumentos de p/v, logre
crear las reglas de juego que establecen cual de ellos es el conocimiento “correcto”
o “verdadero”, para que se transforme en
obligatorio para los demás et/lvm.
(
Objetivo y Subjetivo.
La objetividad en el conocimiento no la produce la
separación objeto-sujeto sino la imposibilidad de modificar y/o violar las
reglas de juego.
El conocimiento es objetivo cuando el sujeto que
conoce el hecho no puede modificar ni violar directamente las leyes que lo
rigen, porque: en el caso del et/lvl es el propio U/N quien las establece y en
el caso del et/lvm es otro quien las dicta. El conocimiento objetivo solo es
posible si las reglas de juego son creadas por otro espacio-tiempo “fuera” del
et/lvm (individual) que conoce.
En el et/lvm es, además, la imposibilidad de cambiar
directamente los poderes/valores o su orden jerárquico.
(En la socialización del niño, en su incorporación al
y del mundo exterior natural (et/lvl) y humano (et/lvm), se trata,
precisamente, del aprendizaje de que no siempre es él, por si y ante si, quien
establece las reglas de juego, que existe un mundo exterior “objetivo” que lo
hace, aún contra su voluntad).
En el U/N la imposibilidad de cambiar y/o violar sus
leyes es permanente, porque crea sus propias reglas de juego y es un espacio-tiempo
que siempre está fuera del et/lvm (individual) que lo conoce.
El conocimiento/representación del et/lvl, la ciencia,
es siempre objetiva o no es ciencia.
En el et/lvm, por el contrario, aunque el sujeto no
pueda modificar las reglas de juego porque la posibilidad de hacerlo
directamente la tienen otros et/lvm, como siempre tiene la posibilidad de
violarlas, su conocimiento puede no ser objetivo.
(De ahí la aparición de imposibles intentos de cambiar
las leyes, pero si de violarlas, como los del terrorismo y el delirio).
En el caso que el et/lvm pueda modificarlas, ya no se
tratará de conocimiento objetivo, sino de la creación o el cambio de leyes, de
la lucha de los objetos e instrumentos de p/v de los distintos et/lvm que
pueden hacerlo, y recién con respecto a las reglas de juego nuevas o
32
modificadas, se planteará nuevamente el conocimiento
objetivo, la imposibilidad, a su vez, de crearlas o modificarlas directamente.
Por eso, cuando se trata del p/v se producen las eternas
discusiones sobre quien es más o menos objetivo: en la evaluación que hace cada
et/lvm de la posibilidad de modificar o crear directamente las leyes que rigen
los sucesos, interviene, permanentemente, la subjetividad, el “voluntarismo”.
(De ahí que el
ser humano sea el único animal capaz de “tropezarse dos veces con la misma
piedra”, por ejemplo, quien intenta más de una vez cambiar las reglas de juego
que rigen su relación con el otro, pero no lo consigue y se produce nuevamente
el suceso que pretendía evitar).
Libertad y determinismo,
azar y necesidad.
Se trata de las leyes que rigen los fenómenos: se
producen estrictamente los que ellas establecen, se trata de la necesidad, del
determinismo o es posible que se produzcan otros distintos, se trata del azar,
de la libertad.
En el et/lvl sus reglas de juego son para el hombre
determinantes, inmodificables e inviolables: se producen estrictamente, son
necesarios, están determinados, los sucesos que ellas establecen y no es
posible que se produzcan otros diferentes.
En el et/lvl no existen, para el hombre, la libertad
ni el azar.
Si el et/lvl dejara algún “pedazo” suyo “libre al azar”
sería con respecto a “si mismo” y no con respecto al hombre.
Si lo dejara librado al hacer del hombre, si este
pudiera establecer sus leyes, ya no se trataría del et/lvl, seria un
espacio-tiempo con reglas de juego no determinantes y modificables,
impredecible: el hombre podría jugar a ser “Dios”.
La indeterminación o incertidumbre cuántica no es un “agujero”
por donde el hombre pueda “entrar” a establecer las leyes del et/lvl.
Que no sepamos todavía si la incertidumbre es real o
se debe a la ignorancia de la ley que la rige poco importa, sea por lo que
fuere, siempre, para el hombre, la propia indeterminación cuántica es
determinante, no va más allá ni se queda más acá de lo que las reglas de juego
del et/lvl permiten.
“Dios no juega a los dados” (dijo Einstein). No
sabemos si lo hace, lo que podemos asegurar es que, si juega a los dados, es él
quien lo hace y no significa que el hombre pueda hacerlo: no es el hombre quien
crea el juego de dados y sus leyes, ni siquiera es el que juega.
En el et/lvm, sus leyes son, para el ser humano, no
determinantes, modificables y violables:
no se producen estrictamente, no son necesarios, ni están determinados, los
fenómenos que ellas establecen, siempre es posible que se produzcan otros
distintos.
En el et/lvm existen -para el ser humano- la libertad
y el azar.
Si el ser humano en el et/lvm pudiera crear leyes
inmodificables e inviolables para él, ya no se trataría del et/lvm, sino de un
espacio-tiempo en el que su hacer sería necesario, estaría determinado,
desaparecerían la libertad y la responsabilidad, el ser humano ya no sería el
33
constructor de su propio destino: no podría crear,
modificar ni violar las leyes que rigen su conducta, su hacer.
Libre albedrío y responsabilidad.
La libertad es la posibilidad de establecer, cambiar,
violar las leyes del espacio-tiempo de que se trate.
En el et/lvl, determinante para el ser humano, no
tiene la libertad, sea por azar o porque se lo propone, de crear, modificar o
violar la regla de juego y el suceso que regula.
(Fleming descubre científicamente (en el et/lvm) la
penicilina por azar, pero no es azaroso que la penicilina destruya las
bacterias, ni es por una ley creada por Fleming, sino por el et/lvl, que el
fenómeno se produce).
En el et/lvl el ser humano no es libre y, en
consecuencia, no es responsable: la libertad y la responsabilidad no son
fenómenos del et/lvl.
En el et/lvm, no determinante para el ser humano,
tiene la libertad, sea por azar o porque se lo propone, de crear, modificar o
violar la ley y su correspondiente fenómeno.
(Un accidente carretero puede deberse a una violación
de la ley de tránsito del et/lvm pero nunca de una regla de juego del et/lvl).
El ser humano no tiene
siempre la libertad de crear o modificar directamente la ley de que se trate,
pero si tiene la libertad de violarla directamente (aún en el caso de la
obediencia debida) y le queda siempre la última libertad: el suicidio, que, aunque
termina con su et/lvm (individual), también termina con su responsabilidad.
El suicidio es el último
poder a ejercer, la última libertad a practicar, el último valor a perder por
el ser humano.
Tiene además, la libertad de mantener en su et/lvm
(individual) sus propios p/v y escala u orden jerárquico diferentes a los que
establecen las leyes de los et/lvm de que participa.
(Por eso el hombre es capaz de sentirse libre
encerrado en una cárcel).
En el et/lvm el ser humano es libre y, en
consecuencia, es responsable: la libertad y la responsabilidad son fenómenos
del et/lvm, son p/v.
El libre albedrío solo existe en el et/lvm, no existe
en el et/lvl.
(Cuando el hombre dice que es auténtico, que actúa
como el ser humano que es, despojado, libre de la influencia de los hombres
poderosos y de las cosas valiosas, ¿que quiere decir?: nada, mal que le pese
siempre pensará, será y actuará como un objeto o instrumento de p/v.)
A la tensión de vivir al “mismo tiempo” en dos espaciotiempo
radicalmente diferentes: el et/lvl y el et/lvm; el ser humano suma la tensión
de vivir “a caballo” entre: el “orden” (el et/lvm se transforma ordenando) y la
“libertad” (en el et/lvm el hombre es libre).
34
Verdad y falsedad.
Tanto en el et/lvl como en el et/lvm los hechos y
sus reglas de juego, son lo que son, son
siempre verdaderos, es imposible que sean falsos.
Ni la apariencia (movimiento del sol), ni la
simulación (hacerse pasar por otro) transforman en falso el suceso como tal, en
su existencia, en su realidad; sí hacen falso el conocimiento pero no el hecho
que sigue siendo lo que siempre fue: una apariencia o una simulación
La verdad y la falsedad no existen en el
espacio-tiempo de los fenómenos y leyes, sino en el et/lvm del conocimiento y
la representación.
Son categorías de p/v creadas por el hombre en su
relación con el hombre que le permiten distinguir el
conocimiento/representación de la realidad del que no es tal.
El conocimiento verdadero es el que representa los
fenómenos y leyes tal cual son en realidad, el conocimiento falso representa
los hechos y reglas de juego diferentes a su realidad.
El conocimiento verdadero permite conocer/representar
la realidad; el conocimiento falso lo impide.
Como el hombre no puede dejar de actuar,
pero, obviamente, no lo hará de acuerdo a un conocimiento que sepa falso, se
encuentra obligado, en principio, a considerar a todos y cada uno de sus conocimientos/representaciones como
verdaderos.
Es decir, sea su conocimiento/representación falso o
verdadero, el hombre siempre actúa como si fuera verdadero y solo dejará de hacerlo
cuando reconozca que es falso.
(De ahí aquello de que “la confianza mata al
hombre”, de que “no debe creer en todo lo que le dicen ni en todo lo que ve”,
de la posibilidad permanente de que exista la mentira, de que un
conocimiento/representación falso se considere verdadero).
Si la ciencia estuviera en el U/N, fuera un fenómeno
del et/lvl, sería siempre verdadera, no sería nunca falsa. Pero, al ser
conocimiento/representación en el et/lvm del et/lvl el conocimiento científico
puede ser falso. Sin embargo, una vez que el conocimiento científico es
verdadero, es decir, representa el et/lvl, ya no puede devenir falso, porque el
et/lvl es determinante e inmodificable para el hombre.
(Eso no impide que en el et/lvm se logre negar el
conocimiento de la ley del et/lvl, como hizo la inquisición con Galileo
obligándolo a retractarse).
En el caso del p/v es diferente. Como cada et/lvm
puede cambiar sus p/v, un p/v que en un momento es real puede dejar de serlo en
otro momento y su conocimiento/representación, que en el primer momento es
verdadero porque se corresponde con un p/v real, deviene falso en el segundo
momento, cuando el p/v deja de serlo.
“Sorpresas te da la vida, la vida te da
sorpresas...”, porque el sujeto se
encuentra con que en el et/lvm (común) donde actúa, le han cambiado las reglas
de juego o los p/v o su orden jerárquico, a él no se lo reconoce con el p/v que
se le adjudicaba y ya no puede utilizar los instrumentos y objetos de p/v que
estaba acostumbrado.
(De ahí la expectativa del reencuentro con un viejo
amigo: ¿sufriremos la decepción que ya no tenemos p/v en común o la alegría de
haber realizado el mismo proceso de cambio de los p/v y su orden jerárquico?).
35
El bien y el mal.
En algunos et/lvm (Estado) el mal es que una mujer
cometa adulterio y el bien es que la matemos a pedradas.
En otros, no está ni bien ni mal que la mujer cometa
adulterio y está muy mal matarla a pedradas.
¿Qué es el bien? ¿Qué es el mal?
El bien y el mal no existen en el et/lvl, no son
producto de la transformación del U/N. No existe ninguna ley Natural ni
Universal que los establezca.
El bien y el mal son una creación del ser humano en el
et/lvm, son p/v.
Con su distinción se pretende cumplir con la constante
de transformación del et/lvm: ordenar la relación entre los seres humanos: el
bien es lo que se debe hacer y el mal lo que no se debe hacer, hacer el bien es
una conducta aceptada mientras que hacer el mal no lo es.
Hoy el bien y el mal continúan invocándose con el
mismo objetivo.
(Lo prohibido, el tabú, fue de los primeros p/v usados
para establecer las leyes que rigen el et/lvm).
En la filosofía han sido motivo de permanente atención
con escasos resultados: no hay todavía dos filósofos que se hayan puesto
totalmente de acuerdo sobre el tema.
Todo parece indicar que, como se trata de p/v muy
abstractos, con infinidad de conductas posibles (con todos los matices que cada
una pueda tener), y que, como solo se permite ser bueno o ser malo sin matices
(no se puede ser un poco bueno y un poco malo porque se perderían los límites
de su distinción), es muy difícil que alguna vez se logren acuerdos
significativos.
Además, nadie puede asegurar que, lo que hoy dicta la
norma como bien y como mal, mañana se mantenga vigente: en el et/lvm las leyes
son esencialmente modificables y violables en cualquier momento.
(El ejemplo de ayer si, hoy no, mañana quizás, nada más
y nada menos que con el establecimiento de la pena de muerte en los Estados
Unidos de América)
36
8.3 APLICACIÓN EN
MATEMATICAS.
Se trata de la relación de las matemáticas con el
et/lvl y el et/lvm.
Espacio-tiempo/límite velocidad de la luz
(et/lvl).
Todo parece indicar que las matemáticas son el idioma
en que está escrito el libro del et/lvl, del U/N (como dijo Galileo).
Aunque (como dijo Einstein) lo extraordinario no es
comprender las leyes que rigen los fenómenos del et/lvl sino que ellas existan,
es decir, lo increíble no son las ecuaciones matemáticas sino que el U/N se
transforme de acuerdo a ellas.
Las matemáticas son una creación del hombre en el
et/lvm que, entre otros usos, le permiten conocer/representar los sucesos y las
reglas de juego del et/lvl.
Hay veces que teoremas, ecuaciones o geometrías han
tenido que esperar nuevas teorías científicas para ser aplicadas (el caso de
Einstein y su teoría de la relatividad que usó matemáticas ya elaboradas), y,
otras veces, los físicos le han demandado a los matemáticos que desarrollen los
teoremas, ecuaciones o geometrías que expliquen sus teorías, (en el
paradigmático caso de Newton, él mismo creó las matemáticas que necesitaban sus
nuevas teorías físicas).
Pero siempre, las leyes del et/lvl se han expresado
matemáticamente para ser aceptadas científicamente como tales.
Espacio-tiempo/límite
vida-muerte (et/lvm).
Las matemáticas no son el idioma en que se expresa y
comunica el et/lvm.
La dificultad del uso de las matemáticas no es debida
a que en el et/lvm aumente la cantidad de variables, a que se tengan que tomar
en cuenta más variables que en el et/lvl, sino a que sus valores pueden cambiar
en cualquier momento y lugar sin ningún patrón matemático (en forma totalmente
arbitraria, de acuerdo a la decisión del et/lvm que tenga el p/v de hacerlo) e
incluso pueden llegar a desaparecer como variables vinculadas al fenómeno de
que se trate sin “previo aviso”.
De ahí surge la creación del instrumento “ceteris
paribus” en la economía, que es el que le ha permitido ser la única ciencia
social o humana donde se han aplicado con cierto éxito las matemáticas. Pero es
un tema que dejamos para cuando hablemos de la economía.
Cuando se utilizan las matemáticas en el
conocimiento/representación de los fenómenos y leyes del et/lvm, se pueden
cometer grandes y graves errores, porque se trata de reglas de juego que,
permanentemente, pueden ser cambiadas o violadas.
Cuando tal sucede, el conocimiento/representación de
la realidad del et/lvm deja de ser verdadero y deviene falso.
37
Falsa aplicación de las Matemáticas Financieras a la
realidad del et/lvm.
Un ejemplo de aplicación errónea de las matemáticas a
sucesos del et/lvm: el caso de las empresas de crédito regidas por la tasa
anual efectiva establecida por las matemáticas financieras.
En Uruguay es común que, hasta gente que se supone “bien
informada”, crea que las Empresas Administradoras de Crédito (EAC) cobran en
dinero “contante y sonante” la tasa efectiva anual en los créditos o préstamos
que otorgan. Para el Banco Central del Uruguay (BCU) la tasa efectiva anual (TAE)
es la misma que la tasa interna de retorno (TIR).
Comenzamos con el cuadro I.

38
Según surge del Cuadro I, para que los deudores paguen
y las EAC cobren
1) Que todos los deudores paguen sus cuotas (capital e
interés) exactamente el día previsto en los vales, es decir, se supone que no existen morosos ni préstamos incobrables,
que no hay deudores atrasados ni deudores que no pagan nunca.
2) Que se capitalice todo el interés, es decir, se
supone que
3) Que cada mes que pasa aparezcan más cantidad de
deudores dispuestos a sacar préstamos, es decir, se supone que la demanda crece
indefinidamente, que el mercado no tiene
límite.
4) Que la actividad financiera permanezca “congelada”
durante todo un año, es decir, se supone que la tasa de interés efectivo anual es exactamente la misma durante todos
los días del año.
5) Que el precio del dinero aumente permanentemente y
sea más caro el prestado a corto plazo, es decir, se supone que la tasa de interés simple aumenta todos los meses durante el año y que los préstamos de plazos cortos tienen tasas mayores que los
de plazos largos.
6) Que los
impuestos al patrimonio, a la renta y a los activos bancarios no se pagan.
Son seis condiciones simultáneamente
necesarias para que
1) La morosidad
e incobrabilidad si existe.
Los préstamos dados por
Siempre hay deudores que se atrasan y otros que dejan
de pagar. Cada mes es grande la suma de intereses que no se cobran, que
2) Cada mes,
Lo que cobra como interés, es la ganancia bruta con la
cual paga su presupuesto de gastos, sueldos, impuestos, cargas sociales, etc., y
logra su ganancia líquida. Es el mismo caso de la venta contado realizada por
el comerciante, que no puede utilizar el ingreso generado por la tasa de
ganancia, para aumentar las ventas del mes siguiente, porque lo gasta. En
consecuencia,
3) El mercado
de los créditos si tiene límite.
Los préstamos dados mensualmente no pueden crecer
indefinidamente, tienen un techo. No existe una demanda 100% elástica, no
aumenta por “generación espontánea” todos los meses la cantidad de deudores
esperando que les ofrezcan préstamos .
Independientemente del tamaño que pueda tener, el
mercado siempre tiene un límite: una determinada cantidad de consumidores con
un determinado ingreso per cápita, que no puede crecer a voluntad de
39
4) La tasa de
interés efectivo anual varía permanentemente.
En el mercado la competencia impide que los precios se
mantengan idénticos y, normalmente, el aumento de la oferta, produce la baja de
precios. El interés es el precio del dinero y no escapa a estas reglas. Nunca
en la historia de nuestro país (ni de ningún otro, que sepamos),
5) El interés
simple mensual del préstamo no aumenta permanentemente y el de corto plazo es
menor que el de largo plazo.
Del Cuadro I surge que el interés simple mensual del
préstamo sube permanentemente desde el 4,0 % mensual correspondiente al vale
del primer deudor a pagar en 12 cuotas, hasta el 6,6 % mensual correspondiente
a los vales de los últimos deudores a pagar en 1 cuota.
Así como no existe una TAE idéntica para todos los
días de un año, tampoco existe un interés simple que suba exactamente del 4,0 %
al 6,6 % mensual durante un año.
Surge también del Cuadro I, que la tasa de interés
simple anual de los préstamos de corto plazo 79% (
6) Los
impuestos al patrimonio, a la renta y a los activos bancarios si se pagan.
Alcanza con un solo
supuesto falso para que no exista
CONCLUSIÓN: en el mundo
real, ni los deudores pagan, ni las Empresas Administradoras de Crédito cobran,
el interés que establece
El ejemplo que casi me lleva a la bancarrota.
En el caso de una EAC que otorga todos los meses,
durante un año, préstamos por un total de €
-de acuerdo a la tasa efectiva anual que es de 427 %,
-de acuerdo a la realidad, al final de los doce meses,
lo único que se mantiene igual es lo que
¿Dónde fueron a parar los € 4.150 de ganancia de
diferencia?, a ningún lado, simplemente nunca existieron.
La tasa de interés que realmente se paga, se cobra y
se gana. es la que corresponde al interés simple que establece el vale del
préstamo.
Mutatis mutandis es idéntico el caso del comerciante o
productor y la tasa interna de retorno.
40
Las comparaciones pueden ser odiosas.
Un comercio (zapatería, tienda, etc.) que establece su
precio de venta con un 50 % sobre su precio de compra y rota su capital
mensualmente, lo hace con una tasa interna de retorno (TIR) del 24.277 %.
Para una estación de servicio, que vende la nafta con
un 4 % sobre su precio de compra y rota semanalmente el capital,
Con un capital de € 1.000 invertido el 1 de enero,
después de un año, el 31 de diciembre:
- El comercio ganó € 242.770
- La estación de servicio ganó € 14.510.
-
Se demostró que la empresa EAC no gana esos “míseros” €
1.162 y tampoco los comerciantes ganan esos cientos de miles porque, en el
mundo real y por las mismas causas, también para ellos son falsos los supuestos
de
Una pequeña historia.
Había una vez tres náufragos: un físico, un químico y
un contador-economista.
Cada uno tenía una lata de comida y ninguno tenía
abrelatas. ¿Cómo abrir las latas?
El físico dijo: la someto a la acción del calor del
sol, que dilata su contenido, haciendo saltar la tapa.
Y el físico comió.
El químico dijo: la meto dentro del agua del mar para
que las reacciones químicas corroan la lata y se abra.
Y el químico comió.
El contador-economista dijo: cuando el físico abrió su
lata, la comida saltó y perdió parte de su contenido y cuando el químico abrió
la suya, también perdió parte de la comida que se derramó en el mar. Yo no
perderé comida y abriré mi lata en un santiamén, sin esperar las acciones
físicas ni las reacciones químicas.
Me alcanza con un solo supuesto: ¡tengo un abrelatas!
Y el contador-economista se murió de hambre, esperando
que el único y falso supuesto se hiciera realidad.
41
8.4 APLICACIÓN EN
FISICA.
El tiempo: transcurso y
transformación.
La paradoja de los hermanos gemelos.
Se trata de un experimento imaginario
propuesto de acuerdo a la teoría de la relatividad especial de Einstein: dos
hermanos gemelos se separan, uno se queda en la tierra y el otro sale en un
viaje de ida y vuelta con velocidad cercana a la de la luz. Cuando regresa al
cabo de unos años los gemelos se encuentran con que el que viajó ha envejecido
mucho menos que el que se quedó, la causa: las aceleraciones próximas a la
velocidad de la luz, enlentecen la transformación del tiempo para el viajero,
haciendo que envejezca más despacio.
Nos merece los siguientes comentarios:
1º) Aunque todavía queda algún físico
confundido con la relatividad creyendo que para cada uno de los gemelos es el
tiempo del otro el que se ralentiza (menudo embrollo cuando se reencuentren),
la mayoría sostiene que solo el tiempo del gemelo que viaja se enlentece porque
es el sometido a las aceleraciones que producen el fenómeno.
Entonces, se debe ser muy cuidadoso de no
entrar por la ventana el tiempo absoluto u observadores privilegiados, ¿el que
viaja es capaz de darse cuenta o establecer matemáticamente que su tiempo se
enlenteció y en que medida lo hizo?, no se pudo enlentecer absolutamente,
siempre es relativamente que lo hace ¿con respecto a que tiempo?, al tiempo de
su hermano es imposible: se encuentran lo suficientemente separados como para
haberlo perdido como tiempo de referencia, incluso, el gemelo que no viajó
podría haber acelerado o frenado su movimiento sin que su hermano viajero se
enterara.
2º) La propia vida común y corriente
puede producir el mismo efecto: aunque para ambos pasen igual cantidad de años,
uno de ellos envejece mucho más que el otro.
3º) Aunque se acepte que es para uno solo
de los dos gemelos que se enlentece el tiempo, para ninguno de ellos el tiempo
deja de transcurrir, ninguno se hace más joven de lo que era en el momento de
separarse, ni siquiera se mantiene igual de joven, los dos envejecen.
4º) Lo que creemos más decisivo: el
gemelo que se fue de viaje no regresa a un momento anterior al de su partida,
porque si lo hiciera, ambos serían igual de jóvenes. A pesar de viajar casi a
la velocidad de la luz, no logró volver al pasado, la aceleración, la
velocidad, le sirvieron para “dilatar” el tiempo (nuevamente ¿que tiempo? si no
existe el tiempo absoluto, para él tiene que haber sido un tiempo tan “normal”,
sin “dilataciones”, como el del que no viajó), pero no para hacerlo reversible.
Y tan irreversible se mantiene el tiempo que no logra a su regreso volver al
pasado, sino que llega al reencuentro con su hermano en el futuro, en un
momento muy posterior al de su partida: logró enlentecer la transformación del tiempo pero no logró evitar el
transcurso del tiempo.
El gato de Schrödinger.
Se trata de otro experimento imaginario propuesto por
Schrödinger (creador de la ecuación que lleva su nombre y establece la función
de onda en la física cuántica): un gato encerrado en
una caja junto a un elemento radioactivo que al
desintegrarse rompe una ampolla que contiene un veneno que lo mata.
42
Mientras no se abra la caja, mientras no se observe
dentro, la probabilidad de la emisión de radiación es de 50% si y 50% no y, en
consecuencia, el gato no está ni vivo ni muerto, se encuentra en un estado “vivo-muerto”,
está un 50% vivo y un 50% muerto.
Nos merece los siguientes comentarios:
1º) Todo ser vivo, no solo el gato de marras, mientras
existe lo hace inmerso en un proceso de vivo-muerto, donde, nunca hay que
olvidarlo, la muerte siempre le termina ganando la partida a la vida: bien que
lo saben las compañías de seguros cuando realizan sus cálculos actuariales, que
establecen los porcentajes de muerto o vivo que tiene un sujeto de acuerdo a su
edad; es decir, suponiendo que existieran cálculos actuariales respecto a los
gatos, cuando esté en la edad que tiene una chance de 50% de estar vivo o
muerto, voy a tener que observar específicamente al gato de que se trate (esté
o no dentro de una caja) para saber en que estado se encuentra;
2º) El experimento imaginario tiene un supuesto oculto
muy “fuerte”: el gato se mantiene totalmente inmóvil durante todo el tiempo que
se espera para realizar la observación, porque, de moverse, podría ser él quien
rompe la ampolla causando su propia muerte y dejándonos sin experimento; el
experimento imaginario comienza mal, suponiendo algo imposible: que un gato
quede tan quieto como si ya estuviera muerto y embalsamado;
3º) Mientras no se realiza la
observación, mientras no se transforma el futuro en presente, el gato está
vivo-muerto, pero, transcurrido cierto tiempo estará irremediablemente muerto,
porque los gatos son mortales y más rápido se mueren si, según el supuesto, no
puede moverse para comer y beber: se trata simplemente de esperar que
transcurra el tiempo suficiente, que en el caso no es mucho, para que el hecho se
produzca, para que el gato deje de estar 50% vivo y quede 100% muerto, sin
necesidad de ninguna observación posterior que lo “precipite”, lo realice, o,
apenas lo confirme.
4º) No abrir la caja, no observar,
detiene la transformación del tiempo futuro en presente, pero no detiene el
transcurso del tiempo pasado a presente: el gato siempre termina muriendo, solo
es cuestión de tiempo.
El tiempo es irreversible.
Ya vimos que uno de los fundamentos de la
teoría de la relatividad especial es que la velocidad de la luz no es relativa
sino absoluta: es siempre de casi
Es la constante del et/lvl que impide la transmisión
instantánea de los fenómenos y señales que establecía la teoría de Newton de la
gravedad. La observación del et/lvm (individual), por más cercano que se
encuentre en el et/lvl lo observado, siempre será de fenómenos y señales que ya
sucedieron, que están en el pasado, la velocidad de la luz constante “obliga”
al tiempo a transcurrir, el pasado “avanza” sobre el presente, lo “empuja”
hacia el futuro siempre más allá del alcance del observador. Este proceso
permanente impide la reversibilidad del tiempo.
El tiempo es irreversible porque nunca
deja de transcurrir desde el pasado hacia el presente. Puede modificarse la
transformación del tiempo de futuro en presente (puede enlentecerse como en el
experimento imaginario de los gemelos) pero no se puede impedir, y menos
revertir, el transcurso del tiempo.
43
El ser humano solo puede conocer el
pasado del et/lvl.
El límite velocidad de la luz del tiempo
impide que el presente del et/lvl sea simultáneo con el presente del ser humano
El et/lvm (individual) solo puede hacer
en el presente del et/lvl pero, como no lo conoce, hace “a ciegas”, hace en lo
que para él es el futuro del et/lvl. El ser humano hace en el presente del
et/lvl de acuerdo al futuro que prevé.
Desde su punto de vista el et/lvm (individual):
conoce el pasado, ignora el presente y hace en el futuro del et/lvl.
Ya vimos también que “detener, estirar,
enlentecer” la transformación del tiempo, como en el experimento imaginario del
viaje del hermano gemelo se plantea, no produce la reversibilidad del tiempo.
Entonces, la simetría CPT, con respecto a
T (el tiempo) no significa su reversibilidad sino que el tiempo transcurre
pasadoàpresenteàfuturo y se transforma pasadoßpresenteßfuturo.
Proponemos el experimento imaginario de
la pelota de béisbol.
El béisbol es un deporte cuyas jugadas
combinan fenómenos del et/lvl regidos por sus leyes y sucesos del et/lvm
regidos por las suyas.
La trayectoria de la pelota lanzada por
el pitcher y golpeada por el bateador, la trayectoria de la pelota desde que
sale de la mano del pitcher hasta que se detiene en el suelo luego de bateada y
no atrapada, está regida por las leyes del et/lvl.
A pesar de que nadie ha visto todavía una
pelota que levantándose del suelo se dirija hacia el bate y luego de pegar en
él llegue a la mano del pitcher, como se trata de un fenómeno del et/lvl, es
posible que las leyes físicas establezcan que se trata de una jugada reversible
y por lo tanto realizable.
Posible si no fuera por un par de inconvenientes.
Estamos en un juego de béisbol, donde el
jugador después de batear corre, pero no como un efecto establecido por las
reglas de juego del et/lvl, resultado de haberle pegado con el bate a la
pelota, sino porque así lo establecen las leyes del béisbol en el et/lvm para
evitar ser ponchado, ser sacado del juego.
Así, aunque las leyes físicas establezcan
la reversibilidad de la jugada, si se trata de un partido de béisbol, no será
posible realizarla, porque la pelota se levantará del piso pero no encontrará
el bate, mejor dicho, ni siquiera encontrará al bateador, que queda “fuera” del
fenómeno reversible, su posición no está establecida por las leyes físicas que
rigen la trayectoria de la pelota, y por lo tanto no es “revertido” por ellas a
su puesto de bateador.
Pero supongamos más, supongamos que no
solo la pelota se levanta del suelo y va hacia el bate, sino que además, el bateador
era novato y no atinó a correr (recordemos que las leyes del et/lvm no son
determinantes para el hombre, que puede tanto hacer como no hacer lo que ellas
establecen) quedándose quieto en su puesto: para que se produzca la
reversibilidad se necesita además que en el preciso instante que golpeó la
pelota se haya convertido en estatua para que la pelota, cuando regrese, rebote
en su bate en forma exactamente inversa a como antes la golpeó, llegue a la
mano del pitcher y la reversibilidad del fenómeno tenga un final feliz.
Como vemos, por más que la ley física
establezca su reversibilidad, la jugada de béisbol se “niega” a ser reversible
en los hechos. Parecería que en el caso, la única posibilidad de reversibilidad
del suceso, estaría dada por la reversibilidad total, la reversibilidad de
todos los fenómenos que producen la jugada, el bateador tendría que “descorrer”
y “desbatear” y el pitcher tendría que “deslanzar”, exactamente a la inversa de
como antes lanzaron, batearon y
44
corrieron, (sería muy divertido observar
cómo, después de tanto “descorrer”, resulta que el sujeto que comienza
transpirado y sucio termina fresco y limpio). Y para que tal suceda, solo es
posible si el tiempo es reversible.
Supongamos, entonces, que el tiempo es
reversible y pasemos la jugada en “reversa”.
Para que sea posible, la reversibilidad
del tiempo tendría que crear un determinismo que no existía antes, mientras los
fenómenos se producían al “derecho”, porque, si la posición en el campo de
juego sigue regida por una ley del et/lvm, el bateador podría decidir no “descorrer”
y, nuevamente, adiós reversibilidad.
Para que la supuesta reversibilidad del
tiempo en el et/lvl hiciera reversible la jugada, debería transformar en inmodificables
y determinantes para el hombre las reglas de juego del et/lvm, la
reversibilidad del tiempo físico debería crear la imposibilidad de que el bateador
modifique o viole la ley del et/lvm que establece su regreso al lugar de
partida (transportando directamente al bateador a su puesto) para que cuando la
pelota se levante del suelo y vaya hacia el lugar donde debe estar el bate lo
encuentre exactamente en la posición adecuada para que se pueda realizar la
jugada al “revés”. Y, en consecuencia, las leyes del et/lvm tendrían que
transformarse en determinantes para el hombre que no podría modificarlas ni
violarlas.
Es decir, que aun aceptando el supuesto
de la reversibilidad del tiempo en el et/lvl, no se logra hacer la jugada del
partido de béisbol temporalmente reversible, porque de lo contrario, la física
se estaría aventurando “fuera” del espacio-tiempo que conoce/representa (el
et/lvl) y creando determinismos en un espacio-tiempo, el et/lvm, donde no
existen.
(Una anécdota.
Era el partido final de un campeonato de fútbol en un
pueblo llamado Canelones, en Uruguay, del cual soy oriundo. Estaban
Las leyes de la física. El tiempo presente en
el et/lvl.
Las leyes
conocidas de la física no se aplican: a espacios menores de la longitud de
Planck (
Vimos que desde
el punto de vista del ser humano es imposible conocer el presente del et/lvl,
pero también, que el presente es el único tiempo en que existe el et/lvl y, por
lo tanto, que el ser humano en realidad hace en el presente del et/lvl pero “a
ciegas”, de acuerdo al futuro que prevé.
El tiempo
presente: ¿es continuo o discontinuo? ¿se puede medir?
El tiempo (¿y
la longitud?) de Planck: ¿es el límite del tiempo (¿del espaciotiempo?) presente
en el et/lvl?
¿El presente “dura”
desde menos infinito a menos tiempo-longitud de Planck?
45
8.5 APLICACION EN DERECHO.
El Derecho no
existe en el U/N, el et/lvl no se entera de la existencia del Derecho.
El Derecho solo
existe en el et/lvm, es una creación del hombre en su relación con el hombre.
El Derecho opera de acuerdo a la
constante de transformación del et/lvm: estableciendo el orden.
Establece las leyes del et/lvm (Estado)
moderno y de los et/lvm (individuales y comunes) que lo integran. En caso de
lucha de p/v que no logre ser ordenada por las propias reglas de juego del
et/lvm de que se trate, será el Derecho que lo haga.
(Por ejemplo, los conflictos familiares
que escapan al arreglo de las partes involucradas y son sometidos a la
justicia.)
El Derecho es el conjunto de las leyes o
reglas de juego que ordenan los fenómenos, hechos, sucesos que se producen en
el conjunto de los et/lvm que integran el et/lvm (Estado) de que se trate.
Es el conjunto de normas que rigen la
conducta humana, la relación del hombre con el hombre.
Su característica fundamental, que lo
distingue de la moral o ética y las normas de trato social, es la aplicación de
la sanción, de ser necesario, por medio de la coacción, de la fuerza.
Y la sanción se establece, precisamente,
porque en el et/lvm, para el hombre, las leyes son no determinantes,
modificables y violables: la sanción se aplica cuando la regla de juego es no
cumplida o violada.
Los sujetos, et/lvm (individuales), que
viven “al margen o fuera de la ley”, no viven sin ley, sino con otra ley, no se
trata de la ausencia de reglas de juego, de la anomia, sino de la existencia de
normas diferentes. Han creado un et/lvm (común) en el cual las leyes que
ordenan los hechos que en él se producen son distintas a las establecidas por
el Derecho, han modificado las normas del Derecho creando sus propias reglas
de juego. Son leyes humanas tanto unas
como otras: el Derecho y el “código mafioso”.
Si las leyes humanas fueran, para el
hombre, determinantes e inmodificables, sería imposible que se produjeran
hechos que obedecieran a leyes diferentes a las del Derecho, como es imposible
que se produzcan fenómenos de acuerdo a reglas de juego diferentes a las
naturales.
Derecho natural.
En su afán de establecer leyes que
escapen a la permanente posibilidad de su cambio en el et/lvm, el hombre ha
creado una teoría o doctrina jurídica conocida como iusnaturalismo o Derecho
natural.
Ella sostiene que hay ciertas normas que
son inherentes a la persona, al ser humano, que no pueden modificarse. El
hombre desde su nacimiento, por el simple hecho de ser humano, posee ciertos Derechos
inalienables que ningún sistema jurídico puede desconocer.
El Derecho natural sería un Derecho que
estaría fuera del alcance de la posibilidad que tiene el hombre en el et/lvm de
crear y/o modificar sus leyes.
46
Incluso en caso de contradicción entre
una ley reconocida por el iusnaturalismo y una creada por el hombre en un
et/lvm determinado, será aquélla la que prime sobre ésta, la primera siempre
será válida y la segunda nula.
Ya del propio nombre de la doctrina: “Iusnaturalismo”
o “Derecho Natural” se desprende su pretensión de poner ciertas leyes fuera del
alcance modificador del hombre. Pretende que dichas normas sean en el et/lvm
como las verdaderas reglas de juego naturales son en el et/lvl: inmodificables
y determinantes para el hombre.
Nótese algo muy significativo: solo
pretende que sus leyes no se modifiquen, porque reconoce que su violación es
inevitable.
No corresponde entrar en la discusión si
existen o no leyes inherentes al ser humano por el simple hecho de serlo, ni de
qué origen tienen, si divino o por la propia “naturaleza de las cosas” o por un
pacto social, y menos aún en el tema de cuales serían en definitiva los derechos
que comprenderían, porque los argumentos y derechos no dejan de ser
poderes/valores que en su lucha y de acuerdo a los que venzan darán un
fundamento e impondrán un contenido diferente a las leyes.
Queremos simplemente destacar que la
existencia de la doctrina es posible porque se trata de las leyes del et/lvm,
esencialmente modificables y violables por el hombre.
En el caso del conocimiento del et/lvl,
de la ciencia, no existe ningún “naturalismo”, ninguna teoría “naturalista” porque no es necesaria:
sus leyes son directamente naturales, son esencialmente inmodificables e
inviolables por el hombre.
Principios Generales de Derecho.
Cabe recordar que, mutatis mutandis, se
puede decir lo mismo de los Principios Generales de Derecho, que son una
creación doctrinaria que pretende demostrar la existencia de normas que ningún
Derecho Positivo puede dejar de establecer y que debe aceptar como válidas y
vigentes mientras no las haya incorporado en su legislación.
A pesar de todo su prestigio y de todos
los “ismos”, escuelas y grandes juristas que pueden invocarse en su apoyo, los
Principìos Generales de Derecho también siguen siendo leyes del et/lvm
esencialmente modificables y/o violables por el ser humano.
47
8.6 APLICACION EN
ECONOMIA.
Dinero.
Es un poder/valor, un instrumento u objeto creado por
el ser humano en el et/lvm en su relación económica con los demás. No existe en
el et/lvl, el U/N no se entera de su existencia.
En su origen actúa en el presente, en el intercambio
de mercancías, como precio.
Es el que cuantifica y realiza el valor de cambio de los bienes.
Luego, permite el traslado del pasado como riqueza,
producto de su atesoramiento o de su ahorro.
Por último, permite el traslado del futuro como
crédito. Sea al comercio, a la producción o al consumo, el crédito permite
trasladar al presente bienes y servicios que se hubieran producido o consumido en
el futuro.
Valor de cambio.
El valor de un objeto o instrumento de un et/lvm
(individual o común) es valor de cambio cuando los demás et/lvm lo reconocen
como un poder a respetar (no pueden apropiárselo directamente), están
dispuestos a dar otro valor a cambio.
El valor de cambio es el poder del valor del objeto o
instrumento de p/v.
Sobre mercado y planificación.
Nos referimos a mercados nacionales y a planificación
centralizada en un et/lvm (Estado) determinado.
Tanto el mercado como la planificación centralizada
son instrumentos de p/v, creados por el hombre en el et/lvm, que le permiten
establecer reglas de juego que regulan el intercambio y distribución de bienes
y/o servicios (que, a su vez, no son más que objetos e instrumentos de p/v).
Se usan alternativamente, es decir, si se establece el
mercado no opera la planificación y a la inversa la planificación elimina el
mercado.
Tanto en uno como en otro, si se usa el p/v dinero, se
realiza y cuantifica el valor de cambio de los bienes y servicios como precio.
No son fenómenos del et/lvl, producto de la
transformación del U/N. No existe ninguna ley natural y en consecuencia
tampoco científica que establezca el mercado o la planificación y regule el
intercambio y la distribución.
Pero, la planificación centralizada pretende ser
científica.
Y el origen de tal pretensión se encuentra en el
carácter predictivo de la ciencia: en la posibilidad de cerrar el futuro por
traslado del futuro porque es imposible cambiar las reglas de juego.
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Planificar consiste, precisamente, en predecir la
calidad y cantidad de los bienes y servicios que se van a producir y el valor
de cambio, el precio al que van a ser intercambiados y distribuidos.
Se cierra el futuro por traslado del futuro y el hacer
del presente se reduce a realizar, cumplir las etapas del plan.
Además, como la gran mayoría de los bienes y/o
servicios que se planifica producir son o utilizan objetos materiales producto
de la transformación del U/N (son fenómenos del et/lvl regidos por sus leyes),
la planificación se “contagia” de su carácter científico, que, como tal, si es
predictivo.
Nada más natural, nada más científico, nada más fácil.
Nada más alejado de la realidad del et/lvm: insumos
que no se producen en cantidad suficiente o que no llegan en el momento
adecuado, bienes de mala calidad,
cosechas que se pierden porque nadie las levanta antes de la lluvia,
explotaciones mineras y agropecuarias expoliadoras de la naturaleza, industrias
contaminantes, máquinas obsoletas que se rompen y no se encuentran los
repuestos, bienes y/o servicios producidos en harta demasía por algún ejecutor
que pretende hacer méritos, otros tantos producidos con escandalosa escasez por
administradores indolentes, servicios que no se cumplen, ausentismo permanente,
objetivos inalcanzables, mentiras en la información de lo que se ha hecho o
dejado de hacer, ningún estímulo a la innovación porque el plan ya tiene
previsto científicamente el hacer de los próximos 5 años y, mientras tanto,
ningún mecanismo, ningún instrumento que opere inmediatamente corrigiendo
tantos desajustes, nadie es responsable de nada, todos esperan las
instrucciones del omnisapiente y omnipotente
planificador, porque, al fin y al cabo, las predicciones científicas
siempre han de cumplirse.
En el et/lvm (Estado) planificado se producen hechos
distintos a los que establecen las leyes del plan, por lo que es evidente que
fueron violadas y cambiadas sin que el planificador lo supiera.
Cuando por fin se entera y modifica las reglas de juego,
para adaptar el plan a las nuevas realidades, su carácter científicamente
predictivo se ha hecho añicos, el planificador ya no pre-ve, pre-dice, sino que
pos-ve, pos-dice.
El resultado es que el precio de los bienes y/o
servicios ya no significa nada, se ha perdido
totalmente la relación de p/v entre ellos: el planificador, al
establecer por si y ante si (dice que científicamente) el valor de cambio de
los bienes y servicios, en esas idas y venidas, termina haciéndolo tan
subjetiva, tan arbitrariamente, que ni él mismo sabe si el precio que ha fijado
tiene algún asidero objetivo.
Si la objetividad en el et/lvm está dada por la
imposibilidad de modificar o cambiar directamente, en otro et/lvm diferente del
propio, las reglas de juego, los p/v o su jerarquía, es necesario crear un
et/lvm (común) al que puedan acceder todos los p/v interesados, para que su
lucha, su competencia, establezca el valor de cambio o precio objetivo
(evitando que un et/lvm por si sólo, subjetivamente, pueda fijarlo) del bien o
servicio de que se trate.
Ese et/lvm (común) ya está creado: es el mercado.
El mercado logra satisfacer, además, dos requisitos
fundamentales establecidos por el hacer y el et/lvm:
1) vimos, que en la transformación del tiempo el hacer
solo es posible en el presente, y el mercado es, precisamente, un instrumento
que opera en el presente,
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2) vimos, que en el et/lvm las leyes se crean en la
lucha de los p/v y el mercado es, precisamente, donde se produce la lucha de
p/v.
El mercado opera permitiendo, en relación directa con
su libertad de acceso y transparencia de información, que se conozcan y
actúen, que luchen, que compitan, la mayor cantidad posible de et/lvm
(individuales y comunes), de objetos e instrumentos de p/v relativos a los bienes
y servicios de que se trate. A medida que el acceso y la información se
dificultan, sea por trabas creadas por los et/lvm que lo integran o impuestas
por el et/lvm (Estado), el mercado como tal se va desvirtuando hasta llegar al
monopolio donde, el valor de cambio, el precio, ya no es el resultado de la
lucha, de la competencia de los objetos e instrumentos de p/v, y el mercado ya
no es mercado.
El et/lvm (mercado) permite establecer el valor de
cambio o precio objetivo de los bienes y servicios porque las leyes que lo
regulan las crea la confrontación de los et/lvm (con sus objetos e instrumentos
de p/v) que lo integran.
Por el contrario, para el et/lvm (individual) del
planificador, el valor de cambio o el precio de los bienes y servicios deja de ser
objetivo, se subjetiviza, ya que tiene la posibilidad de crear o modificar
directamente las leyes que lo establecen en otros et/lvm fuera del propio.
Además, y también como diferencia con la
planificación, el mercado no pretende ser predictivo, no actúa cerrando el
futuro por traslado del futuro.
El mercado actúa directamente en el tiempo de la
transformación, del hacer: en el tiempo presente y por lo tanto permite, hasta
el “último instante”, el traslado del futuro, del pasado, y fundamentalmente, el
cambio de las reglas de juego de acuerdo al resultado de la lucha de los
objetos e instrumentos de p/v. (Actividad del banquero Rotschild en el mercado
de Londres, primer enterado, mediante palomas mensajeras, del triunfo inglés en
la batalla de Waterloo).
El mercado es el instrumento de p/v que mejor se
adapta al carácter no predictivo del et/lvm. Al operar directamente en el
presente hace que, cuando se produce la transformación del futuro en presente
se realice en forma práctica y objetivamente ajustada a la realidad del
momento.
La creación de mercados futuro de bienes no hacen más
que confirmarlo: se trata de pura especulación, de simples apuestas sobre su
valor de cambio cuando el futuro se transforme en presente, sin ninguna
posibilidad de predeterminar esos precios futuros.
La planificación, con su pretensión de cerrar el
futuro por traslado del futuro, con su pretensión de predicción científica
(paradójicamente para quienes sigan pensando que existen las ciencias
sociales) está muy lejos de hacerlo y más se aleja cuanto mayor es el “pedazo”
de et/lvm (sociedad) cuyas leyes pretende imponer.
La máquina y el crédito.
La máquina es un “pedazo” de naturaleza (los elementos
que la componen y los efectos que produce están regidos por las leyes del et/lvl)
transformando la naturaleza.
La máquina “rompe” la escala humana de transformación
del U/N.
Produce una cantidad de bienes descomunalmente mayor
que la que podría producir el conjunto más diligente y capacitado de seres
humanos. La máquina produce en el tiempo presente bienes que hubieran
necesitado de un largo tiempo futuro para ser hechos.
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Así como la conservación de la cosecha permitió al ser
humano trasladar bienes del pasado al presente, la máquina le permite
trasladarlos del futuro al presente.
El dinero ya había probado sus bondades para permitir
el traslado de bienes futuros como crédito a los comerciantes que traían mercaderías
de tierras lejanas: la mercancía de otro lugar es, a los efectos de la sociedad
que la recibe, traslado de bienes futuros.
Ahora, el dinero como crédito a la producción, permite
el traslado al presente de los bienes futuros que produce la máquina.
Pero no alcanza, esa mayor cantidad de bienes del
futuro que se trasladan al presente necesita venderse y, para lograrlo, también
se debe trasladar el consumo de bienes y servicios del futuro al presente:
surge el crédito al consumo.
La máquina es la responsable de la aparición de dos
nuevos tipos de crédito:
el crédito a la producción y el crédito al consumo.
(Una anécdota: la primer máquina para usar en el hogar
que se vendió en cuotas a principios del siglo XX fue la máquina de coser de
marca Singer)
La maldición
del “ceteris paribus”.
La posibilidad de cuantificar que produce la
existencia del dinero en la economía, la distingue de todas las demás ciencias
sociales o humanas y hace muy tentadora la aplicación de las matemáticas a su
conocimiento/representación, porque, aparentemente, solo se trata de números.
Aunque aplicarlos a la realidad no ha resultado tan
fácil, porque los p/v inmateriales son difíciles de cuantificar (por ejemplo,
en Uruguay hasta fines del siglo XX los jueces no aceptaban la indemnización
económica por el homicidio culpable o doloso de una persona, en razón de que el
inmenso valor moral de la vida no podía degradarse al materialista valor de
cambio), y, porque cuando se cuantifican los p/v materiales, siempre pueden
ocurrir imprevistos que los modifiquen.
Para evitar las dificultades y sorpresas los
economistas decidieron recurrir al “ceteris paribus”.
Es una locución latina que significa: permaneciendo el
resto constante. Es usado en el análisis económico para variar un factor
mientras se “congela” el resto: se estudia el comportamiento de una variable mientras
todas las demás se consideran constantes.
Es el cielo y el infierno de la economía.
Permite aplicar las matemáticas al
conocimiento/representación del et/lvm, pero, al “precio” de utilizar variables
supuestamente inmodificables que no existen en la realidad: en el et/lvm la
única constante que opera es la posibilidad permanente de modificar y/o violar
las leyes y el p/v de todas y cada una de las variables de que se trate.
Por lo tanto, por más “objetivo” que se
pretenda ser, siempre resultará totalmente arbitraria la elección de las
variables que se tomarán como constantes, con la consecuencia de las
permanentes “sorpresas” que produce la actividad económica con respecto a las
teorías que pretenden explicarla. Hasta el día de hoy, ninguna gran crisis (ni
que hablar de las pequeñas) ha podido ser prevista por los economistas con la
suficiente antelación para poder evitarla: siempre aparece alguna variable que
no se queda “congelada” o que “rompe”
las previsiones, o alguna ley que es modificada o violada, y las desencadenan. Cuando
la crisis se “instala”, se hace añicos la “ciencia” económica, ya nadie sabe
cuál será su alcance ni cuánto durará, es decir, nadie tiene idea de qué hacer “científicamente”,
“matemáticamente”, para arreglar el descalabro.
51
8.7 APLICACION EN POLITOLOGIA.
Poder.
El poder es la posibilidad de crear,
modificar y/o violar las leyes de otro et/lvm diferente del propio.
El poder es una creación del hombre que
existe solo en el et/lvm, en la relación de los seres humanos. No existe en el
et/lvl.
El poder se ejerce sobre los hombres a
través de las cosas o de los propios hombres.
A través de las cosas: ya directamente en
los objetos en si, con instrumentos tales como la destrucción de bienes,
ejecución, decomiso, expropiación, censura, cierre, etc.; ya pecuniariamente,
por su equivalente en dinero, con instrumentos tales como el impuesto, multa,
indemnización, peaje, etc.
A través de los propios hombres: ya
cercenando su libertad con instrumentos tales como la prisión, confinamiento
territorial, destierro, proscripción, censura personal, penitencia, expulsión,
excomunión, etc.; ya menoscabando su integridad físico-psíquica con
instrumentos tales como la tortura, la muerte, la amenaza, la “confesión”, la “paliza”,
etc.
Pero siempre, no hay que
olvidarlo, sea a través de las cosas o de los propios hombres, el poder en
última instancia se ejerce sobre los hombres. El poder, tal como aquí lo
entendemos, es una creación humana para ser ejercida pura y exclusivamente
sobre seres humanos. Así, hasta la destrucción total de un objeto animado o
inanimado, carece de sentido y no significa nada, si no está de alguna manera
relacionado con otro ser humano diferente del que actúa. Como mucho, será la
demostración para quien lo practica que puede hacerlo en cuanto al objeto en
si, pero no querrá decir que podría hacerlo si hubiera otro ser humano enfrente
interesado en el mismo objeto, es decir, no demuestra que ese hombre realmente
tenga el poder de hacerlo frente a, o sobre, o contra, otro hombre.
Hoy lo encontramos generalmente
institucionalizado, desde la familia hasta el Estado. Nos interesará más
adelante el que se refiere a este último, por ser en Uruguay, sin duda, el que
reclama para sí con éxito el uso exclusivo y legítimo de la coacción física, de
la fuerza. Los demás poderes de la sociedad civil (sindicatos, prensa, partidos
políticos etc.) dependerán en su existencia y ejercicio del desarrollo de la
sociedad y del “visto bueno” del poder-Estado.
Los distintos poderes serán
ejercidos por los hombres, que ocupen los cargos institucionales o se ubiquen
en los lugares que normativamente los habiliten para ello, sobre los demás
hombres.
Poder absoluto.
En la dinámica del poder obran fuerzas
centrípetas, rige la ley de la concentración: en el centro se depositarán decantados
los menos hombres (concentración subjetiva) y los más atributos (concentración
objetiva).
Cuanto más concentrada se encuentre su
posesión y mayores sean sus atributos, más reflejará su ejercicio los
vericuetos de la conciencia individual: en la cúspide del poder, como colofón
necesario e ineludible, habrá un hombre solo, y su soledad irá de la mano con
la magnitud del poder que posea, aumentará en relación directa con ésta.
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El poder, cuando no tiene oposición, otro
u otros poderes que también participen en la creación o modificación de las
leyes pierde objetividad, se subjetiviza.
El poder absoluto corrompe absolutamente
porque subjetiviza absolutamente, se pierde totalmente la objetividad: no se
reconoce la existencia de ningún et/lvm “exterior”, con sus reglas de juego y
p/v propios y diferentes, todas las leyes, sin excepción, son directamente
modificables por quien lo posee.
Todo el et/lvm (común) y los et/lvm que
lo integran, se transforman en una prolongación del et/lvm (individual) del que
detenta el poder absoluto, cualquier capricho subjetivo se transforma en ley
objetiva para los demás et/lvm.
(Calígula haciendo balar como ovejas a
los senadores romanos, Idi Amín haciendo arrodillar al embajador británico ante
su presencia, Trujillo matando al marido que se opuso a que su esposa (también
la mató a ella) tuviera relaciones con él).
Legitimidad.
El poder de un et/lvm es legítimo cuando
los et/lvm cuyas reglas de juego puede crear o modificar lo reconocen como un
valor a respetar, están dispuestos a obedecerlo.
La legitimidad es el valor del poder.
El poder que solo se ejerce a través de
la violación de las leyes, pero que no es capaz de modificarlas ni crearlas, es
un poder efímero y que necesita de acciones cada vez más espectaculares para
mantener su existencia, que paradójicamente lo alejan cada vez más de su
legitimación, de su reconocimiento como un valor digno de respeto y obediencia.
(Su ejemplo paradigmático es el
terrorismo).
El poder se ejerce para lograr un
objetivo pre-establecido. El poder “ciego”, sin proponerse previamente metas
que alcanzar, será ejercido “a tontas y a locas” y estará destinado a perecer
rápidamente.
Puede pretender más de un objetivo, puede
cambiarlos, pero siempre el poder debe tener un objetivo fundamental a lograr,
que sea el que le de su razón de ser, que será la última ratio de su
existencia, su función de sentido, su fin.
El objetivo fundamental del poder deberá
ser un valor compartido por los et/lvm en los que se ejerce para lograr ser obedecido,
para que se lo reconozca legítimo.
El poder, siempre, tiene un origen
(naturaleza).
Origen como génesis, nacimiento,
comienzo, inicio.
Naturaleza (en sentido parecido al que se
le da en derecho a la naturaleza jurídica) como esencia, meollo, carácter
propio.
El poder para devenir legitimo deberá
tener origen en hechos y/o conductas aceptadas, su “pecado original” debe ser
redimido, al mismo tiempo que se está produciendo, por quienes lo ejercen y
quienes lo obedecen, su creación solo podrá realizarse con la aceptación de
unos y otros.
Su naturaleza deberá mantenerse sin
menoscabos, sin desnaturalizarse, para continuar concitando obediencia.
El poder, para perpetuarse, no puede
basarse en la nuda fuerza strictu sensu, ni aún en el caso del poder-Fuerza.
Siempre necesitará reconocerse como un valor por los sujetos dominadores y
dominados, presentarse como legítimo frente a quienes lo poseen y quienes lo
obedecen.
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La legitimación se produce por la
aceptación del origen (naturaleza) del poder: debe ser valioso, no debe
sentirse ni considerarse espúreo, desnaturalizado, y a través de la realización
de su objetivo fundamental: quienes lo ejerzan y quienes lo obedezcan tendrán
que compartirlo, como valor a lograr, para que su ejercicio y su obediencia adquieran
sentido.
Origen (naturaleza) y objetivo
fundamental, no solo son la base sobre la que se asienta y se erige la
legitimidad del poder sino que además son los dos elementos que “identifican”
el poder de que se trata, lo distinguen nítidamente de los demás poderes, lo
hacen uno y, en muchos casos, único. Así los poderes del Estado (poder-Estado,
poder-Gobierno y poder-Fuerza) generalmente son únicos, sin “dobles” (salvo el
caso de federación de Estados independientes) aunque se establezca su aparente “duplicación”
(la estricta limitación a que están sometidas las divisiones municipales,
provinciales y estaduales en razón del territorio y la materia, hacen que en
realidad sus poderes no sean un “doblaje” de los poderes del Estado central),
mientras que en la sociedad civil, también generalmente, se dan los poderes “dobles”,
“múltiples”, todos de igual categoría, espacio y materia de ejercicio:
pluralidad de partidos políticos, de órganos de prensa, de sindicatos, etc.
Poder-Estado.
La sociedad y el Estado son creaciones
del hombre en su relación con los demás hombres, no son creaciones del U/N,
existen en el et/lvm, no existen en el et/lvl.
En el mundo moderno no existe la sociedad
sin poder-Estado, ni éste sin aquélla, pero no son reducibles el uno al otro.
El poder-Estado se desdobla en
poder-Gobierno y poder-Fuerza, los engloba a ambos. No puede existir basado
solo en el poder-Fuerza: necesita de la norma de derecho como reguladora; ni
tampoco basado solo en el poder-Gobierno: necesita de la coacción física para
hacer cumplir lo que establece la ley a quién no lo haga y/o la viole.
Origen (naturaleza) del poder-Estado: ser
el todo del poder-Gobierno y poder-Fuerza y la parte indisoluble e irreductible
con la sociedad civil del país de que se trate.
Objetivo fundamental del poder-Estado:
regular, organizar soberanamente como poder supremo, las relaciones sociales
entre los hombres dentro de un espacio geográfico determinado, actuar de
acuerdo a la constante de transformación del et/lvm: ordenando, el país de que
se trate.
Soberanía: posibilidad de un poder-Estado
de establecer sus propias leyes con independencia de cualquier otro. La
soberanía es la libertad del poder-Estado.
El poder-Gobierno está integrado por los
poderes legislativo, ejecutivo y judicial.
Su unión puede realizarse manteniendo su
respectiva separación, independencia y control mutuos (democracia) o
anulándolos (dictadura y totalitarismo).
El poder-Gobierno establece el vínculo o
puente entre la sociedad civil y el poder-Estado.
Puede realizarse como dominio de aquélla
sobre éste (democracia), como dominio de éste sobre aquélla (dictadura), o como
dominio y apropiación de la sociedad civil por el poder-Estado (totalitarismo).
Origen (naturaleza) del poder-Gobierno:
ser la unidad de los poderes que lo integran y el vínculo o puente entre la
sociedad civil y el poder-Estado.
Objetivo fundamental del poder-Gobierno:
mejorar la convivencia y aumentar el bienestar de los integrantes de la
sociedad civil del país de que se trate.
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El poder-Estado detenta el monopolio de
la coacción física, de la posibilidad de hacer cumplir sus leyes o reglas de
juego por la fuerza, el monopolio del poder-Fuerza.
La existencia de un poder-Fuerza fuera
del poder-Estado solo es posible con su aceptación (compañías privadas en Irak)
o por su impotencia (la guerrilla en Colombia).
Origen (naturaleza) del poder-Fuerza: ser
el rasgo específico, la calidad única, la piedra miliar, que distingue el
poder-Estado de todos los demás poderes.
Objetivo fundamental del poder-Fuerza:
garantizar la existencia y el logro de los objetivos fundamentales al
poder-Estado y al poder-Gobierno, frente a los demás poderes-Estados y a los
poderes de la sociedad civil.
Tanto el origen (naturaleza) como el
objetivo fundamental de los poderes Estado, Gobierno y Fuerza, son valores
aceptados en el mundo moderno: son p/v
legítimos.
Sistema (articulación).
Hoy por hoy, estos diferentes poderes se
articulan entre sí, forman un sistema único que los integra, con las siguientes
características:
-el poder-Estado como base y fin: se debe
preservar su existencia e integridad y propender al logro de su objetivo
fundamental, el orden social, ya que su suerte arrastra las del poder-Gobierno
y poder-Fuerza;
-el poder-Fuerza como gendarme, garante
de la existencia e integridad de los otros poderes, es esencial, sustancial,
imprescindible al poder-Estado, distinguiéndose de los demás poderes, pero a su
vez es accesorio, adjetivo, auxiliar al poder-Estado y al poder-Gobierno, su
ejercicio pasa por el reclamo de éstos. Es dentro de esa extrema tensión de
imprescindible/auxiliar, sustancial/adjetivo, esencial/accesorio, que el
poder-Fuerza existe y se ejerce;
-el poder-Gobierno como poder llave,
bisagra, clavija: a través de él se articularán y compatibilizarán todos los
demás poderes y sus respectivos objetivos fundamentales, inclusive los de la
sociedad civil. A diferencia del poder-Estado que es más amplio e indefinido, y
del poder-Fuerza que es más especializado y específico, el poder-Gobierno
desliza sus hilos, cual fina telaraña, hasta por los rincones más ocultos de la
sociedad civil y el Estado, y a su través se cruzan todas las relaciones de p/v
dentro del poder/Estado, entre éste y los poderes de la sociedad civil, y entre
estos últimos;
-el poder-Estado se vincula con los
poderes de la sociedad civil a través del poder-Gobierno, los poderes de la
sociedad civil llegan al dominio del poder-Estado a través de la posesión y
ejercicio del poder-Gobierno. El poder-Partido Político tiene su origen
(naturaleza) en su capacitación para dichas posesión y ejercicio, y su objetivo
fundamental en la conquista del poder-Gobierno a través de elecciones.
Libertad.
La libertad es la posibilidad de crear,
modificar y/o violar directamente las leyes del propio et/lvm (individual o
común) de que se trate.
Esa posibilidad no existe en el et/lvl
porque sus reglas de juego son inviolables, inmodificables y las crea el propio
U/N.
La libertad es un p/v que existe solo en
el et/lvm.
Hay teorías filosóficas, políticas y
económicas que ubican la libertad del et/lvm (individual) primera en el orden
jerárquico de los p/v que el et/lvm (sociedad-Estado) debe establecer y
proteger.
55
8.8 APLICACION EN PSICOLOGIA.
Terapia.
La terapia psicológica es posible como manejo
de leyes y poderes/valores del et/lvm, no como arreglo de desequilibrios
físico-químicos neuronales del et/lvl.
La terapia psicológica existe porque
existe el et/lvm, es un fenómeno exclusivo del et/lvm, no existe en el et/lvl,
el U/N no se entera que se producen esos hechos terapéuticos.
El paciente recurre a la terapia cuando
siente que se “le entreveraron los cables”, se encuentra inmerso en conflictos
que no puede resolver, que pueden ser familiares, amorosos, amistosos,
laborales, deportivos, etarios, etc., pero que, sean los que fueren, en todos
sin excepción se trata de fenómenos del et/lvm, se refieren a objetos o
instrumentos de p/v y a sus leyes. El problema nunca se refiere a un hecho ni a
una regla de juego del et/lvl, porque en ese caso tendría que recurrir al
científico que corresponda: químico, biólogo, psiquiatra, etc.
Con respecto al conflicto o problema que
lo aqueja no puede discernir entre los p/v (se le han “empastado”, “pegoteado”,
no puede separarlos para poder elegir), no logra ordenarlos jerárquicamente (es
incapaz de establecer y mantener prioridades, camina a los “bandazos”) y no
sabe que leyes cambiar o violar (que normas de conducta de su et/lvm
(individual) cambiar o que normas del et/lvm (común) violar para demostrar que
ya no las acepta). Por más vueltas que le da no logra resolverlo. Se siente
inmerso en una selva enmarañada que le impide ver el sol (ha perdido los puntos
de referencia de los p/v y sus leyes que le permiten tomar decisiones y hacer
en el et/lvm: todos los gatos se le han hecho pardos).
La tarea del psicólogo consiste,
precisamente, en ayudarlo a clarificar el contenido y alcance de los diferentes
p/v en pugna y en orientarlo en la elección y jerarquización de los objetos e
instrumentos de p/v que resulten más idóneos para resolver los conflictos o
problemas que lo aquejan. Como por algún lado hay que “cortar” la historia que
siempre se repite, toda terapia trae aparejado un cambio y/o violación de las
reglas de juego que permita un cambio en la conducta del et/lvm (individual):
será la tarea más importante y delicada del psicólogo ayudar al paciente a
cambiar y/o violar las reglas de juego que sean necesarias para terminar con su
conflicto o problema.
(En el mundo occidental, que es donde
abunda, el psicólogo ocupa el lugar que ha ido perdiendo el confesor religioso
y que en parte comienza a ceder frente al nuevo asesor de imagen).
En torno a la depresión.
La depresión tiene componentes
físico-químicos y psicológicos de p/v, es decir, la depresión es un suceso del
et/lvl y del et/lvm simultáneamente. Por lo tanto, y aplicando la navaja de
Tanco, como fenómeno del et/lvl estará regido por sus leyes y como hecho del
et/lvm lo estará por las suyas.
En el et/lvl, se produce un desequilibrio
físico-químico a nivel neuronal, que el sujeto puede llegar a sentir como “rotura”
de algo interior, sentir que dentro suyo hay algo que no funciona,
que su “motor” se detuvo. Siente también,
que no domina su pensamiento, que algo más fuerte que su voluntad lo “maneja”
y hace que gire siempre en torno a los mismos temas, no
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puede dejar de pensar en “lo mismo”, ni
siquiera puede quedar con la mente “en blanco”. Lo invade una sensación de
sufrimiento total y permanente: no puede dejar de sufrir.
Afortunadamente, en más del 90% de los
casos puede ser curada con medicamentos apropiados.
En el et/lvm, se produce la imposibilidad
psicológica del sujeto de hacer, de actuar en los et/lvm que integra y de
soportar los sucesos de su propio et/lvm (individual), llega a no soportarse a
si mismo, a la inmovilidad, a no levantarse de la cama.
La imposibilidad de superar un hecho que
considera importante, que ya sucedió o que cree que irremediablemente sucederá,
le impide, a su vez, enfrentarse con los más inmediatos y cotidianos.
El suceso que lo aflige puede ir: desde
la pérdida de un objeto o instrumento de p/v de alguno de los et/lvm que
integra que el sujeto ha incorporado como tal a su propio et/lvm (individual),
hasta la más o menos cercana pérdida del p/v de su propia existencia.
Si a la pérdida del p/v la ubica en el tiempo pasado, el sujeto esta
permanentemente trasladándolo al presente, buscando encontrar fenómenos claves
que la expliquen, desde el más importante al más nimio, y tratando de
repetirlos para modificarlos.
Pero, el pasado es el tiempo de lo
imposible: no puede entrar a modificar
sus hechos.
Cree que pudo haber evitado la pérdida
del p/v, y, en consecuencia duda, tiene el temor de haber perdido, también, su
capacidad de hacer, de actuar
correctamente, (aunque, en realidad, no le preocuparía perderla, si recuperara
el p/v perdido).
Si a la pérdida del p/v la ubica en el
tiempo futuro, el sujeto está permanentemente trasladándolo al presente,
buscando realizar fenómenos claves que impidan que se produzca.
Pero, como el futuro es el tiempo de lo
posible: el sujeto tiene la libertad de elegir, y también la responsabilidad
por su hacer, (aunque, en realidad, no quiere la libertad sino conservar el
objeto o instrumento de p/v, no quiere ser responsable de su pérdida.)
Cree que puede evitar la pérdida del p/v,
y en consecuencia duda, tiene el temor de equivocarse.
En el presente, que es cuando puede hacer,
el sujeto duda: ya sea por el temor de haber perdido su capacidad de hacer
correctamente, ya sea por el temor de equivocarse, el sujeto demora su
decisión, espera, posterga el momento del hacer, “estirando” el presente.
Su tiempo/límite vida-muerte se detiene,
se congela, los días (tiempo/límite velocidad de la luz) no terminan nunca de
pasar, dormir, es importante dormir aunque no sea fácil conciliar el sueño,
porque, mientras se duerme, no es necesario actuar.
Pero, como el presente es el tiempo del
hacer, el instante que separa el futuro del pasado, no tiene “tiempo” para “estiramientos”,
ni para dudas ni temores, y los hechos se siguen produciendo, mal que le pese
al sujeto.
Independientemente de que la pérdida del
p/v la ubique en el pasado o en el futuro, como en el presente duda de todo lo
que hace, teme que todo lo que hace le salga “al revés”.
Cuando por fin actúa, enseguida de
hacerlo traslada el hecho recién realizado del pasado y, simultáneamente, lo
traslada como un hecho diferente del futuro: el sujeto, inmediatamente después
de haber actuado se arrepiente, quiere hacer lo contrario de lo que hizo.
Hasta que el traslado del pasado lo
abarca todo, lo invade todo, la duda, el temor, se hacen tan insoportables, tan
asfixiantes, que al sujeto ya no le queda, ningún “hueco de respiro” por donde
trasladar el futuro, no tiene futuro, es solo pasado, el presente ya no es
remolcado por el futuro desde el pasado, sino que es empujado por el pasado hacia
el futuro, el tiempo ya no
se transforma, simplemente transcurre y
el et/lvm (individual) se “echa”, se “entrega”, deja de hacer.
57
El et/lvm (individual) se encuentra
ensimismado, replegado, no actúa voluntariamente, sino que reacciona, casi como
puro ser biológico, animal, como puro et/lvl, muy alejado, prácticamente sin
contacto con los et/lvm que integra o con los cuales se relaciona.
La depresión es un círculo vicioso, en el
que: la fugacidad, lo inaprensible del presente, la imposibilidad de modificar
los hechos del pasado, y la libertad, la responsabilidad del futuro, hacen que
se retroalimente permanentemente.
La depresión es un círculo de hierro, en
el que el et/lvm (individual) se siente atrapado y sin salida: la
transformación del tiempo de futuro en pasado lo asusta y lo paraliza pero no
puede evitar que el tiempo transcurra del pasado al futuro.
Siente que no puede salir de ese anillo
que lo atrapa, pero que si puede “romperlo”, porque le queda el último poder a
ejercer, la última libertad que tiene el et/lvm (individual) para practicar,
que a su vez termina con su responsabilidad y su sufrimiento: el suicidio, y
el deprimido llega a pensar que esa es la solución y a veces a practicarla.
Por eso lo espectacular de la cura,
cuando al décimo quinto día el medicamento hace efecto en el et/lvl del et/lvm
(individual) deprimido, cuando se corrige el desequilibrio físico-químico
neuronal, cuando el sufriente se despierta, siente que el “motor” interior
arrancó, que domina sus pensamientos, que nuevamente se incorpora al et/lvm con
sus p/v, que desaparecieron los círculos vicioso y se dice a si mismo el “mágico”:
levántate y anda.
Con una importante salvedad: recordar
siempre que la depresión es una enfermedad crónica, los medicamentos que hoy se
usan no la curan definitivamente, necesita control y tratamiento permanente.
Con otra importante salvedad: los
conflictos y problemas en el et/lvm siguen tal cual estaban, la cura en el
et/lvl no solucionó ninguno de ellos, los p/v y las leyes de los et/lvm
(individual y comunes) en que participa el enfermo curado no han sido afectados
en lo más mínimo por los medicamentos.
Y con una gran diferencia: el et/lvm
(individual) ahora puede enfrentar los conflictos y manejar los p/v y sus leyes
con temores y dudas que no lo paralizan: ha dejado de esconderse en la cama, de
“revolcarse” en el sufrimiento y ha salido a jugar en todas las “canchas”.
58
Socialización del ser humano.
Niño.
Como al niño en sus primeros juegos en el
et/lvm no le gusta perder, rápidamente se las ingenia para ganar siempre:
cambia las leyes que le hicieron perder por otras que le permitan ganar, de
acuerdo a lo que haya hecho.
Es decir, el niño cree que puede cambiar
a su antojo las reglas de juego en cualquier momento y de acuerdo a sus deseos
o intereses.
La socialización del niño consiste,
precisamente, en lo contrario, en el aprendizaje que hay dos tipos de leyes:
las que no puede cambiar nunca porque rigen el et/lvl (no meter los dedos en el
enchufe para no electrocutarse) y las que puede cambiar, porque ordenan el
et/lvm, pero solo si tiene el p/v para hacerlo directamente sin que haya ningún
otro et/lvm (léase padres, amigos, maestras, etc.) que se lo impida.
En la socialización del niño, en su incorporación al y
del mundo exterior natural (et/lvl) y humano (et/lvm) se trata del aprendizaje
que no siempre es él quien establece las reglas de juego sino que existe un
mundo exterior “objetivo” que lo hace, aún contra su voluntad.
Adolescente.
El adolescente “rompe” esa primera socialización:
descubre que todas las normas del et/lvm (hogar) son violables (basta conseguir
un amigo cómplice que lo ayude a ocultar su concurrencia a un lugar prohibido
por las leyes del et/lvm (familia) que integra), y, por transitividad, que
todas las reglas de juego del et/lvm (sociedad y Estado) también lo son: el
adolescente descubre que todas las leyes del et/lvm pueden ser violadas y cree,
en consecuencia, que pueden ser creadas y/o modificadas de acuerdo a sus deseos
e intereses, el adolescente vuelve a ser niño (los “revolucionarios” en Paris en
mayo del 68: “la imaginación al poder”, “seamos realistas pidamos lo imposible”).
Adulto.
El adulto descubre que la posible violación de las normas
no significa que se puedan modificar fácilmente: aprende a aceptarlas tal cual
son, actúa cumpliendo con las leyes, “acomodando el cuerpo” sin mayores
ilusiones de cambio, (¿qué se imaginan y hacen hoy los que participaron en
Paris del mayo del 68?) .
Pero, también descubre que están llenas de agujeros
(tipo queso gruyere), que permiten comportamientos no previstos, conductas que
no se ajustan estrictamente a las reglas de juego pero que tampoco significan
su violación: aprende también que puede actuar sin cumplir con la ley, pero sin
modificarla ni violarla, practica el realismo.
Vínculo social.
El vínculo social es el et/lvm (común)
que se crea en la relación entre los et/lvm individuales y/o comunes que lo
integran.
El vínculo social no es una relación
abstracta, sino un espacio-tiempo lleno de objetos e instrumentos de p/v, de
fenómenos y de leyes que lo regulan.
59
Rol.
En el et/lvm también el hombre es un
instrumento u objeto de p/v.
El rol es, precisamente, el objeto o
instrumento de p/v que es el et/lvm (individual) en el et/lvm (común) de que se
trate.
Cada et/lvm (individual) desempeña
múltiples roles: es un instrumento u
objeto de p/v diferente en cada et/lvm que integra o con el cual se relaciona.
Generalmente, los et/lvm solo conocen al et/lvm (individual) por el rol que
representa: como el instrumento u objeto de p/v que es para cada uno de
ellos.
(De ahí la posibilidad de tener “vidas secretas”,
que cuando “salen a luz”, sorprenden, porque el sujeto que cree conocerlo en
todas sus “facetas” no es capaz de imaginarse que, con respecto a otros et/lvm,
pueda ser un instrumento u objeto de p/v tan diferente.)
Status.
Status es el lugar, superior o inferior,
que ocupa el et/lvm (individual) en la escala u orden jerárquico de los p/v
seres humanos del et/lvm (común) de que se trate.
El status otorga, mayor o menor p/v, de
acuerdo al lugar que ocupa en el orden jerárquico. Las mayores dificultades de
acceso y la menor cantidad de integrantes, corresponden a los escalones superiores, las menores
dificultades de acceso y mayor número de integrantes a los inferiores.
Sociedad.
El et/lvm (sociedad) es el conjunto de
los et/lvm (individuales y comunes) que lo integran.
Hablar de límite/vida-muerte, en el caso
de la sociedad, puede parecer improcedente. Las sociedades, evidentemente, no
viven ni mueren, aunque pueda tratarse de una buena metáfora.
Pero analicemos un poco más.
De lo primero que tratan las sociedades,
su razón de ser, su origen/naturaleza, es de la sobre-vivencia, la vida-muerte
de sus integrantes, de sus et/lvm (individuales). (De ahí que la seguridad de
sus ciudadanos en otras sociedades, muchas veces ha sido motivo o pretexto de
intervenciones armadas)
De lo segundo, es del orden en las
relaciones entre los et/lvm (individuales y comunes) que las integran. Si una
sociedad no logra cumplir con la constante de transformación del et/lvm:
ordenar, tiende a la desaparición o a ser absorbida por otra sociedad. Las
sociedades modernas establecen el orden a través del Estado.
De lo tercero que tratan las sociedades
es de establecer las reglas de juego que ordenan las relaciones de los et/lvm
(individuales y comunes) que las integran. Las sociedades modernas lo hacen a
través del Derecho.
De lo cuarto, es de los objetos e
instrumentos de p/v que la constituyen (son los “átomos” del et/lvm) y su
escala u orden jerárquico.
De lo quinto que tratan, que es
inevitable, es que, en los et/lvm, aunque sean institucionales, las decisiones
siempre las toman seres humanos, et/lvm (individuales) para quienes sí existe “físicamente”
el tiempo/límite vida-muerte.
60
Por último, así como no existe el hombre
fuera de la sociedad, tampoco existe la
sociedad sin hombres: desaparecerá cuando el hombre deje de existir.
Por lo tanto, el et/lvm (sociedad o Estado)
es mucho más que una simple metáfora: es prácticamente una realidad.
La sociedad no es un fenómeno natural, no
es una creación del et/lvl. Es una creación del hombre en el et/lvm.
Es el mayor et/lvm (común) creado por el
hombre, el que más cantidad de et/lvm (individuales y comunes) abarca.
Hoy está constituida por el et/lvm
(sociedad civil) y el et/lvm (Estado) que, potencialmente, puede llegar a
abarcar toda la sociedad sometiendo a la sociedad civil. (De ahí la aparición
de los Estados Totalitarios).
Anomia.
El término anomia (etimológicamente: sin norma) se emplea en sociología para referirse a la falta o
ausencia de normas en
integrantes de un et/lvm (común).
Creemos que no es correcto el uso del término porque
no puede existir un et/lvm sin leyes. La constante de transformación en la
relación del hombre con el hombre establece la tendencia al orden: el et/lvm se
transforma ordenándose. Por lo tanto, no existen individuos o grupos que
carezcan de normativa.
En realidad se trata de et/lvm (comunes) que se rigen
por reglas de juego diferentes a las del et/lvm (sociedad) al que pertenecen.
No se encuentran faltos de normas ni desordenados, sino regidos por leyes
directamente establecidas por ellos, de acuerdo a sus propios p/v diferentes,
que no son los aceptados por la sociedad que integran.
Para quién debe cumplirla, el p/v de la norma es el
mismo, sin importar si fue establecida por una ley del Estado o el código
mafioso.
61
8.10 APLICACION EN HISTORIA.
La historia es el
conocimiento/representación en el presente de los sucesos y sus leyes del
pasado.
La historia es el traslado del tiempo
pasado al tiempo presente.
Independientemente de que no se haya
logrado su conocimiento, se ignoren, o de que su conocimiento no sea verdadero,
sea falso, siempre, los fenómenos y reglas de juego del tiempo pasado son los
que fueron, es imposible cambiarlos.
El historiador no puede entrar al pasado
a crear, modificar o violar sus hechos y leyes, se limita a conocer su
existencia pasada.
En el traslado del pasado se trata de
pos-ver, pos-decir: el historiador no hace, ni hace hacer, sino que relata,
interpreta, explica, justifica.
La historia conoce el tiempo pasado tanto
del et/lvl, como del et/lvm.
En el caso de la historia del et/lvl,
como se trata de reglas de juego y fenómenos naturales su conocimiento es
ciencia, los hechos y leyes son científicos.
(Así, los historiadores del U/N todavía
especulan, no han logrado un conocimiento científico, con las leyes y
fenómenos naturales que provocaron la desaparición de los dinosaurios, y
conjeturan con las del origen del propio et/lvl, aunque los últimos registros
realizados por el satélite Cobe parecen confirmar la existencia del big-bang
como origen del Universo).
Para el caso de la historia del et/lvm,
como se trata de hechos y leyes inmodificables, parece que su conocimiento
también puede ser científico.
Pero, aunque los hechos y sus reglas de
juego son los que fueron, son inmodificables, al ser p/v, es modificable su
interpretación: cada historiador elegirá, de acuerdo a sus propios p/v, los
sucesos que le importe destacar y las reglas de juego que le permitan
explicarlos.
Incluso, es muy probable, que los sujetos
que vivieron los sucesos del pasado hayan creído, en su momento, que obedecían
leyes y tenían p/v diferentes a los que, después, les adjudican los
historiadores .
En el caso de la historia del et/lvm,
como se trata de fenómenos y leyes humanas, tanto ellos como su conocimiento
son p/v, tanto para los contemporáneos, como para los que después los conocen
como pasado, son instrumentos y objetos de p/v y, por lo tanto, su
conocimiento nunca es científico.
(De ahí el ocultamiento de sucesos
pasados, que mantienen el p/v de “erosionar” un p/v actual, como en el caso del
muy importante monto de la ayuda de
La historia del et/lvm admite siempre
diferentes explicaciones de los mismos e inmodificables (por estar en el
pasado) hechos y reglas de juego.
La interpretación está siempre “sesgada”
por los p/v y leyes que tenga en cuenta, que destaque el historiador, y por sus
propios p/v, a los cuales no puede “renunciar”.
62
Como los p/v y su escala se transforman
permanentemente, cada tanto se produce toda una corriente de revisionismo
histórico, que pretende interpretar o explicar el pasado de acuerdo a los
nuevos p/v que los et/lvm (historiadores) que lo estudian consideran
destacables.
Se puede intentar una “gruesa” historia
del hombre y la sociedad “occidental”:
Desde el punto de vista de la historia
personal del hombre, de la historia del et/lvm (individual):
-comenzó sobreviviendo, si mató al otro
antes que lo matara a él;
-continuó sobreviviendo, cuando el otro
lo venció no lo mató y lo hizo esclavo, pero perdió la propiedad de su et/lvm
(individual);
-después, comenzó a recuperar parte de la
propiedad de su et/lvm (individual), pero con limitaciones personales
(vasallaje) y territoriales (siervo de la gleba);
-y finalmente se apropió de la totalidad
de su et/lvm (individual) sin limitaciones, se transformó en un hombre libre,
sin necesidad de violar ninguna ley para serlo.
Desde el punto de vista de la historia
social del hombre, de la historia del et/lvm (sociedad):
-comienza con el eterno presente, siempre
la recolección y la caza de los mismos frutos y presas, siempre el mismo orden
social, se repite el presente, se trata de los pueblos sin historia;
-continúa con el traslado del pasado, de
la cosecha y el rebaño, de la apropiación de un territorio, de diferentes
órdenes sociales cerrados, se repite el pasado, se trata de los pueblos que
repiten su historia;
-termina con el traslado del futuro, del
comercio con otras sociedades, del crédito, de la máquina y del conocimiento
científico, se establece un orden social abierto, no se repiten ni el presente
ni el pasado, se trata de los pueblos que crean el futuro, que eligen si será
igual o diferente, que hacen que su historia cambie.
63
9.1 APLICACION EN EL PENSAMIENTO DE JOSE FERRATER MORA:
El ser y la muerte.
(Alianza Universidad, Madrid, 1988).
“Ante
todos estos argumentos y teorías, afirmo dos cosas. Una es que el ser humano,
en cuanto realidad biológica, esta constituido por elementos físicos (o
`materiales') que despliegan propiedades emergentes con respecto a propiedades
estrictamente físicas. Otra es que no hay diferencia esencial entre procesos o
rasgos mentales y procesos o rasgos neurales. ... Es muy probable que estas
asociaciones no sean nunca estrictas y que haya más bien correlaciones (y, si
se quiere, `identidades') entre clases de estados electroquímicos y clases de
estados mentales. Hay siempre el peligro de que un `sistema intencional'
termine por `independizarse' excesivamente de sus bases neurales o de que, por
el contrario, la noción de sistema intencional sea tan amplia que termine por
`diluirse' ...”
(pág.94 y llamada)
En la ya eterna discusión sobre la
relación de la mente con el cuerpo, sobre su independencia o reduccionismo de
uno a otro, adopta la posición de una “correlación” inestable entre el peligro de “independizarse”
o “diluirse”.
Es la misma posición que adoptamos con
respecto a la relación que produce en el hombre su existencia simultánea en el
et/lvl y el et/lvm: la de un equilibrio inestable.
Tanto en su caso como en el nuestro, la
posición se deriva del nivel de conocimiento, al que hoy por hoy hemos llegado,
sobre dichos fenómenos y sus respectivas leyes.
(...)
“Cualquiera
que sea el contexto adoptado, resulta de ella que no se puede encontrar en el
hombre nada que trascienda absolutamente su cuerpo, ya que lo que puede
`trascender' de él son simplemente las `objetivaciones' (los `productos
culturales').”
(pág.95)
No se puede encontrar en el hombre nada
que trascienda absolutamente su cuerpo en el U/N. Su desaparición física
implica su total y definitiva desaparición en el et/lvl.
Lo que puede trascender de él son,
simplemente, “sus objetivaciones o productos culturales”, que lo hacen como
objetos e instrumentos de p/v en el et/lvm.
(...)
“Para
justificar la diferencia entre `vivir' y `hacer su vida' es menester, pues,
tener en cuenta otros aspectos que los citados. Uno es fundamental: el tipo de
relación entre el ser viviente y su mundo (incluyendo en este los demás seres
vivientes, sobre todo los pertenecientes a su especie). ...Para hacer su propia
vida sería menester que el individuo no se limitara a girar en torno al círculo
de hierro de su especie, que la especie se convirtiera en comunidad, y ésta en
sociedad. Ello supondría una relación entre el individuo y la especie que,
además de `natural' sería asimismo `cultural'.”
(págs.97 y 98)
Como fenómeno del et/lvl, el ser viviente
se reduce al simple vivir.
Para “hacer su propia vida”, será
menester que el individuo rompa el “círculo de hierro” de su especie, creando
un “mundo” diferente al et/lvl: el et/lvm.
64
Que podrá convertir en et/lvm (comunidad)
y éste, a su vez, en et/lvm (sociedad), y que supondrá, una “relación entre el
individuo y la especie”, del hombre consigo mismo y con los demás hombres que,
además de ser et/lvl será asimismo et/lvm.
(...)
“Según
Buytendjik, la inteligencia animal consiste en un comportamiento enfocado
hacia la `estructura espacio-temporal de una situación', en tanto que cualquier
comportamiento humano, aunque se halle asimismo enfocado hacia una `situación',
lo está como `expresión de una significación vivida y de una acción propuesta'.
Buytendjik no niega que tanto el animal como el hombre consistan en
`comportamientos', pero la interpretación dada a éstos es distinta en cada
caso.”
(pág.98 llamada)
En el caso del animal, la “estructura espacio-temporal
de una situación” es et/lvl y su comportamiento se realiza en dicho
espacio-tiempo, mientras que en el caso del ser humano la estructura
espacio-temporal de una situación es et/lvm y su comportamiento se realiza en
dicho espacio-tiempo.
En el comportamiento humano en el et/lvm
como “expresión de una significación vivida y de una acción propuesta”,
intervienen los p/v, el traslado del pasado y del futuro al presente, y la
creación, modificación o violación de las reglas de juego.
Y la “interpretación” dada a los comportamientos
del animal y del hombre es distinta en cada caso, porque unos se realizan en el
et/lvl y otros en el et/lvm, el conocimiento/representación de unos es ciencia
y el de los otros es p/v.
(...)
“Correlacionado
con la pertenencia del ser viviente a la especie, se halla la incorporación
prácticamente completa de cada individuo vivo al mundo de su especie. Este
mundo no posee -o no posee todavía- `objetividad'. ... Para que tal sucediera
sería menester que el individuo dejase de vivir en su propio mundo -o, más
exactamente, que no se limitara a vivir en él-. Su propio mundo -el mundo de la
especie- debería servir a lo sumo de punto de partida para el conocimiento de
la realidad. Esto significaría convertir su mundo biológico en mundo cultural,
...”
(pág.99)
El “mundo de su especie”, al que
pertenece indefectiblemente cada ser viviente, es el mundo creado por el U/N.
Para dejar de vivir en ese mundo, para no limitarse a vivir en el et/lvl, sería
menester que el individuo crease otro mundo, un nuevo mundo: el et/lvm, y que
tal sucediera haría que ambos mundos poseyeran “objetividad”.
Pero, que el mundo de la especie sirva de
punto de partida, que el et/lvm hunda sus raíces en el et/lvl, no significa que
se puedan intercambiar, ambos continúan siendo objetivamente diferentes e
irreductibles el uno al otro y para distinguirlos es necesario aplicar la
navaja de Tanco.
(...)
“Por
lo demás, el conocimiento es solamente uno de los modos -bien que uno eminente-
con que el vivir humano manifiesta su intencionalidad hacia `afuera'. Las
valoraciones son otro de estos modos. El hombre existe realizándose `hacia
algo' que es independiente de él y de su especie como realidad orgánica.”
(pág.113)
65
Los dos modos más importantes de
vincularse el hombre con el “afuera” son:
1) el conocimiento/representación: que
puede corresponder a reglas de juego y fenómenos del et/lvl en cuyo caso será
ciencia o a leyes y sucesos del et/lvm en cuyo caso será p/v;
2) las “valoraciones”: con las que el
hombre transforma todos los instrumentos y objetos, todo lo que “toca”, en p/v.
Finalmente, ese “hacia algo en que el
hombre existe independiente de él y de su especie como realidad orgánica” es el
et/lvm.
(...)
“La
supuesta infinita maleabilidad y plasticidad del hombre, de una parte, y su
invariable naturaleza, de otra, son únicamente absolutos que, de acuerdo con
los principios sentados hay que rechazar. Pero, en tanto que conceptos-límites,
puede hacerse uso pragmático de ellos. La realidad humana concreta es la que
oscila de continuo entre tales polos; el hombre no es nunca ni mera
circunstancialidad ni elemento puramente invariable: rebota de continuo de uno
al otro para constituirse. La `fuente' de la cual brotan sus actos `dramáticos'
no es un río sin orillas, pero tampoco un simple cauce. No es ni pura historia
ni pura `naturaleza' -lo cual significa que, en cierto modo, es ambas.”
(pág.116)
La maleabilidad y plasticidad del hombre
en el et/lvm de una parte y su invariable naturaleza en el et/lvl de otra.
La realidad humana concreta, la
existencia del hombre, oscila de continuo entre tales espacio-tiempo, el
hombre no es nunca ni mero et/lvm ni puro elemento del et/lvl, rebota de
continuo de uno al otro para constituirse. La fuente de la cual brotan sus
actos dramáticos, no es ni puro et/lvm, ni puro et/lvl, lo cual significa que,
en cierto modo, es ambos.
(...)
“1.
... mucho de lo que el hombre hace y es tiene lugar en virtud de una frecuente
intención de traspasar los límites impuestos por la muerte; el hombre es el
único ser que ha soñado con ser inmortal. 2. ... el estudio de la muerte
humana permite averiguar no poco de lo que constituye la peculiar condición y
realidad del hombre. 3. Por un lado, el morir humano es un acontecimiento igual
en todos los hombres y que posee el mismo sentido -o falta de sentido- para
todos ellos. Por otro lado, tal morir es un acontecimiento estrictamente
individual, o, más exactamente, personal. A. ... morir -mejor, `ir muriendo' o
`morirse'- es lo que hace el hombre, según tantos pensadores cristianos y no
cristianos han asegurado, desde el instante en que nace, ... B. ... la muerte
pertenece esencialmente a la vida, el sentido de la vida humana incluye o
implica la muerte. ... la conciencia de la finitud de la vida humana conforma
en gran medida algunos de sus comportamientos. ... En la medida por lo menos en
que los seres humanos `tienen en cuenta' la posibilidad, y hasta la certidumbre,
de su muerte, ésta llega a ser un factor decisivo en la constitución de su
vida. Cabe, pues, afirmar que la muerte otorga a la vida humana no solo su
realidad en cuanto ser, sino también su realidad en cuanto sentido. ... otorga
a ésta valor, forma y sentido. ... en la vida humana la muerte aparece como
algo a la vez inmanente e inminente, además, colorea todos nuestros contenidos.
... La presencia, como en un trasfondo, de la muerte da a la vida sentido y aun
contenido. Por eso dice Simmel que no morimos en un instante último, sino que
la muerte es un elemento continuamente formador de nuestra existencia. La
muerte configura nuestro existir no porque sea lo único que importe, sino
porque nada importa gran cosa sin ella. La inmanencia y, a la vez, inminencia,
de la cesación hace posibles la separación y la
66
vertebración
de los contenidos de la vida. La interioridad de la muerte en la vida humana
hace, pues, que el morir no sea solamente un límite. ... Por revertir la muerte
sobre la vida, ésta -y la parte límite de ésta que es su fin- adquiere un
sentido antes insospechado. ... la muerte misma carece de sentido y, sin embargo,
otorga sentido a la vida. La muerte es, en gran medida, un `puro hecho',
enteramente contingente y totalmente fuera de mi alcance y de mi poder y, sin
embargo, sin ella mi vida no podría manifestar `contenidos' (pensamientos,
acciones, decisiones, etc.) distintos de los que constituyen el `proceso' del
vivir puro y simple. ... Pero existir como hombre es vivir de continuo
comprimido entre ambas tensiones: el hombre existe entre la realidad
simplemente orgánica y las `objetivaciones' que produce dentro de una
`cultura', sin sumirse nunca enteramente en ninguna de ellas y al mismo tiempo
participando en ambas. Y esta doble participación, y `comprensión', del vivir
humano entre ambas opuestas y complementarias tensiones se refleja asimismo en
su morir. ... No pocas creencias en la supervivencia se hallan relacionadas con
la conciencia de que “hay que morir” y sobre todo con la conciencia de que “moriré”.
Hasta donde sepamos, esta conciencia es típica del ser humano. Se ha supuesto a
veces que ciertos animales poseen cuando menos un presentimiento (`instintivo')
de la muerte, como lo demuestra el que puedan distinguir entre los seres
animados y los inanimados -y lo que es todavía más interesante, o sugestivo, el
que ciertos animales parezcan `acostarse para morir'-. Bergson pensaba que
algunos animales llegan inclusive a `hacer el papel de muertos'. ... El animal
es incapaz de simbolización, lo cual solo tiene lugar cuando la inteligencia se
libera de su servidumbre biológica. Por tanto, `los animales son ciegos para la
muerte, porque esta es una forma simbólica'. Según Zubiri, los animales,
incluyendo los vertebrados superiores, se hallan completamente incapaces de
`formalizar' la muerte. Si la idea de la muerte en el hombre es, como ha
propuesto Freud, el resultado de un instinto opuesto al del placer, y
trascendiendo a la vez éste, lo es solo en tanto que ha sido ya objeto de
cierta simbolización y conceptuación.”
(págs.117 a 122, 131, 137, 149 y 153)
Existe la vida-muerte y la conciencia de
su existencia.
Es una relación esencial, en la que son
inmanentes una a la otra, que las incluye e implica recíprocamente, en la que
se otorgan sentido mutuamente.
Existe el tiempo/límite vida-muerte.
La vida-muerte se realiza como finitud,
limita el tiempo de la existencia del ser humano, como un acontecimiento
estrictamente individual que hace a cada ser humano único, el hombre nace y
muere solo, nadie puede hacerlo por él.
Existe el espacio-tiempo/límite
vida-muerte (et/lvm).
El hombre existe entre la realidad
simplemente orgánica, su ser en el et/lvl, y las objetivaciones que produce
dentro de una cultura, su ser en el et/lvm, entre las opuestas y
complementarias tensiones de dos espacio-tiempo radicalmente diferentes, sin sumirse
nunca enteramente en ninguno de ellos y, al mismo tiempo, participando en
ambos.
En el et/lvm, donde puede crear,
modificar y/o violar las leyes, el hombre se libera de su servidumbre
biológica, de las reglas de juego del et/lvl, que son inmodificables y
determinantes para él.
Existe el poder/valor.
La vida-muerte tiene valor, forma,
sentido, y se manifiesta en pensamientos, acciones, decisiones: la vida-muerte
es poder/valor y crea poderes/valores.
67
La conciencia del tiempo/límite
vida-muerte y la creación del et/lvm y del poder/valor, son los que hacen del
hombre un animal radicalmente diferente de los demás animales.
(...)
“A
este tenor, la muerte no se limita a terminar la vida del individuo; la
realiza; más todavía, la revela. Y si en la auto-realización y auto-revelación de
la persona humana puede descubrirse su ser en cuanto ser libre, cabrá decir que
la muerte de cada cual es lo que más lo acerca a la libertad.”
(pág.145)
La auto-realización y la auto-revelación
de la persona humana no se producen en el et/lvl sino en el et/lvm, donde
existe la libertad, el libre albedrío, donde es posible modificar y violar la
ley.
La auto-muerte de cada cual, el suicidio,
es el último poder a ejercer, la última libertad a practicar, el último valor a
perder por el ser humano.
(...)
“Curioso
resulta comprobar que esta concepción `mínima' de la supervivencia es similar a
la más `primitiva' representación de ella proporcionada por el sentido común,
por un lado, y por ciertas actitudes escépticas y `racionalistas', por el
otro. Puede concluirse que cuanto haya de supervivencia depende de la conservación
del recuerdo del difunto. Ello equivale a mantener que los difuntos `dependen',
en cuanto a su realidad, de quienes los han sobrevivido. Algunos piensan que en
tal caso la mejor manera de `sobrevivir' es ejercer la más fuerte impronta
posible en la memoria de las generaciones futuras. Unamuno se refirió a este
aspecto de la cuestión al hablar del deseo de fama y renombre. Tal deseo es
comprensible en virtud del `hambre de inmortalidad', pero en el fondo, proclamó
Unamuno, es solo un `remedo' de ésta.”
(pág.156)
El hombre desea la supervivencia, tiene
hambre de inmortalidad en el et/lvl, pero sólo logra el remedo del recuerdo en
el et/lvm: a la desaparición en el et/lvl se enfrenta la “presencia” en el
et/lvm, a la inexistencia en el et/lvl la simbólica existencia en el et/lvm.
68
9.2 APLICACION EN EL
PENSAMIENTO DE SIGMUND FREUD:
El malestar en la
cultura.
Obras Completas. Editorial Biblioteca Nueva
Madrid/1968, volumen III, págs.
(...)
“el hombre ... mientras anhela para si y admira en los
demás el poderío, el éxito y la riqueza, menosprecia, en cambio, los valores
genuinos que la vida le ofrece.”
(pág. 1)
El poderío, el éxito y la riqueza son poderes y
valores, son objetos e instrumentos de p/v creados por el hombre en su relación
con los demás, y como tales, solo existen en el et/lvm, el et/lvl no se entera
de su existencia.
Los valores “genuinos” (si por tales se entiende, como
parece indicarlo, los “intrínsecamente valiosos”) no existen, o, desde otro
punto de vista, los valores son todos “genuinos”: basta que un et/lvm
cualquiera lo reconozca como valor para que sea genuino, intrínsecamente
valioso, o como quiera llamársele, por lo menos para ese et/lvm que lo reconoce
como tal.
Es imposible que un et/lvm (individual o común) logre
determinar, para todos los demás et/lvm, que valores son genuinos o no (ni
siquiera lo lograron los et/lvm (Estado) totalitarios de
Por lo tanto, aún en el et/lvm (común) más pequeño, el
creado por dos et/lvm (individual), existen valores “genuinos” contradictorios,
sin que pueda establecerse de forma inequívoca cual de ellos es el “verdaderamente
genuino”, el “intrínsecamente valioso”.
Para cada et/lvm (individual, común, sociedad o Estado)
sus p/v son los “genuinos” y los p/v de los demás et/lvm (individuales,
comunes, sociedad o Estado) son inferiores, son “menospreciables”, son los p/v
que deben cambiar.
(...)
“Cultura designa la suma de
las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros
antecesores animales y que sirven para dos fines: proteger al hombre contra
(pág. 21).
La suma de las producciones e instituciones, es el
conjunto de conocimientos y objetos e instrumentos de ciencia y p/v creado por
los hombres en el et/lvm: la cultura es una creación humana en el et/lvm.
Entonces, lo que distancia nuestra vida de la de los
animales no es la cultura, sino la creación del et/lvm.
A través de la ciencia y el p/v, la cultura tiene dos
fines, proteger a los hombres en su relación con el Universo/Naturaleza y
regular la relación entre ellos, es decir, es la que le sirve al hombre para
actuar tanto en el et/lvl como en el et/lvm.
En esta definición, la cultura sería la suma de
conocimientos, objetos e instrumentos correspondientes al et/lvl y al et/lvm
por separado, o, en forma más ambiciosa, la cultura seria la que establece las
reglas de juego que rigen el precario e inestable equilibrio que produce en el
hombre su existencia simultánea en dos espacio-tiempo diferentes.
69
(...)
“aceptamos como culturales
todas las actividades y los bienes útiles para el hombre... fuego
herramientas... máquinas avión... fonógrafo... realización de todos o casi
todos sus deseos fabulosos, lograda por el hombre con su ciencia y su técnica
...”
(págs. 21 y 22).
Una parte de la cultura la forman los bienes obtenidos
de la transformación del et/lvl realizada por el trabajo de la propia
naturaleza, de la máquina y del hombre.
En el caso de los bienes naturales o materiales que
satisfacen necesidades humanas, que son útiles para el hombre, se trata siempre
del hacer del et/lvl y de su conocimiento/representación en el et/lvm: la
ciencia.
La ciencia permite conocer la ley que rige el fenómeno
que se pretende realizar, y la técnica que la aplica logra que la naturaleza
haga el fuego, herramientas, máquinas, fonógrafo, avión, etc.
(...)
“también celebramos como
manifestación de cultura ... cosas que parecen carecer de la menor utilidad,
... la belleza... la limpieza... el orden... Pero no creemos poder
caracterizar a la cultura mejor que a través de su valoración... de las
actividades psíquicas superiores... las ideas... sistemas religiosos...
especulaciones filosóficas... construcciones ideales... pero no menos importante
rasgo característico de una cultura debemos considerar la forma en que son
reguladas las relaciones de los hombres entre si, es decir, las relaciones
sociales...”
(págs.
Otra parte de la cultura la forman los bienes que
aparentemente no tienen la menor utilidad, pero que evidentemente satisfacen
necesidades o deseos humanos como el de belleza: el arte, que sin duda es una
creación que solo tiene existencia en el et/lvm.
Al et/lvl lo tienen sin cuidado las obras de arte, la
naturaleza las destruye “sin piedad”, sin distinguirlas de las obras comunes,
sin reconocer su belleza, salvo que sean permanentemente protegidas y
restauradas por el hombre.
Pero la parte que mejor caracteriza la cultura es la
que tiene que ver con las actividades psíquicas superiores: las ideas, ya sean
religiosas, filosóficas, simples o complejas construcciones ideales.
Son las ideas, la actividad simbólica producto cien
por ciento del et/lvm, del hombre en su relación con el hombre, las que lo
alejan y distinguen definitivamente del animal.
Por último, pero no menos importante, la cultura se
encarga de regular las relaciones de los hombres entre si, las relaciones
sociales, es decir, de establecer el orden, se encarga de cumplir con la
constante de transformación del et/lvm: ordena las relaciones humanas en el
et/lvm.
En conjunto, se trata de la parte de los objetos e
instrumentos de poder/valor, del hombre en su relación consigo mismo y con los
demás hombres, de los sucesos del et/lvm y de sus leyes.
Complementa la parte de la cita anterior relativa a la
cultura como transformación del et/lvl.
En definitiva, la cultura prácticamente se mimetiza
con el et/lvm, prácticamente comprende todos los objetos e instrumentos de p/v,
todos los hechos del et/lvm y sus correspondientes reglas de juego.
70
Pero, con la diferencia de que todo lo que tiene el
concepto de cultura de indefinido, vago e impreciso, lo tiene el et/lvm de real
y preciso, incluso como existencia que permite la creación de la cultura: la
cultura es un objeto o instrumento de poder/valor, es un fenómeno del et/lvm
regido por sus leyes.
(...)
“De modo que además del
Eros habría un instinto de muerte; los fenómenos vitales podrían ser explicados
por la interacción y el antagonismo de ambos. ...adoptaré, pues, el punto de
vista de que la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y
autónoma del ser humano; además, retomo ahora mi afirmación de que aquélla
constituye el mayor obstáculo con que tropieza la cultura. ...el sentido de la
evolución cultural... por fuerza debe presentarnos la lucha entre Eros y
muerte, instinto de vida e instinto de destrucción... y por ello la evolución
cultural puede ser definida brevemente como la lucha de la especie humana por
la vida.”
(págs. .43 y 46).
Nunca tan radicalmente dicho que se trata de la
vida-muerte.
Sin embargo, no es la evolución cultural la que puede
ser definida brevemente como la lucha de la especie humana por la vida-muerte:
es el propio et/lvm el que así se define y es la lucha de sus p/v la que
produce la evolución de la cultura.
Instinto de vida e instinto de destrucción o muerte,
innatos y autónomos, es decir, ambos corresponden al ser biológico del hombre,
al et/lvl.
De ser ciertas su existencia y que su lucha es el
motor de la evolución cultural, la cultura dejaría de ser una creación del
hombre en el et/lvm y pasaría a ser un fenómeno del et/lvl, regido por sus
leyes, determinantes e inmodificables para el hombre.
Propone una teoría reduccionista de la cultura,
incluidas las ciencias sociales, a las ciencias físicas: bastaría con descubrir
las leyes del et/lvl que rigen los instintos de vida y de muerte, para,
actuando en los niveles físico/químicos correspondientes, lograr el mejor
desarrollo cultural, la felicidad humana.
(...)
“Por consiguiente conocemos
dos orígenes del sentimiento de culpabilidad: uno es el miedo a la autoridad;
el segundo, más reciente, es el temor al super-yo. El primero obliga a
renunciar a la satisfacción de los instintos; el segundo impulsa, además, al
castigo ...estaríamos tentados a sustentar la siguiente tesis paradójica: la
conciencia moral es la consecuencia de la renuncia instintual; o bien: la
renuncia instintual (que nos ha sido impuesta desde afuera) crea la conciencia
moral, que a su vez exige nuevas renuncias instintuales. ... En esa oportunidad
la agresión no fue suprimida, sino ejecutada: la misma agresión que al ser
coartada debe originar en el niño el sentimiento de culpabilidad. ... el precio
pagado por el progreso de la cultura reside en la pérdida de felicidad por
aumento del sentimiento de culpabilidad. ... Cabría formular, pues, la siguiente
proposición: cuando un impulso instintual sufre la represión, sus elementos
libidinales se convierten en síntomas, y sus componentes agresivos, en sentimiento
de culpabilidad.”
(págs. .50,51,53,55 y 59).
Pero, no aplica la teoría propuesta, sino que, por el
contrario, vincula hechos externos que no son producto de los instintos del
et/lvl, sino que son objetos e instrumentos de p/v del et/lvm, como represores,
coartadores, reguladores, de los instintos.
71
Descarta el reduccionismo y establece la posibilidad
inversa: que los objetos e instrumentos de p/v son capaces de modificar, en el
et/lvm, la conducta determinada por los instintos en el et/lvl.
La renuncia instintual es impuesta desde afuera, desde
otros et/lvm (individuales o comunes), creando, en el et/lvm (individual) al
ser internalizados los p/v que la producen, la conciencia moral y el super-yo,
que reprime los instintos agresivos y origina el sentimiento de culpabilidad.
El sentimiento de culpabilidad tiene su origen en los
p/v del super-yo, en el et/lvm. El sentimiento de culpabilidad está
directamente vinculado a la relación del hombre con el hombre, es un fenómeno
humano, un hecho del et/lvm.
Ahora se trata de la renuncia a la satisfacción de los
instintos del ser biológico del hombre en el et/lvl, de su represión y de la
creación de la conciencia moral en el et/lvm, de su internalización y creación
del super-yo, del precio pagado por el progreso de la cultura.
Ya no se trata de la cultura como la lucha en el
et/lvl entre los instintos de vida y de muerte, sino de la cultura como la
lucha de los p/v de la conciencia moral (et/lvm) con los instintos agresivos
(et/lvl), de la lucha entre los fenómenos del et/lvm y los fenómenos del
et/lvl.
La cultura ya no es un fenómeno del et/lvl sino del
et/lvm, opera como “triunfo” de los objetos e instrumentos de p/v del et/lvm
sobre los instintos del et/lvl.
(...)
“Podemos rechazar la
existencia de una facultad original, en cierto modo natural, de discernir el
bien del mal. ... Aquí se manifiesta,
pues, una influencia ajena y externa, destinada a establecer lo que debe
considerarse como bueno y como malo.”
(pág. 47).
No existe una facultad natural de discernir el bien
del mal.
El bien y el mal no pertenecen al ser biológico del
hombre, no existen en el U/N, no están determinados por una ley natural del
et/lvl.
El bien y el mal, una vez más, son creaciones del
hombre en su relación consigo mismo y con los demás hombres en el et/lvm, y,
por lo tanto, están regidos por sus leyes que son para él modificables y
violables.
La influencia ajena y externa destinada a establecer
lo bueno y lo malo no es del et/lvl, sino humana, de un et/lvm (individual o
común) que impone su propio p/v de bondad o maldad a otro et/lvm.
Tampoco existen el bien y el mal “genuinos”, aquello
que sea “intrínsecamente bueno” o “intrínsecamente malo”.
Nuevamente, es imposible que para todos los et/lvm el
bien y el mal sean iguales: para cada et/lvm el bien y el mal siempre pueden
ser diferentes a los demás.
En un et/lvm determinado se establecerá como bueno o
como malo aquello que la lucha de los p/v correspondientes establezca como tal.
El bien y el mal que “triunfen”, serán los del et/lvm
que logre imponerlos, a través de la lucha de sus objetos e instrumentos de p/v
contra los de los demás et/lvm.
Dos et/lvm diferentes pueden considerar un mismo
fenómeno como bueno y como malo simultáneamente, sin que ninguno de ellos pueda
invocar una ley científica, una ley natural que establezca quien tiene razón,
que establezca de forma determinante para el hombre, que el fenómeno es bueno o
es malo.
72
Incluso es posible, que un mismo et/lvm cambie su
apreciación respecto de un hecho que en un primer momento consideró bueno,
reputándolo malo en un segundo momento, o a la inversa, considerarlo primero
malo y después bueno.
Es muy curioso que para Freud existan, como ya vimos, “valores
genuinos” que todos reconoceríamos como tales, pero entre ellos no se
encuentren los del bien y el mal porque a éstos no los trata como tales. Menudo
embrollo: si el bien y el mal, que son valores fundamentales reconocidos en
todos los et/lvm, no son “valores genuinos”, ¿cuáles lo son?.
(...)
“¿Por que nuestros
parientes, los animales, no presentan semejante lucha cultural? Pues no lo
sabemos. ...
(1)Para mayor precisión,
quizá convendría agregar que se trata de la forma que esta lucha hubo de
adoptar a partir de cierto hecho cardinal, aún desconocido para nosotros. ...
la suposición de que el sentimiento de culpabilidad de la especie humana procede
del complejo de Edipo y fue adquirido al ser asesinado el padre por la
coalición de los hermanos.”
(Pág.46).
El ser humano es el único animal, que reconoce la
muerte propia y del otro, y que es capaz de provocar ambas y decírselo a si
mismo y a los demás.
Son necesarios, además, dichos conocimiento y
comunicación, para que sea posible que se produzca “el asesinato del padre por
la coalición de los hermanos”.
El “asesinato” es un hecho del et/lvl que cumple con
su ley reconocida científicamente que establece la muerte indefectible de todos
los seres humanos, y simultáneamente es un fenómeno del et/lvm que viola la ley
que establece la prohibición de matar al padre.
Y la “coalición de los hermanos” solo es posible si
existe la comunicación entre los hermanos: de la voluntad de matar al padre y
de que se trata de un hecho con sus particulares características de cumplir con
una ley científico/natural y de violar una ley de poder/valor.
“El asesinato del padre por la coalición de los
hermanos”, solo es posible si ya se conoce/representa científicamente la muerte
como hecho del et/lvl que el hombre es capaz de producir y ya se ha establecido
en el et/lvm la ley que prohíbe matar al padre.
Nuevamente aparece la vida-muerte como el primer
descubrimiento científico y el primer poder/valor creado por el hombre, y ese
descubrimiento bien que podría constituir ese “hecho cardinal aún desconocido”.
Pero, es
posible que se trate de sucesos más radicales que solo la muerte del padre:
puede que se agregue la muerte del hermano (como enseña
Y entonces,
que ya no se trate del origen de la “lucha cultural”, sino que, en el “hecho
cardinal” se encuentre nada más y nada menos que el origen del et/lvm.
73
9.3 APLICACION EN EL PENSAMIENTO DE CARLOS
MARX:
El Capital. Tomo I.
(Siglo XXI,
volúmenes 1, 2 y 3, México, 1985) (Las negritas aparecen en el texto)
Naturaleza,
máquina y fuerza de trabajo.
(...)
“Por fuerza
de trabajo o capacidad de trabajo entendemos el conjunto de las facultades
físicas y mentales que existen en la corporeidad, en la personalidad viva de un
ser humano y que él pone en movimiento cuando produce valores de uso de
cualquier índole.”
(vol.1,
pág.203)
“La fuerza de trabajo, sin embargo, solo se
efectiviza por medio de su exteriorización: se manifiesta tan solo en el trabajo. Pero en virtud de su puesta en
actividad, que es el trabajo, se gasta una cantidad determinada de músculo,
nervio, cerebro, etc., humanos, que es necesario reponer.”
(vol.1,
pág.208)
La fuerza de
trabajo es una capacidad o facultad física y mental del ser humano que se
realiza en el trabajo como gasto de cerebro, músculo, nervio, etc..
(...)
“Todo trabajo, por otra parte, es gasto de
fuerza humana de trabajo en una forma particular y orientada a un fin, ...
actividad productiva especial, orientada a un fin.”
(Vol.1, pág.57)
“...el trabajo es, independientemente de todas las
formaciones sociales, condición de la existencia humana, necesidad natural y
eterna de mediar el metabolismo que se da entre el hombre y la naturaleza, y,
por consiguiente, de mediar la vida humana. ... En su producción, el hombre
solo puede proceder como la naturaleza misma, vale decir, cambiando,
simplemente, la forma de los materiales.”
(Vol.1, pág.53)
“El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el
hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre media, regula y controla su
metabolismo con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural misma
como un poder natural. Pone en movimiento las fuerzas naturales que pertenecen
a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos, a fin de apoderarse de los
materiales de la naturaleza bajo una forma útil para su propia vida. Al operar
por medio de ese movimiento sobre la naturaleza exterior a él y transformarla,
transforma a su vez su propia naturaleza. ... El medio de trabajo es una cosa o conjunto de cosas que el trabajador
interpone entre él y el objeto de trabajo y que le sirve como vehículo de su
acción sobre dicho objeto. El trabajador se vale de las propiedades mecánicas,
físicas y químicas de las cosas para hacerlas operar, conforme al objetivo que
se ha fijado, como medios de acción sobre otras cosas. ...De esta suerte lo
natural mismo se convierte en órgano de su actividad, en órgano que el obrero
añade a sus propios órganos corporales, prolongando así, a despecho de
(vol.1,
págs.215 a 217)
El trabajo es
el hacer del hombre en su relación con el Universo/Naturaleza, es el hacer del
hombre como transformación del et/lvl.
74
Pero, cuando
trabaja, el hombre no hace directamente como el ser humano que es, sino que,
usa sus “fuerzas naturales”, actúa como “poder natural”, es decir, actúa como
objeto o medio natural, “el hombre solo puede proceder como la naturaleza
misma, vale decir, cambiando, simplemente, la forma de los materiales.”
Los “medios de
trabajo” y “objetos de trabajo” son “cosas materiales, naturales”, son
fenómenos del et/lvl, sometidos a sus leyes. Sus “propiedades mecánicas,
físicas y químicas” son las que hacen que las cosas actúen, “trabajen”, en su
propia transformación.
En la
transformación del et/lvl: el hombre, cuando trabaja, no hace directamente,
sino que hace hacer al U/N, que no se transforma por el trabajo del hombre sino
por su propio trabajo, se auto-transforma.
(...)
“Este producto de la división manufacturera del
trabajo, a su vez, producía ... máquinas.
Y estas eliminan la actividad artesanal en cuanto principio regulador de la
producción social.” (vol.2, págs. .448 y 449)
“...la máquina-herramienta ... se apodera del objeto
de trabajo y lo modifica con arreglo a un fin. ... Si observamos ahora más en
detalle la máquina-herramienta o máquina de trabajo propiamente dicha
... ejecuta con sus herramientas las mismas operaciones que antes efectuaba el
obrero con herramientas análogas.”
(vol.2, págs. .453
y 454)
“Con la
transferencia, a un mecanismo, de la herramienta propiamente dicha, antes
manipulada por el hombre, la máquina reemplaza a la mera herramienta.”
(vol.2, pág.455)
“La máquina,
de la que arranca la revolución industrial, reemplaza al obrero que manipula
una herramienta única por un mecanismo que opera simultáneamente con una masa
de herramientas...”
(vol.2, pág.457)
“Tan pronto como la máquina de trabajo ejecuta sin
el concurso humano todos los movimientos necesarios para la elaboración de la
materia prima y tan solo requiere cierta asistencia ulterior tenemos un sistema
automático de maquinaria ... La
máquina individual es desplazada aquí por un monstruo mecánico cuyo cuerpo
llena fábricas enteras y cuya fuerza demoníaca, oculta al principio, por el
movimiento casi solemnemente acompasado de sus miembros gigantescos, estalla
ahora en la danza locamente febril y vertiginosa de sus innumerables órganos de
trabajo.”
(Vol.2,
págs.463 y 464)
“Este aparato mecánico no sustituye una herramienta
particular cualquiera, sino la propia mano
humana...”
(vol.2, pág.468)
“La productividad de la máquina, pues, se mide por el
grado en que sustituye trabajo humano.”
(vol.2, pág. 476)
“Por consiguiente, la productividad de las máquinas
se mide por el grado en que suplen la
fuerza humana de trabajo.”
(Carlos Marx.
El Capital. Tomo I, pág. 320. Fondo de Cultura Económica. México 1971)
“Además de la rivalidad
que esa lucha provoca en cuanto al uso de maquinaria perfeccionada, sustitutiva
de fuerza de trabajo,”
(vol.2,
pág.551)
75
“Lo que la economía política denomina valor del trabajo (value of labour),
pues, en realidad es el valor de la
fuerza de trabajo que existe en la personalidad del obrero y que es tan
diferente de su función, del trabajo, como una máquina lo es de sus operaciones.”
(vol.2,
pág.655)
Marx no logra
decidir que es lo que realmente “reemplaza, suple, elimina, sustituye,
desplaza, la máquina”: “artesano, obrero, mano humana, fuerza de trabajo,
trabajo, medio de trabajo, herramienta, etc.”.
Nos inclinamos
a sostener que lo hace con la fuerza humana de trabajo: “la máquina de trabajo
ejecuta con sus herramientas las mismas operaciones que antes efectuaba el
obrero, se apodera del objeto de trabajo y lo modifica con arreglo a un fin”,
es decir, la máquina trabaja.
La “máquina de
trabajo” trabaja, y Marx distingue el trabajo de la fuerza de trabajo, aquél
como hacer de ésta. Si la máquina hace lo mismo que la fuerza de trabajo
humana, si la máquina trabaja exactamente igual que el hombre: la “máquina de
trabajo” es fuerza de trabajo.
En la relación
del hombre con la naturaleza, en la transformación del et/lvl, el hombre
trabaja, y también trabajan la propia naturaleza y la máquina.
En una escala
de envergadura, de tamaño, de eficacia de trabajos, en primer lugar se ubicaría
la naturaleza, con su propio trabajo, que abarca la totalidad del et/lvl, en
segundo lugar la máquina, cuyo trabajo transforma un pedazo de et/lvl mucho
mayor que el del ser humano, y por ultimo éste, cuyo trabajo es prácticamente
insignificante, no existe como transformador del et/lvl.
(...)
“En cuanto maquinaria, el
medio de trabajo cobra un modo material de existencia que implica el reemplazo
de la fuerza humana por las fuerzas naturales, y de la rutina de origen
empírico por la aplicación conciente de las ciencias naturales.”
(vol.2, pág. 469)
“Una máquina que no
presta servicios en el proceso de trabajo es inútil. Cae, además, bajo la
fuerza destructora del metabolismo natural.”
(vol.1, pág. 222)
La máquina es
un medio “material”, “natural”, es un fenómeno del et/lvl regulado por sus
leyes, y como tal, su conocimiento/representación es científico.
La máquina “reemplaza,
la fuerza de trabajo humana por fuerzas naturales”, hace que la naturaleza
transforme la naturaleza, y, ella misma es tan natural, que “cae, además, bajo
la fuerza destructora del metabolismo natural”.
En realidad, la
fuerza de trabajo, no esta siendo sustituida por la máquina, sino por un trozo
de et/lvl: la máquina es un “pedazo” de naturaleza transformando la naturaleza.
Si el hombre
cuando trabaja lo hace como fuerza natural haciendo hacer al U/N y la máquina es
naturaleza haciendo hacer al U/N, todas y cada una de las transformaciones del
et/lvl son producto de su propio hacer.
La ecología, lo
sepa o no, lo reconoce: en la medida que se agoten los recursos naturales o que
se los inutilice, no podrá la naturaleza transformar a la naturaleza en la
forma que el hombre desea, y ya no habrá ciencia, ni trabajo del hombre, capaz
de hacer que el et/lvl lo haga.
76
Cabría hablar
de las manipulaciones físico-químicas y sobretodo genéticas, tan desarrolladas
en nuestros días y que Marx no llegó a conocer: siguen siendo transformación de
la naturaleza realizada por la propia naturaleza, hacer del et/lvl.
Si en la
transformación del et/lvl, siempre se trata de su propio hacer, se tratará
siempre, también, de la ciencia, como el instrumento adecuado para su
conocimiento/representación.
Sin embargo,
nunca hay que olvidar que, en la aplicación de la ciencia en el hacer del
et/lvl se trata siempre, previamente, de decisiones de poder/valor, del hacer y
actuar del hombre en el et/lvm, que, también siempre, es libre: de elegir
desarrollar el conocimiento científico y la transformación de la naturaleza que,
con mayor utilidad y menor costo, satisfaga sus deseos y necesidades o por
descuido o intencionalmente elegir su destrucción.
(...)
“La fuerza productiva del trabajo está determinada
por múltiples circunstancias, entre otras por ... el estadio de desarrollo en
que se hallan la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas ... la escala y la
eficacia de los medios de producción, las condiciones
naturales.”
(vol.1, pág. 49)
Se trata del
hacer en el et/lvl, que dependerá de la escala de los trabajos de la propia
naturaleza, de la máquina y del hombre, y de los conocimientos científicos y
sus aplicaciones tecnológicas.
(...)
“En su producción, el hombre solo puede proceder
como la naturaleza misma, vale decir, cambiando, simplemente, la forma de los materiales. Y es más:
incluso en ese trabajo de transformación se ve constantemente apoyado por
fuerzas naturales. El trabajo, por
tanto, no es la fuente única de los
valores de uso que produce, de la riqueza material. El trabajo es el padre
de ésta, como dice William Petty, y la tierra, su madre.”
(vol.1, pág. 53)
“En la medida que sus medios y su objeto mismos son
ya productos, el trabajo consume productos
para crear productos, o usa unos productos en cuanto medios de producción de
otros. Pero así como el proceso de trabajo, en un origen, transcurría
únicamente entre el hombre y la tierra, la cual existía al margen de la
intervención de aquel, en la actualidad siguen prestando servicios en ese
proceso medios de producción brindados enteramente por la naturaleza y que no
representan ninguna combinación de materiales de la naturaleza y trabajo
humano.”
(vol.1, pág. 223)
“Nada cuestan, tampoco,
las fuerzas naturales como el vapor, el agua, etc.,
incorporadas a procesos productivos.”
(Vol.2, pág..470)
“... operan gratis,
exactamente al igual que lo hacen las fuerzas naturales, existentes sin
intervención del trabajo humano. ...
opere en gran escala y gratuitamente,
al igual que una fuerza natural.”
(vol. 2, pág..
472)
77
“... prestan el mismo servicio gratuito, como ya hemos indicado, que las fuerzas naturales,
el agua, el vapor, el aire, la electricidad, etc.”
(vol. 2, pág.
753)
La naturaleza
es especialmente pródiga en crear, permanentemente, bienes, productos, valores
de uso, comparte como “madre” su producción con el trabajo del hombre que haría
las veces de “padre”.
Y lo hace
gratis.
Las fuerzas
naturales del et/lvl, operan, trabajan gratuitamente: nada le cuestan al
capitalista y menos aún al obrero.
(...)
“Si deducimos de ambos, de la maquinaria y la
herramienta, sus costos diarios medios, o sea el componente de valor que
agregan al producto ... tenemos que aquellas operan gratis, exactamente al igual que lo hacen las fuerzas naturales,
existentes sin intervención del trabajo humano. Y así, cuanto mayor sea el
ámbito de acción productivo de la maquinaria en comparación con el de la
herramienta, tanto mayor será la entidad de su servicio gratuito si se lo compara con el que presta la herramienta. No es
sino con el advenimiento de la gran industria que el hombre aprende a hacer que
opere en gran escala y gratuitamente,
al igual que una fuerza natural, el producto de su trabajo pretérito, ya
objetivado.”
(vol. 2, pág..
472)
“En la misma proporción en que estos medios de
trabajo sirven como creadores de producto sin agregarle valor a éste -o sea, en
la misma proporción en que se los emplea de manera total, pero se los consume
solo parcialmente- prestan el mismo servicio
gratuito, como ya hemos indicado, que las fuerzas naturales, ... . Este
servicio gratuito del trabajo pretérito, cuando el trabajo vivo se apodera de
el y le infunde un alma, se acumula a medida que se amplía la escala de la
acumulación.”
(vol. 2, pág..
753)
La máquina,
creada para que opere igual que las fuerzas naturales, permanentemente amplía
su ámbito de acción productivo, aumentando su capacidad como fuerza de trabajo
y aumentando la escala de su trabajo en el et/lvl.
Y lo hace
gratis.
La máquina “rompe”
la escala humana de capacidad de transformación de la naturaleza,
gratuitamente, sin costos para el capitalista ni el obrero.
(...)
“En el marco de la producción capitalista, el
desarrollo de la fuerza productiva del trabajo tiene por objeto abreviar la parte de la jornada laboral en la cual el obrero tiene que trabajar para si mismo, y
precisamente por eso prolongar la otra
parte de la jornada laboral, en la que aquel tiene que trabajar de balde para el capitalista.”
(vol.2, pág..390)
“Si el
trabajador necesita todo su tiempo para producir los medios de subsistencia
imprescindibles para el sustento de si mismo y de su prole, no le quedara
ningún tiempo para trabajar gratuitamente en beneficio de terceros. Sin que se
haya alcanzado cierto grado de productividad en el trabajo no habrá tal tiempo
disponible para el trabajador, sin ese tiempo sobrante no habrá plustrabajo ni,
por tanto, clase capitalista alguna.”
78
(vol. 2, pág..
620)
“Cuanto mayor sea la
escala en que produzca el capitalista individual, tanto mayor será el número
de obreros que explote simultáneamente, o la masa de trabajo impago de la que
se apropia.”
(vol.2, pág..753)
“...el esclavo... Todo su trabajo toma la apariencia
de trabajo impago. En el caso del trabajo
asalariado, por el contrario, incluso el plus-trabajo o trabajo impago
aparece como pago. Allí la relación de propiedad vela el trabajar para si mismo del esclavo; aquí la relación dineraria
encubre el trabajar gratuito del
asalariado”
(vol.2, pág.657)
“En el período del plustrabajo, por el contrario, el
aprovechamiento de la fuerza de trabajo forma valor para el capitalista, sin
que ese valor le cueste un sustituto de valor. Obtiene de balde esa
movilización de fuerza de trabajo. Es en este sentido como el plustrabajo puede
denominarse trabajo impago.
El capital, por lo tanto, no es solo la posibilidad de disponer de trabajo,
como dice Adam Smith. Es, en esencia, la posibilidad
de disponer de trabajo impago. El misterio de la autovalorización del capital se resuelve en el hecho de que este puede disponer de una cantidad determinada
de trabajo ajeno impago.”
(Vol.2,
pág.649)
“...el hecho principal, a saber: la differentia specifica de la producción
capitalista. La fuerza de trabajo no se compra aquí para satisfacer, mediante
sus servicios o su producto, las necesidades
personales del comprador. El objetivo perseguido por éste es la
valorización de su capital, la producción de mercancías que contengan más
trabajo que el pagado por él, o sea, que contengan una parte de valor que nada le cuesta al comprador, y que sin embargo se realiza mediante la venta de las
mercancías..”
(vol. 3, pág..
767)
El hombre, como
fuerza de trabajo, es una mercancía que el capitalista compra, no para
satisfacer sus necesidades personales, sino para disponer de trabajo ajeno: el
obrero trabaja para el capitalista.
Y lo hace
gratis.
El hombre en su
relación con el et/lvl, trabaja gratuitamente (plusvalía = plustrabajo =
trabajo gratuito), salvo en la parte que lo hace para si mismo, para reponer su
fuerza de trabajo, que el capitalista debe pagar.
(...)
“La habilidad detallista
del obrero mecánico individual, privado de contenido, desaparece como cosa
accesoria e insignificante ante la ciencia, ...”
(vol. 2, pág..516)
“...la ciencia constituye una potencia de expansión del capital en funciones, independientemente
de la magnitud dada que haya alcanzado el mismo. Dicha potencia reacciona a su
vez sobre la parte del capital original que ha ingresado a su fase de
renovación. En su nueva forma el capital se incorpora gratuitamente el progreso
social efectuado a espaldas de su forma precedente.”
(vol.2, pág..749)
“Con la ciencia ocurre
como con las fuerzas de la naturaleza. Una vez descubiertas, la ley que rige la
... o la ley acerca de ..., no cuestan un centavo. ... La ciencia no le cuesta
79
absolutamente `nada' al
capitalista, lo que en modo alguno le impide explotarla. La ciencia `ajena' es
incorporada al capital, al igual que el trabajo ajeno.”
(vol.2, pág..470
y llamada al pie)
La ciencia, al
conocer/representar los fenómenos del et/lvl y sus leyes, potencia
permanentemente la eficacia de la máquina y de las reacciones físico-químicas
en la transformación de la naturaleza, haciendo que la fuerza de trabajo
humana, el trabajo del hombre, por más hábil que sea, desaparezca como algo
accesorio e insignificante.
Y lo hace
gratis.
El capitalista,
incluso, explota la ciencia y la usa como potencia de expansión del capital.
Marx basa toda
su teoría de la plusvalía y la explotación del hombre por el hombre, en la
apropiación por el capitalista del plustrabajo o trabajo gratuito del hombre.
Pero, no puede
dejar de reconocer, que también la naturaleza y la máquina producen bienes
gratuitamente, y que la ciencia, también gratuitamente, los potencia.
Es decir, según
Marx, las mercancías son producto de la transformación de la naturaleza
realizada por el hombre, por la máquina y por la propia naturaleza potenciada
por la ciencia.
En toda
mercancía existe transformación gratuita del et/lvl realizada por los trabajos
gratuitos de la naturaleza, la máquina y el hombre. De todos estos trabajos
gratuitos se apropia el capitalista.
Recordemos,
además, que para Marx, del total del trabajo del hombre: trabajo necesario y
trabajo gratuito, éste es una pequeña parte de aquél (de 12 horas de trabajo
diario 10 son de trabajo necesario y solo 2 horas son trabajo gratuito).
Veamos en un
par de ejemplos de su época, el trigo y la lana, los aportes realizados por el
trabajo de la naturaleza y por el trabajo del hombre.
En el caso del
trigo, el hombre lo siembra y lo cosecha, pero todo el proceso que transforma
la semilla en espiga madura lo realiza la naturaleza por si sola. En el trigo
segado podemos asegurar, siendo benevolentes, que el 99% es producto del
trabajo de la naturaleza y 1% es producto del trabajo humano (incluidos el
trabajo necesario y el plustrabajo o trabajo gratuito).
En el caso de
la lana podemos asegurar lo mismo: desde la fecundación hasta que la oveja
produce lana, la obra de la naturaleza representa por lo menos un 99% y la mano
del hombre, exagerando, un 1%.
Y otro tanto
sucede, con los aportes realizados por el trabajo de la máquina y el trabajo
del hombre, en la producción de, prácticamente, cualquier producto industrial.
En palabras del
propio Marx:
“La productividad de la máquina, pues, se mide por el grado en que sustituye trabajo
humano. (fuerza de trabajo en la versión del F.C.E.) Según el señor Baynes se requieren 2 y 1/2 obreros para los 450 husos
de mule -con su maquinaria aneja- movidos por un caballo de vapor, y con cada
self-acting mule spindle [huso de hiladora alternativa automática] 2 y 1/2
obreros producirán, en una jornada laboral de 10 horas,
Para transformarse en hilado, pues, aproximadamente
80
produjera
(vol.2, pág..476)
Si en el
hilado, el trabajo de la máquina representa miles de horas de trabajo humano,
no es exagerado sostener, que la máquina produce el 99% del hilado y el hombre
el 1%.
“Según Adam Smith, en su
época 10 hombres, mediante la división del trabajo, terminaban diariamente, más
de 48.000 agujas de coser. Actualmente, en cambio, una sola máquina suministra
145.000 agujas en una jornada laboral de 11 horas. Una mujer o una muchacha
vigila término medio 4 de tales máquinas y por tanto produce diariamente,
gracias a la maquinaria, 600.000 agujas de coser, y por semana más de
3.000.000.”
(vol.2,
pág.559)
Decir que una
muchacha vigilando produce 120 veces más que un hombre trabajando, es decir,
por lo menos, que las agujas son hechas por la máquina en un 99% y por la “mujer”
en un 1%.
¿En que se basa
Marx para sostener que, en dos mercancías tan importantes para su época como el
trigo y la lana, el 99% que trabaja la naturaleza produce el 0 % del valor y el
1% que trabaja el hombre produce el 100% del valor?.
En nada.
De un plumazo y
en un par de renglones decreta que todo lo que hace la naturaleza, y vaya que
hace, es gratuito y no crea valor.
¿En que se basa
Marx para sostener que, en el hilado o en las agujas, el 99% que trabaja la
máquina produce el 0% del valor y el 1% que trabaja el hombre produce el 100%
del valor?
En nada.
Simplemente
decreta, nuevamente, que el trabajo de la máquina no solo es gratuito sino, que
además, no crea valor.
Trabajos gratuitos
de la naturaleza y la máquina: no crean valor; trabajo gratuito del hombre: si
crea valor.
¿Que tiene el
trabajo gratuito del hombre que no tienen los trabajos gratuitos de la
naturaleza y la máquina?.
El capitalista,
según Marx, no es ningún tonto: se apodera de la mercancía, producto del
trabajo necesario (reproductivo de si mismo) y del plus-trabajo (gratuito) del
obrero, y la cobra como si hubiera pago
ambos.
¿Por que no
hace otro tanto con los trabajos gratuitos de la naturaleza y la máquina, de
los cuales, según Marx, también se apropió?. ¿Por que no los cobra?. ¿Quién se
lo impide?. ¿Por que pierde de cobrar el 99% del valor del bien producto del
trabajo gratuito de la naturaleza y la máquina?.
¿O es que de
repente se volvió tonto?.
(...)
“La competencia que se
genera de esta suerte entre los obreros, pone al capitalista en condiciones de
reducir el precio del trabajo, y la baja de este precio le permite, a su vez,
81
prolongar aún más el
horario de trabajo. Pronto, sin embargo, esta disposición de cantidades
anormales de trabajo impago, esto es, de cantidades que rebasan el nivel social
medio, se convierte en medio de competencia entre los capitalistas mismos. Una
parte del precio de la mercancía se compone del precio del trabajo. No es
necesario incluir en el precio de la mercancía la parte impaga del precio del
trabajo. Se le puede regalar esa parte al comprador de mercancías. Es este el
primer paso al que empuja la competencia. El segundo paso que ella obliga a
tomar consiste en excluir asimismo del precio de venta de la mercancía una
parte del plusvalor anormal generado por la prolongación de la jornada laboral.”
(vol. 2, págs. .
668 y 669)
La competencia
entre los capitalistas, hace que pierdan, a favor de los compradores, la parte
impaga del precio del trabajo, e, incluso, una parte del trabajo gratuito “anormal”;
¿que impide que la misma competencia haga que pierdan el trabajo gratuito “normal”?.
¿O es que la
competencia, para satisfacer los intereses de Marx, opera justo hasta el límite
en que “regala al comprador (no incluye en el precio de venta de la mercancía)
la parte impaga, gratuita, de la naturaleza, de la máquina, de la ciencia, del
precio del trabajo, del plusvalor anormal”, y no toca, deja incólume, la parte
impaga, gratuita, del trabajo del hombre, del plusvalor “normal”, que no regala
al comprador, sino que incluye en el precio de la mercancía?.
¿Por que el
primer trabajo gratuito que pierde valor no es el trabajo del hombre, que es
insignificante, que prácticamente no tiene valor?
¿Por que el
capitalista no regala al comprador primero el trabajo gratuito del hombre que
es una cantidad pequeñísima frente al trabajo gratuito de la naturaleza y la
máquina?.
Resulta
revelador constatar que, a pesar de que el gran descubrimiento de Marx, base de
su teoría económica, sostiene que no es el mercado el que establece el valor de
las mercancías, sino el tiempo de trabajo humano socialmente necesario para
producirlas, se ve obligado a recurrir a la competencia para que la mercadería
pierda el valor de los trabajos gratuitos de la naturaleza y la máquina y haga
bajar el valor de cambio de la mercancía que se produjo en más creando una sobre
oferta.
Si tenemos en
cuenta, además, que en su trabajo, el hombre no hace directamente, sino que
hace hacer, hace trabajar al et/lvl, más absurdo resulta todavía, sostener que
el valor lo crea el trabajo humano.
Copérnico y
Galileo “sacaron” a
82
9.4 APLICACIÓN EN EL
PENSAMIENTO DE KARL POPPER.
Mundos 1, 2 y 3.
Conocimiento objetivo (Co). Tecnos, Madrid, 1992.
Búsqueda sin término (Bst). Tecnos, Madrid, 1985.
El cuerpo y la mente (cym). Ediciones Paidós,
Barcelona, 1997.
“Podemos llamar al mundo
físico “mundo
(Co pág. 77)
“Para esta filosofía
pluralista el mundo consta al menos de tres sub-mundos ontologicamente
distintos: el primero, es el mundo físico o de los estados físicos; el segundo,
es el mundo mental o de los estados mentales; el tercero, es el de los
inteligibles o de las ideas en sentido objetivo, el mundo de los objetos de
pensamiento posible: el mundo de las teorías en si mismas y sus relaciones
lógicas,... “.
(Co pág. 148)
No establece que significa, que incluye, de que consta
el “mundo”, pero si de los “sub-mundos ontologicamente distintos” que lo
integran y lo hace en una forma tan ambigua e imprecisa que nos quedamos con
las ganas de saber:
¿dónde está el Estado? que es simultáneamente una teoría
política (mundo 3), un estado mental de los que ejercen el poder y quienes lo
obedecen (mundo 2) y un estado físico de armas, parlamento, juzgados, cárceles,
etc. que lo integran (mundo 1),
¿dónde se ubican los deportes? que están, también
simultáneamente en los tres mundos, a saber: mundo físico en que se practican,
mundo de experiencias conscientes de quienes lo practican y mundo de los
contenidos lógicos de los libros que
tratan de ellos,
¿dónde están la familia, el Derecho, el cine, etc.,
etc.?.
Porque si todos están simultáneamente en los tres
mundos, ¿para qué sirve la distinción “ontológica” (¿?) entre ellos?,
“Una de las dificultades
fundamentales de esta filosofía pluralista se refiere a las relaciones entre
estos tres mundos.
Las relaciones causales
entre los tres mundos.
Considero de la mayor
trascendencia descubrir y explicar de este modo las relaciones entre los tres
mundos; es decir, considerando el segundo como mediador entre el primero y el
tercero. ... la mente humana puede ver un cuerpo físico en el sentido literal
de la palabra que entraña la participación de los ojos en el proceso ...
también puede “ver” o “captar” un objeto geométrico o aritmético, ... por lo
tanto, la mente puede enlazar con objetos tanto del primero como del tercer
mundo.
Mediante estos lazos, la
mente establece un nexo
indirecto entre los mundos primero y
tercero.”
(Co pág. 148/9)
En realidad, no existe un problema de causalidad
porque, como vimos., las instituciones existen y los hechos se producen
simultáneamente en los tres mundos, por lo que se encuentran intrínsicamente
relacionados sin necesidad de vinculaciones causales “externas” entre ellos. El
nexo indirecto entre el tercer y primer mundo, mediante los “lazos” que crea la
mente de acuerdo a su “visión” de ambos, no da ni para “avisar quien viene”.
83
En realidad, y en definitiva, no existen tres mundos “ontologicamente”
distintos.
“El tercer mundo como
producto del hombre.
... sugiero la posibilidad
de aceptar la realidad o (como también puede decirse) la autonomía del tercer
mundo y, a la vez, admitir que éste se constituye como producto de la actividad
humana. ... es un producto humano a la vez que sobrehumano en un sentido muy
claro. Trasciende a su productor.
...es sobrehumano por cuanto que sus contenidos
son objetos de pensamientos virtuales más bien que actuales y en el sentido de
que tan solo pueden convertirse en objetos actuales de pensamiento un número
finito de los infinitos objetos virtuales. No obstante, hemos de guardarnos
mucho de interpretar estos objetos como pensamientos de una consciencia
sobrehumana...”.
(Co pág. 151/2 y nota 8)
El tercer mundo como producto del hombre es humano y
sobrehumano y sus contenidos son objetos de pensamiento: ¿de dónde surge su
calidad de sobrehumano si no existe una consciencia sobrehumana de la cual sea
objeto de pensamiento? ¿Que significa que es sobrehumano además de ese
galimatías de “trascendente y virtual” que nada explican?
En realidad el tercer mundo es exactamente lo
contrario de sobrehumano, es el más humano de los mundos, solo existe para el
hombre, el U/N no se entera de su existencia.
Sugiero la posibilidad de no aceptar la realidad del
tercer mundo por la muy sencilla razón que al ser producto de la mente humana
solo existe en la medida que ella exista: cuando el hombre desaparezca no
quedará ningún tercer mundo a pesar de “los contenidos lógicos de los libros,
bibliotecas, computadoras y similares” que sigan existiendo.
La única diferencia específica, “ontológica”, seguiría
estando entre lo que llama primer mundo por un lado y lo que llama segundo y
tercer mundo por otro, es decir, entre et/lvl por una parte y et/lvm por otra.
“Si llamamos al mundo de “cosas”
-de objetos físicos- el primer
mundo, y al mundo de experiencias
subjetivas (tales como procesos de pensamiento) el segundo mundo, podemos llamar al mundo de enunciados en
sí mismos el tercer mundo (ahora yo
prefiero llamar a estos tres mundos “mundo
... cuando me dispongo a
consignar por escrito algunas ideas. Y con frecuencia encuentro que me había
equivocado al creer que “lo tenía”, que había captado claramente un
pensamiento: ... este “lo” es el pensamiento en el sentido objetivo, el objeto
del mundo tres que estoy intentando captar.
... tenía que poblar mi
mundo 3 con habitantes distintos de los enunciados; e introduje ... problemas y
argumentos, ...
Libros y revistas ... la forma física del
libro es irrelevante ... Lo que importa son los contenidos ... la ciencia ...”.
(Bst pág. 243/4/5)
“ ... objetos
físicos tales como las esculturas, cuadros, dibujos y construcciones de Miguel
Angel. Son objetos físicos pero son una clase muy peculiar de objetos físicos:
según mi terminología pertenecen tanto al mundo 1 como al mundo 3. ... una obra
de teatro de Shakespeare ... Hamlet ... Aunque se puede decir que sus
representaciones pertenecen tanto al mundo 1 de las cosas físicas como al mundo
3 de los productos de la mente, la obra, Hamlet en sí, pertenece únicamente al mundo 3. Ocurre algo similar con una
sinfonía.
84
... mundo 3 que comprende
la arquitectura, el arte, la literatura, la música y -tal vez lo más
importante- la ciencia y la erudición.”
(cym pág. 36/7)
“... si lo deseáramos
podríamos distinguir más de tres mundos. Podríamos, por ejemplo, distinguir el
mundo del conocimiento objetivo como un mundo separado de las artes y también
serían posibles otras distinciones. Pero no deseo armar más jaleo ...”
(cym pág. 61)
El cambio de denominación: primer, segundo y tercer
mundo por mundo 1, 2 y 3 no cambia nada más que el nombre.
Parece que para ser objetivo e ingresar al mundo 3 el
pensamiento tiene que captarse y escribirse: se trata de poner por escrito “lo”
que pienso y listo.
Se trata de una constatación absolutamente trivial:
obviamente todo lo que escriba al exteriorisarse con respecto a mi cuerpo se
pone fuera, se transforma en objeto con respecto a mí, se objetivisa.
Pero esto no tiene nada que ver con el problema
filosófico del conocimiento objetivo.
Parece que todo lo hecho y pensado por el hombre que
se manifieste fuera de su cuerpo forma parte del mundo 3, que se transforma en un
barril sin fondo donde cabe cualquier cosa o pensamiento. Evidentemente el
Estado, familia, derecho, cine, deporte, etc., de que hablábamos antes también están
incluidos en él.
El mundo 3 se encuentra cada vez más poblado y con
menos fundamento científico o filosófico de su existencia:
-si, por un lado, lo seguimos llenando sin parar con
objetos tan diferentes, será imposible establecer alguna relación significativa
entre ellos, y perderá su utilidad como mundo especial;
-o si, por otro lado, “distinguimos el mundo del
conocimiento objetivo (la ciencia) del mundo de las artes” y así seguimos
separando distintos tipos de objetos: mundos 4, 5… 10, dejará de ser razonable
haber creado en algún momento sólo el mundo 3.
En fin, que se arme “jaleo” es inevitable, debido a la
total falta de precisión de la teoría de los tres mundos.
Aunque es la causa fundamental del “jaleo”, hay que
reconocer que el estilo Popper da menos trabajo, facilita filosofar:
“Me temo que… soy el único
filósofo que detesta las definiciones. ... La gente piensa que un término carece de
significado a menos que haya sido definido. Pero se puede demostrar fácilmente,
con ayuda de unas pocas consideraciones lógicas, que esto es obviamente
absurdo. … Lo que es necesario es que nos podamos hacer entender. Y no hay
dudas de que la definición no es una forma de poderse hacer entender.”
(cym pág. 51)
Obviamente, integramos el grupo de “todos los
filósofos menos uno”: no detestamos las definiciones, sino que, por el
contrario, nos esforzamos en proponerlas y mejorarlas.
Se trata de llegar a la mayor claridad posible en lo
que se expresa, para que sea más fácil ponerse de acuerdo con el prójimo.
Es curioso que, siendo Popper un “filósofo de la
ciencia”, no advierta que las ecuaciones científicas son el ejemplo
paradigmático, por su precisión matemática, de las “definiciones que detesta”.